martes, 17 de julio de 2018

The Doors (Discografía valorada)


"Before I sink into the big sleep I want to hear the scream of the butterfly..."

Siempre supe que The Doors era una banda de absoluta jerarquía, sin embargo, cuando tenía algunos quince años, mi hermana mayor me regaló un disco MP3 que contenía las discografías de Nirvana y The Doors. En aquel entonces, Nirvana ya era una banda de mi simpatía, así que fue fácil escucharme sus álbumes completos, pero con The Doors ni siquiera pude terminar de escuchar un solo álbum, me parecía una música muy oldie, con un estilo muy ajeno a lo que me gustaba por aquellas épocas; era natural, pues en aquel entonces sólo estaba familiarizado con bandas como Linkin Park, Red Hot Chili Peppers o System of a Down. Recuerdo que en aquel primer acercamiento a The Doors, la única rola que me atrajo fue Roadhouse blues. Pero el hado es caprichoso y volátil, seis años después, el destino me puso nuevamente frente a esta legendaria agrupación, ahora como parte de un proyecto personal que consistía en explorar las discografías de las bandas más legendarias de todos los tiempos. Estaba familiarizado ya con el estilo añejo de bandas como The Beatles, Led Zeppelin y Pink Floyd; así que no me fue difícil apreciar de mejor manera las rolas de los legendarios Doors.
La travesía comenzó a finales del 2009, inicié con el The Doors (1967), el boom y el enganche fue inmediato, luego me seguí en orden cronológico con los demás discos hasta culminar, un año después, con el L.A. Woman. Cada álbum me fue cautivando con su estilo propio, todos en su conjunto solidificaron mi nueva afición que, con el tiempo y la consciencia, devino en devoción.
A lo largo de la mágica experiencia de escuchar la discografía de esta icónica banda, fui coleccionando momentos sumamente relevantes, muchas historias surgieron y muchas leyendas se forjaron. Si refiriera algunas canciones aquí para dar idea de mis predilecciones, creo que debería poner casi todo el repertorio, así que aguardaremos a la puntual valoración de cada una de las canciones. Tal vez en su conjunto y totalidad de álbumes, The Doors sea la banda que con mayor esmero y dedicación placentera he escuchado. No es para menos, desde el primer álbum y hasta el sexto, que es donde finaliza la era Morrison, todo me pareció perfecto o casi perfecto. No hay canción que no identifique y son muy pocas las letras que no haya memorizado. Cuestión aparte, la banda está conformada por un grupo de grandes virtuosos que no en vano se han ganado la fama legendaria que los precede en todo momento. Los poemas de Morrison son extremadamente sustanciales y la mayoría de las veces tienen una complejidad lírica de poemario. En mi particular apreciación, Morrison es el Baudelaire del rock, y he de decir abiertamente que El Rey Lagarto es sin duda mi cantante-letrista favorito de toda la historia; más aún, es la figura del rock en general que más me ha influido y a la que más admiro; mi ídolo absoluto en pocas palabras. Pero qué hay de sus compañeros, Manzarek es hasta ahora el mejor tecladista que haya escuchado, su habilidad e ingenio aún me dejan pasmado cada vez que lo veo en vídeo. Krieger es considerado un guitarrista de mediano perfil sólo porque no tocaba solos de guitarra apabullantes, pero si se le juzga en su propio estilo, es impecable; siempre tuvo una tendencia al rock ácido y al blues, y vaya que la rompía en estos géneros. John Densmore por su parte siempre mostró una gran versatilidad y estuvo a la altura de la gran exigencia de la banda, tan sólo con eso podemos considerarlo un gran baterista.
The Doors es una banda enigmática como pocas, tener química con ellos, es de lo mejor que te puede ocurrir como fan del rock, y estar privado de ellos, es tener un historial incompleto como auténtico amante del género y de la música en general. En mi caso, y por fortuna, The Doors es una de mis bandas top de toda la historia, candidata a la cima absoluta. Me declaro ferviente admirador de esta maravillosa agrupación, coleccionista de sus álbumes, estudioso de su historia, audio-espectador asiduo hasta las cachas del cuartero de la leyenda norteamericana.
Vayamos pues con los detalles de esta maravillosa discografía para dar fe de mis palabras.

¡ADVERTENCIA! Las valoraciones emitidas, así como los apuntes sobre las canciones y los álbumes, sólo intentan reflejar mi particular gusto y opinión. No pretenden ser parámetro de apreciación objetiva o juicio de calidad.

***

The Doors 
(1967)
Valoración personal: 9
Comencé con un álbum de ensueño. El The Doors (1967) es considerado con justicia como uno de los mejores álbumes de la historia del rock; un álbum debut que cualquier banda quisiera tener. En éste hay al menos tres canciones que son parte del repertorio universal (Break on through, Light my fire y The end) y otro puñado de canciones que, si bien no son del clamor popular, a mí en lo personal me parecen exquisitas. Es un álbum con el que estoy perfectamente familiarizado y que he escuchado hasta la exageración. Figura en mi antología personal y es una reliquia personal. Ninguna canción me pasa desapercibida, prácticamente con todas tengo una historia y/o experiencia vivencial muy marcada. He memorizado todas las canciones de tanto escuchar.
En este legendario álbum encontré canciones para toda ocasión y circunstancia, para gritar, para estar triste, para danzar, para rolar, para emprender un viaje astral, para abstraerme, para salir coreando de un bar y tantas cosas más. ¡Un álbum emblemático y adorable!

01. Break on through (To the other side) (9.5)
Primera canción de la discografía y ya tenemos la primera rola de alto calibre. Break on through inicia con un riff que siempre me trajo a la mente el tema Tequila de los Champs. Detalle que fue muy benéfico para el enganche. Luego entra Morrison con una línea célebre que hace entusiasmar a cualquier fanático de la banda: "You know the day destroys the night, night divides the day..." Y pronto se brinda el coro que es ciertamente adictivo: "Tried to run... tried to high... break on throuuuugh to the other side". Pecando de detallista, quiero enfatizar la parte específica del "throuuuugh..." pues recuerdo que en las primeras escuchadas me resultaba fascinante cómo Morrison hace esa genuina prolongación. Llega el primer asomo de Ray Manzarek hacia el 0:47 con un puente muy agradable que nos lleva a esa mítica frase que fue torpemente censurada: "Everybody loves my baby... ¡She get HIGH!" El resto de la canción es dejarse llevar, soltarse la greña, sacudirla un poco y exigir considerablemente la garganta. La duración de esta canción es ciertamente breve, pero el frenesí que desata es bastante intenso. 
02. Soul kitchen (9)
Teníamos como costumbre y tradición corear esta rola cuando los bares cerraban y teníamos que desalojar, esto se entenderá mejor si se presta atención a algunos detalles de la letra: "Well, the clock says it's time to close now... I guess I'd better go now... I'd really like to stay here all night..." Y con este juego de parranda fue que me fui enamorando de esta excelente canción. Aunque parece que la canción no es tan compleja, si escuchamos con detalle podemos ver que tiene varios puntos a destacar, el primero de ellos es su intro de teclados que se repite a modo de riff dándole soporte a la rola y que por sí mismo despierta un gran entusiasmo de arranque. Después tenemos el solo de Robby al 2:15, que aunque no es muy estridente, sí logra generar una sensación de clímax; luego de éste, la rola torna al riff de Manzarek para morir con una voz recalcitrante de Jim: "¡All niiiiight...!" Al hacer una valoración en retrospectiva, debo decir que la pasión que me ha generado esta rolita a lo largo de las correrías, bien ameritaría la calificación máxima, sin embargo la vigencia también es importante.    
03. The crystal ship (9.5)
"Beeeeefore you slip into... unconsciousness... I'd like to have another kiss" ¡Ahhhh! Sólo necesito esa línea de apertura para inducirme a un estado de elevación etérea. Y es que la voz de Morrison cantando una letra de Morrison completa la experiencia poética. Esta canción siempre fue de mi absoluto agrado, pero se volvió extremadamente trascendental desde que me percaté que a mi pareja en turno le fascinaba al igual que a mí. Como anécdota, una vez nos encontrábamos viendo un capítulo de la serie Supernatural, cuando de modo inesperado apareció esta amada rola, nuestra sorpresa fue grande, pero no tanto como nuestra satisfacción y complicidad. Un detalle inolvidable sin dudas. En lo relativo a la música propiamente, Manzarek nos acaricia el oído con unos teclados incesantes y sumamente apacibles a lo largo de toda la canción, pero al 1:09 se presenta mi parte favorita, una breve armonía que hace resonancia con el espíritu. De la letra no puedo decir más que es uno de los mejores ejemplos del poetismo de Morrison... "The crystal ship is being filled... a thousand girls, a thousand thrills... A million ways to spend your time... When we get back, I'll drop a line..."    
04. Twentieth century fox (8.5)
En los años esplendorosos de mis incansables paseos nocturnos de rock, solía cantar a todo pulmón esta rola con una suerte de dedicatoria a las féminas que pasaban por la calle. Tómese esto con humor, pero lo cierto es que la letra de esta entrañable canción guarda cierta irrisión o sarcasmo hacia la vacuidad y frivolidad de cierto sector femenino de nuestros tiempos. Asunto que por sí mismo despierta mi total interés, permitiéndome así una mayor apreciación de la letra y de la canción en general. "She's the queen of cool... and she's the lady who waits... Since her mind left school... It never hesitates... She won't waste time on elementary talk..."   
05. Alabama song (Whiskey bar) (9.5)
La primera vez que escuché esta canción me pareció incluso graciosa. El intro de percusiones y teclado me recordaba cierta melodía de la infancia que prefiero no mencionar para no faltar al respeto a mis amados Doors. Conforme me fui familiarizando con Alabama Song y su contagioso ritmo, la hilaridad se convirtió en fruición. Como se sabe, esta canción es un cover a Bertolt Brecht, así que la letra no es de la autoría de Morrison, pero bien podría pasar como una canción suya debido a la temática que desarrolla, aunque hay que señalar que Jim le puso algunos ajustes a la letra en esta versión. He notado que entre los fanáticos y simpatizantes esta canción tiene muy buena aceptación y no he encontrado hasta ahora a un solo detractor de la rolita. Incluso he atestiguado cómo personas que no están familiarizadas con la banda, muestran agrado hacia Alabama Song, esto a pesar de su pintoresca naturaleza. En lo que a mí respecta, Whiskey bar es definitivamente una de mis canciones favoritas, no sólo del álbum, sino de la discografía completa. Es una canción carnavalesca, tabernera y hasta cierto punto espeluznante o tétrica, todo a la vez. Estos elementos le dan precisamente esa luminosidad hipnótica que la hacen tan especial.
06. Light my fire (10
Tambor... platillo... y de inmediato la incandescencia de uno de los teclados más icónicos de la historia del rock. Todo esto apenas en los primeros diez segundos de la canción. Y sí, Light my fire es además de icónica, una canción descomunalmente poderosa y enloquecedora. Es una rola de test, aquel que la ignora, está lejos de ser un conocedor del rock. Supe de esta canción por varios tops del rock general a los que me aficioné en un tiempo, poco después la reencontré en este magnífico disco y mi enamoramiento fue creciente y definitivo. Light my fire fue una de las principales razones por las cuales me introduje de manera intensa al universo Door. Como ya dejé entrever, la parte de teclados me parece exquisita y magistral, el solo de guitarra de Robby (3:12) es lúcido y vivaz, el respaldo que da Densmore en percusiones es también de llamar la atención. A lo largo de sus siete minutos de duración, casi todo es dejarse llevar por la bacanal instrumental, pero la parte lírica también es bastante amena; a pesar de que la letra no es de Jim (y se nota), su simple presencia de voz le da a la canción el toque necesario para que sea una rola completa y compleja. Una de mis partes favoritas se presenta al (5:03) donde considero la canción alcanza su clímax musical; es justo añadir que en parte se debe a que en algunos conciertos, Jim acostumbraba a rematar en esta sección con intensos gritos de: "Fire! Fire! Fire! Fire!", una cosa alucinante; quien los ha escuchado sabrá darme la razón. En fin, Light my fire es de esas canciones que pueden describir auditivamente parte de mi historia, de las que conforman mi iconografía absoluta, de las que me hubiera gustado escuchar de viva voz para poder morir en paz. 
07. Back door man (8)
Es de las canciones que menos me apasionan del álbum (sin sugerir que me desagrade), aunque soy consciente de que es una joya para los estudiosos de la banda. En Back door man, Morrison se percibe en su elemento, no es una canción de su autoría, pero se nota que la disfruta a más no poder. La crudeza de la canción es patente y queda perfecta con su estilo y voz.  
08. I looked at you (8)
Suelta, sencilla y desembarazada, así es I looked at you. El ritmo es bastante agradable y el coro bastante pegadizo. Hay un detalle significativo al 1:50, donde parece que la canción termina, pero sólo es una pausa de silencio para volver con más fuerza al coro. Detalle de muy buen gusto. I looked at you es de las canciones que me gustan con moderación, pero con harta sinceridad.
09. End of the night (8)
Cierta noche de zozobra, viajaba en transporte público reproduciendo rolitas, salió esta canción de manera casual. Hasta entonces no era una de las rolas destacadas del álbum en mi apreciación, pero esa precisa noche End of the night me cautivó. La letra retrataba perfectamente mi situación y mi sentir del momento, pero no sólo eso, expresaba de manera abierta mi pensamiento lírico hacia la vida; era como si End of the night llegara a mí en ese preciso instante como designio providencial del Rey Lagarto. Hasta el día de hoy mantengo el fresco de esa noche, y la letra de esa canción sigue guardando vigencia en mi álbum de ideas sustanciales. Añadiré que hacia el 1:25 inicia un apacible y sublime solo de guitarra que le aporta a la canción esa dosis de emotividad melódica.  
10. Take it as it comes (9)
Desde las primeras escuchadas que di a esta divertidísima rola, la definí como la hermana menor de Light my fire. Ello debido a que encontré ciertos rasgos similares con aquella; tenemos la espontánea explosividad de teclados acompasados por la batería de Densmore muy al estilo de Light my fire. Si se presta atención, podremos comprobar que incluso hay una cierta similitud de notas entre el main riff de Light my fire con el riff de esta rola en el 0:29. Más allá de estas curiosidades, la canción gusta y gusta demasiado. La letra es fácil de cantar, pero es apasionante. El ritmo es atractivo y la parte instrumental tiene la esencia absoluta del álbum. La canción le da dinamismo y viveza a la parte final del disco. 
11. The end (10)
Llegamos al cierre de este legendario e icónico álbum con una de las canciones más enigmáticas y mejor logradas en términos artísticos y con un concepto bien definido y permanente en la historia del rock. The end es una masterpiece que forma parte del patrimonio musical contemporáneo de la humanidad. Su temática y su poética siguen siendo motivo de estudio en diversas universidades, el misterio que entraña es motivo de intriga ingente, el contexto en que se encuadró y los sucesos que la mitificaron son contenido valioso de curiosistas y estudiosos. No me pararé a referir aquella anécdota edípica que todo fan de la banda conoce. Yo me dedicaré a encomiar la genialidad y virtuosismo instrumental logrados en esta obra de arte, así como la elevada calidad lírica del poema que se expone. Los elementos anteriores conforman una atmósfera sacra, inmaterial, arcana. Una canción ritual que se vive y escucha de manera distinta a lo convencional. El espectador que no es superficial queda atónito ante este portento. Comenzamos con unos arpegios muy sutiles y apacibles, cortesía de Robby, entran sonidos de percusión al 0:44 de manera muy acertada con todo y cascabeleo, luego ese teclado con sonido sacro (1:12) que le da misticismo a la experiencia. Morrison se da un festín poético, pista libre, un recital absoluto. Rebasado el minuto dos, la canción se va tensando de a poco. Al 6:23 comenzar el célebre relato edípico que en boca de Jim resulta espeluznante: "The killer awoke before dawn..." Todo comenzará a desatarse tras la inmortal línea: "Father... yes son... I want to kill you... Mother, I want to, fuck you" A partir de ahí todo es locura y frenesí. El clímax se alcanza sobre minuto 9. Pocos momentos tan intensos como éste en la historia del rock. El ending de la canción vuelve a ser calmo y sereno, las líneas finales resultan muy emotivas y conmovedoras... "This is the end, my only friend, the end... It hurts to set you free, but you'll never follow me..." 
Aparte de todo lo anteriormente referido, tengo un sinfín de cuestiones íntimas, emotivas y vivenciales con la rola. Situaciones que me hacen estremecer el alma, la mente y el corazón. No le falta nada a esta canción, es perfecta para mí y permanecerá en mi memoria hasta el último de mis días.

***

Strange days 
(1967)
Valoración personal: 8.5
Al tiempo de escuchar este álbum por primera vez, quizás estuviese escuchando la música más freak, strange y alucinante de mi vida. La canción Strange days es el prólogo ideal a este concepto freak que incluso se hace patente desde la portada del álbum. Uno sabe que está ante algo sumamente extraordinario.
El sonido general del disco es característico de los Doors, pero este es posiblemente el álbum más psicodélico de la banda. Un trabajo asaz innovador y experimental que funciona a las mil maravillas. Uno de los puntos más fuertes del álbum es la lírica de Morrison. A través de los apuntes veremos cómo se presentan varias canciones de poemario, incluyendo la que considero es la obra maestra de la pluma del Rey Lagarto: When the music's over. Hay mucha regularidad en mi valoración de las canciones, logran un buen promedio pese a que Horse lattitudes no es propiamente una canción, sino más bien una especie de entremés. Cada una de las canciones del álbum tuvieron su impacto y su tiempo consagrado en mi apreciación. Strange days es un álbum imperdible. 

01. Strange days (9)
Como ya lo anticipé, esta canción es el introito perfecto para el concepto psicodélico, freak, oscuro y "bizarro" que se hace manifiesto a lo largo del disco. El título de la canción es idóneo, relata y describe todo en dos palabras. La instrumentación de la rola tiene una tensión constante que lleva casi a la alucinación. El teclado tiene un papel protagónico, Manzarek logra uno de los trabajos más destacados de toda la discografía. La letra es escalofriante: "Strange days have found us... Strange days have tracked us down... They're going to destroy our casual joys... We shall go on playing or find a new town..."  Es una rola con un sentido lírico que aprecio demasiado, una letra que memoricé pronto, porque siempre me fue significativa. Es una canción que disfruto mucho al cantar, el efecto de sonido que se le aplica a la voz de Morrison denota majestuosidad. La canción es relativamente breve, pero tiene una potencia y relevancia dignas del podio.
02. You're lost little girl (9)
Con un talante calmo y sereno se presenta You're lost little girl, una canción que por momentos resulta enternecedora, pero que, sin duda, desarrolla una lírica inquietante y digna de atención. Puede interpretarse como una dedicatoria a una chica real, o a la amada cósmica... "Impossible... Yes, but it's true..." Llegué a recurrir a ella en varias ocasiones. Escucharla en la abstracción personal es una experiencia emotiva de otra dimensión. El puente instrumental del 1:43 es exquisito y honírico. El resto de la canción es dejarse llevar por ese canto melódico, amén del apacible y dulce riachuelo instrumental.  
03. Love me two times (9)
Esta canción goza de una trascendencia innegable. Es de las favoritas de la fanaticada, no puede faltar en los toquines, en los conciertos tributo. Y es que transmite una energía poderosa. Tiene un estilo heavy pero a lo Door. La interpretación de Morrison es de lo más potente y encomiable. Y qué decimos de la parte instrumental; desde la intro Robby con sus punteos maravillosos, luego Densmore le da cuerda a la canción con su ritmo y, por último, Manzarek con una intervención moderada a medias luces hasta que de pronto hace estallar sus teclados de forma alucinante y estruendosa (1:26) al grito de Morrison de "ooohh yeah!" En esta parte hay que insistir con la explosividad que alcanzan los teclados, un solo potente; breve pero estentóreo, célebre para todo fanático de la banda. Tal vez me falta apreciar la letra de mejor manera, pero sé que logro asirla en buen sentido, o al menos le encuentro un sentido.
04. Unhappy girl (8)
Cuando evoco esta canción, lo primero que viene a mi mente son esos "uuuhh" que son constantes a lo largo de la canción; siempre me han causado una caprichosa fascinación. La apertura de teclados a cargo de Ray nuevamente nos sumerge en el mundo fantástico y freak del Strange days. Luego Morrison nos agasaja con su virtuosa voz: "Unhappy girl, left all alone, playing solitaire, playing warden to your soul... You are locked in a prison of your own devise..." Interpretando una de las letras que más aprecio. Insistiré en la parte vocal de la canción, pues en este aspecto encuentro mayor brillantez. En general, el estilo de Unhappy girl es añejo, oldie, pero tiene también frescura y luminaria si se encuadra en su propio tiempo.
05. Horse latitudes 
Esta recitación poética pareciera ser una bagatela superficial, lo cierto es que el texto recitado es uno de los apuntes poéticos de Morrison (cuando era un jovenzuelo). El texto versa sobre la tradición histórica de cierta región marítima donde las embarcaciones que transportaban caballos, en ocasiones se veían obligadas a arrojarlos al mar debido a que no podían mantenerlos con vida a bordo. El poema pinta el momento exacto en que los caballos se abaten desesperadamente en sus últimos instantes de vida. Aquí podemos apreciar la ingente habilidad poética de Morrison al relatar de manera impactante esta escena tan oscura y perturbadora. Los efectos de sonido al fondo son macabros y tenebrosos. 
He decidido no valorar cuantitativamente esta suerte de entremés para no interferir con el promedio del álbum. 
06. Moonlight drive (8)
Siguiendo con el tétrico y fascinante sonido Strange, viene esta rola que descuella por los arreglos de guitarra, Robby se luce con unos slides exquisitos que le dan bastante peculiaridad a la rola. Relativo a la letra, sabemos que se trata de otra joya poética de Jim, nuevamente un texto de juventud que, según cuenta la leyenda, fue el motivo de que Ray Manzarek quedara maravillado y pidiera a Morrison formar la banda; así de relevante es el asunto. Un clásico de la agrupación, pieza inspiradora que siempre entusiasma al fan Door al reproducirla.
07. People are strange (9.5)
Llegamos a mi canción favorita del álbum. Desde las primeras audiciones del disco fue la más destacada, la que primero captó mi atención y la primera en consolidarse. Primeramente está la letra, que es un dechado de virtud, una composición de gusto refinado. Morrison mostrando nuevamente su calidad poética. "People are strange when you're a stranger... Faces look ugly when you're alone... Women seem wicked when you're unwanted... Streets are uneven when you're down..." Si hablamos de lo significativo que me resulta una letra de canción, People are strange es uno de mis ejemplos favoritos. Podemos ejemplificar también, a través de esta canción, uno de los puntos esenciales en la psique morrisoniana. Y aunque la parte lírica es determinante, hay que celebrar también la parte instrumental, atinadísima y amena hasta las cachas. A modo de bagatela, diré que he intentado sacarla en teclado y guitarra, mi idea es algún día cercano poder interpretarla junto con mi pequeña Dafne. En fin, People are strange es un referente indiscutible en esta discografía y es también un himno personal. 
08. My eyes have seen you (7.5)
Lo que más me gusta de esta rolita es su acompasamiento. Es una canción muy divertida en lo instrumental. Destaco particularmente la guitarra de Krieger, que le da energía y algo de vértigo al asunto. El final es estimulante, incita a cantarla a galope.
09. I can't see your face in my mind (8)
Nuevamente Robby y sus fascinantes telarañas de slides. La canción es apacible y relajante. Algo sumamente curioso es que el título de la rola refiere a un fenómeno de la memoria que llega a ocurrir, algunas veces incluso en el sentido literal. 
10. When the music's over (8.5)
No hay que confundir la sincera fascinación personal con el reconocimiento de los méritos artísticos (objetivamente hablando) de una canción, reitero lo anterior porque no faltará quien me reproche la calificación que otorgo a esta rolita. Hay tantas cosas qué decir sobre esta canción, tiene material de para redactar un ensayo, o podría ser el capítulo de un libro. Yo me voy a abocar a lo más sustancial desde mi propia perspectiva. Lo primero es hacer encomio de la letra, si bien Morrison nos tiene acostumbrados a la brillantez lírica, esta canción es quizás su obra cumbre. Toda la letra, línea por línea es para destacar. No puedo citar el poema íntegro, sólo fragmentos muy íntimamente impactantes:  "Cancel my subscription to the Resurrection..." / "A feast of friends... Alive! she cried... Waitin' for me outside!" / "Before I sink into the big sleep I want to hear the scream of the butterfly" / "What have they done to the earth...? What have they done to our fair sister...?" El genio y virtuosismo se hacen patentes sin tanta explicación. Cantar When the music's over envuelto en la atmósfera adecuada, puede llevar a un lapsus extático fuera de lo imaginable. Pero si la letra de esta obra maestra es titánica, la música no se desmerece en lo absoluto. De principio a fin se percibe la calidad de los tres miembros restantes. Se hace presente el estilo característico de la banda al crear esferas hipnótica y psicodélicas. La canción mantiene esa tensión volátil que explota de manera apabullante al 8:13, y que coincide con un grito inimitable de Morrison ("Now? Noooooooow!!!"), este pasaje da el jaque mate a cualquier detractor de la banda. Uno de los puntos más elevados en mi escala de fascinación con The Doors; sé que muchos fanáticos de la banda hacen resonancia con ello.
Un último apunte caprichoso: al 9:01 se presenta una suerte de reprise orgásmico con los teclados de Manzarek y la guitarra de Robby, una especie de diálogo musical alucinante. Si se valora con detenimiento y presteza, esta brillante y sustancial obra de arte, es uno de los momentos definitivos del rock.

***

Waiting for the sun 
(1968)
Valoración personal: 8.7
En términos llanos el Waiting for the sun es un álbum variopinto, heterogéneo. En él se coleccionan canciones muy variantes en estilo o incluso en género. Podríamos decir que todos los estilos experimentados por la banda están presentes en el disco. Hay algo curioso que me pasa con este álbum, cuando lo pienso a priori, no me da la sensación de ser uno de mis favoritos, mas apenas doy un repaso por sus canciones, recuerdo que está repleto de joyas. La valoración que emito canción por canción es muy regular, al igual que con los otros dos álbumes. Recuerdo que cuando escuchaba las primeras veces este disco, no era precisamente el más apasionante, pero con el tiempo fue cobrando mucha fuerza y popularidad en mis audiciones. Parte importante para lograr aquello, fue la puesta en reproducción de algunas canciones en las juergas y los paseos nocturnos. Actualmente, las canciones de este álbum me producen una fascinación nostálgica muy fuerte y es uno de los que guardan mayor vigencia en la fascinación; es decir, es de los que más disfruto al reproducir en la actualidad, tras pasado su momento de auge. Lo cual es muy importante para mí.

01. Hello, I love you (8.5)
Inmediatamente desde la intro podemos apreciar el sonido ácido del teclado de Manzarek, ese efecto medio distorsionado que tanto me gusta. Una propuesta bien grata si se tiene la capacidad de apreciar la experimentación musical. Luego la letra nos transporta a esa situación entre juguetona y fantasiosa en la que el embeleso que causa una desconocida rebasa lo racional. Pero voy a redundar en que lo más fascinante de la canción es el sonido (novedoso para mí a la sazón) que emiten los teclados.
02. Love street (9)
Las notas suaves y armónicas de esta canción la hacen adorable tan sólo desde lo instrumental. La letra no es mala, no puede serlo, pero en esta canción sí antepongo lo musical a lo lírico. Sin embargo, una cosa es la letra y otra muy distinta la entonación (o vocalización), aspecto en el cual Morrison hace exquisita la rola. Más aún, en el 1:39 viene una parte que me fascina recitar: "I see you live on Love Street... There's this store where the creatures meet... I wonder what they do in there... Summer Sunday and a year... I guess I like it fine, so far..." Love street es de esas canciones que recomiendas y pegan. Adicionalmente, ya forma parte de mi repertorio de canciones a tocar y cantar en acompañamiento.
03. Not to touch the earth (9.5)
Esta espectacular canción reúne una gran cantidad de elementos sonoros que la convierten en una de las mejores composiciones de The Doors. Antes de desmoronarme en elogios, debo confesar que en un principio no me era tan apasionante, eso cambió cuando, a su debido tiempo, fui redescubriendo intensamente cada fragmento musical. Primero el riff tétrico de teclados de la intro que te adentra en una atmósfera entre terrorífica y psicótica; luego la entonación fascinante de las primeras líneas a cargo de Morrison. La canción empieza a acelerar hacia el coro con unos punteos de guitarra (0:51) que aderezan a las mil maravillas. La tensión incrementa y la letra se vuelve más inquietante, suspenso (2:07 )... Grito morrisoniano y la canción acelera de manera intensa hacia un toma y daca de guitarra y teclados (2:34) que vuelve colorido lo sonoro. En este punto, la canción se desata en una bacanal instrumental que hace enloquecer al que menos. Es el momento de la danza chamán tan célebre, luego el cierre de la canción que está llena de dramatismo y que remata con el legendaria proclama: "I'm the Lizard King, I can do anything!"
Definitivamente una pieza clave en mi afición y pasión hacia la banda. Cuando me recuerdo en éxtasis cantando y danzando esta maravillosa rola, me doy cuenta de lo importante que fue en mi etapa de esplendor como joven juerguista.      
04. Summer's almost gone (8.5)
Otra de las composiciones apacibles que se disfrutan en relajación plena. Ideal para fumar un cigarrillo y mirar el abismo de la otredad. Nuevamente destaco los slides de Krieger que le dan esa sensación onírica a la rola (particularmente en el solo que se inicia al 1:33). Mi parte favorita de la letra: "We had some good times, but they're gone... The winter's comin' on... Summer's almost gone..."  
05. Wintertime love (9.5)
Hay canciones que no son del gusto general de los fanáticos de una banda, canciones que no son aclamadas como grandes éxitos, canciones que sólo encuentran lugar en el corazón de algunos pocos. Este tipo de canciones, cuando causan fascinación genuina en algún ferviente fan, generan una satisfacción mucho más especial y significativa que el disfrutar de un greatest hits indiscutible. Y es que el hecho de estar casi solo en el éxtasis con una canción poco aclamada, da la impresión de ser un elegido por la rola. De estar en una intimidad inexplorada por alguien más. Pues bien, esto es precisamente lo que me ocurre con Wintertime love. Es una canción que me eligió desde la primera escuchada y que hasta hoy en día figura como una de mis consentidas, una de las más distinguidas de toda la discografía. 
Esta canción se me presenta como un vals, incluso la he llegado a implementar como tal (con un grupo de exalumnos), sin que esto venga en detrimento o menoscabo hacia el honor y respeto que merece cualquier composición de The Doors. El ritmo acompasado de la batería y los acordes de teclado le dan ese dinamismo valseado que dan ganas de pararse a bailar en pareja. La letra incita a lo mismo: "Come with me dance, my dear... Winter's so cold this year... You are so warm, my wintertime love to be..." Espero esta rolita pueda ser mi vals de boda. Tal fascinación me produce. 
06. The unknown soldier (9)
Otra de las grandes tragedias hecha canción. La rola tiene un dramatismo bárbaro, al grado de que pone en escena, literalmente hablando, la parte del fusilamiento (0:58) que Morrison dramatiza con maestría. The unknown soldier es una de las composiciones más complejas y variopintas de la discografía. Representa uno de los momentos más luminosos en los conciertos y tributos. Pero la canción por sí misma es extremadamente amena y alucinante. Añadiré que la versión del Hollywood Bowl me dio la oportunidad de apasionarme aún más con la rola, en esta quiero destacar sobremanera el brillante trabajo de Densmore, quien demuestra no ser un baterista del montón.
07. Spanish caravan (9)
Decía yo que Robby Krieger gozaba de una notable versatilidad, y aquí lo tenemos mostrando su virtud al ejecutar la guitarra al estilo español. Spanish caravan es otra de las canciones que demuestran que la capacidad creativa de The Doors tenían muy pocos límites. Toda la intro es crédito de Robby, la letra es fácil de cantar, pero no como Morrison, quien le imprime su estilo único. La canción se hace luminosa al 1:48, desde este punto y hasta el final, se comprende mi parte favorita. Es una rola breve pero grandiosa. Una de las favoritas del público conocedor. Hispanos y lusitanos deben estar más que contentos con tremenda dedicatoria.
08. My wild love
El chamanismo fue un elemento constante en las manifestaciones artísticas e ideológicas de Morrison, en este cántico ritual podemos apreciar claramente sus influencias indígenas. El entremés tiene una propuesta lírica entre misticismo y poesía. Los sonidos que la aderezan son interesantes. Pero al igual que Horse lattitudes, dejaré sin valoración numérica a esta pieza para no afectar el promedio general del disco.
09. We could be so good together (8)
La rolita tiene una letra fácil de apropiarse. El ritmo es importante, nuevamente la batería y el teclado creando una armoniosa mancuerna, como en el caso de Alabama song. Al 1:07 un clásico... un "all right!" de Morrison y luego un solo de guitarra cortesía de Robby. El estribillo de la canción es una frase que usé en algunas de mis fantasías idílicas... 
10. Yes, the river knows (8)
Una suerte de balada con el estilo clásico y refinado de The Doors. Es una propuesta tal vez elemental, pero se las ingenia para hacer patentes todos los elementos distintivos de la banda. En esta canción resalto el trabajo de Manzarek con sus estructuras melódicas, a Morrison por hacer tan adorable el canto de la letra... Y qué decimos del solo de guitarra (1:27), una sublimidad celestial... Mi parte favorita de la letra: "I'm going, but I need a little time... I promised I would drown myself in mystic heated wine..."
11. Five to one (8)
Esta canción me debería fascinar, pues es uno de los greatest hits de la banda. Five to one es una composición que hasta la fecha me sigue desconcertando en el sentido lírico, no acierto a compenetrar plenamente en el fondo. Por momentos me parece que hace referencias a la disidencia, por momentos a una cuestión pasional. Como quiera que sea, en lo musical tiene cierta intensidad y virtuosismo, cualidades que distinguen a los legendarios cierres de álbum de los Doors. Cada elemento de la banda sale a brillar del modo que más le place y acomoda. Es una rola que eleva los decibeles y los ánimos en cualquier concierto o tributo de la banda. 

***

The soft parade 
(1969)
Valoración personal: 8.5
El The soft parade es un álbum que, más que romper con algunos paradigmas propios de la banda, viene a darle a la agrupación una nueva oportunidad de experimentación, aquí la influencia del blues (y acaso del jazz) es mucho más evidente. El uso de instrumentos de viento es una novedad. El estilo ácido y psicodélico se queda un tanto fuera, pero se generan nuevos clásicos y nuevos hitos dentro de la discografía. A pesar del notorio cambio de estilo, el Soft parade es un álbum bastante agradable, tal vez me guste un poquito menos que los tres anteriores, pero no me representa un retroceso o estancamiento. En cuestión más personal, este entrañable disco contiene algunas canciones asociadas a momentos muy importantes de mi vida, basta recordar Shaman's blues o Wild child para meterme en la máquina del tiempo y suspirar. En veces me da la impresión de que este álbum se encuentra dentro de un paréntesis en la discografía por su peculiar propuesta que, difícilmente, se repite en otras producciones. Es importante señalar que este disco puede alardear de tener una de las piezas fundamentales de la banda: The soft parade. 

01. Tell all the people (8)
Desde la intro de esta primera rola, uno queda un tanto desconcertado por la significativa variante de sonido de la banda para este álbum específicamente. Los instrumentos de viento se desbocan de arranque y en mi caso generan una sensación de que va a iniciar una película épica. Como quiera que sea, Tell all the people tiene varios fragmentos muy buenos e interesantes (mi favorito es el del 1:46). Otra cosa es que la voz más enronquecida de Morrison encaja muy bien con el estilo musical de la canción y en general de todo el álbum.  
02. Touch me (9)
Touch me vuelve a incorporar instrumentos atípicos en los Doors, pero creo que aquí funcionan aún mejor. De entrada, esta rola comienza con un riff de teclado ciertamente icónico. El ritmo que se mantiene de inicio a fin, es fundamental. La letra y la entonación incitan de manera poderosa al canto; nuevamente la voz áspera de Jim hace buena armonía con la instrumentación. La lírica de Touch me no es precisamente de mi mayor gusto, pero la letra es fácil de memorizar y uno la canta con pasión. El solo de sax que se inserta hacia el final de la canción, da oportunidad a que se cree un momento de intensidad musical que dan ganas de sacudir una maraca imaginaria emulando al gran Jim. 
03. Shaman's blues (9)
Shaman's blues no me resultaba muy fascinante al principio, pero cierta tarde de dulce romance, de pronto hice clic con ella, "me cayó el veinte", caí en sus encantos. Desde entonces y hasta la fecha es una de mis favoritas del álbum. En esta canción no se implementan instrumentos de viento (tan sólo un par de silbidos al estilo Dogs de Pink Floyd), los teclados ácidos de Manzarek y los slides de Robby vuelven a ser protagonistas. La letra es muy estimulante y las líneas finales me producen una fascinación enorme: "He's sweatin', look at him... optical promise... (Risa burlesca rompe-madres) you'll be dead and in hell before I'm born... Sure thing... bridesmaid... the only solution, isn't it amazing?" Debo insistir en mi encomio al grandioso trabajo de Krieger con la guitarra a lo largo de toda la canción, pero particularmente hacia el final, donde va ascendiendo en las notas hasta culminar con un estilo que por momentos me recuerda a Frusciante (4:41).
Esta canción lleva una dedicatoria muy especial e íntima: "There will never be another one like you... There will never be another one who can do the things you do..."   
04. Do it (8)
Hay detalles en Jim que enamoran al instante, breves pinceladas que sin esfuerzo le dan a las canciones unos vivos de consideración, un ejemplo de ello es la risa endemoniada y encantadora con la que abre la rola (0:07). Luego se genera una cierta tensión que se rompe con el "please, please... listen to the children!", frase que se mete al subconsciente para no salir jamás. Los cambios de ritmo en Do it, la convierten en una canción muy interesante. La letra es sucinta y muy pegadiza. Palmas para Densmore que hace un trabajo destacado en las percusiones en esta rola.
05. Easy ride (8)
Viene esta especie de country para encender la pista. Tal vez sea la canción más 'movida' de los Doors. Me encanta cómo al 0:52 la canción baja un poco la intensidad para luego arremeter con fuerza: "Like polished stone! Like polished stone! I see your eyes..." Esta línea es precisamente mi favorita. Easy ride es un tanto atípica en The Doors por su estilo carnavalesco, pero me gusta.
06. Wild child (9)
Otra de mis favoritas del Soft parade. Inicia con un riff de guitarra que engancha al instante, luego es bien grato escuchar cómo el teclado se incorpora replicando a la guitarra (0:12). Morrison inserta una de sus exquisiteces verbales al 1:16: "An ancient lunatic reigns in the trees of the night..." Luego risita sexy y juguetona. Justo entonces la canción cobra intensidad instrumental. Hacia el final, Robby va poniendo una seguidilla de slides bien chingones para que Morrison remate con esa línea memorable: "Remember when we were in Africa?" Debo señalar que una de las razones que contribuyeron a que me enganchara de mejor manera con esta canción, fue la versión en vivo del programa The Smothers Brothers Comedy Hour.
07. Runnin' blue (8.5)
Recuerdo perfectamente que Runnin' blue fue mi canción favorita de este disco en las primeras escuchadas. De esas veces que no quieres escuchar otra rola que no sea la que ya te despertó el interés. La canción tiene un ritmo espectacular, en ella se mezclan varios estilos musicales como el folk, el country y el blues. La incorporación de instrumentos de viento, así como el violín y eso que pareciera ser un banjo, le dan a la canción una luminaria notable. El coro es lo más sensacional: "All right, look at my shoes... Not quite the walkin' blues... Don't fight, too much to lose... Can't fight the runnin' blues..." especialmente hacia el final donde la canción culmina con un solo de violín divertidísimo.
08. Wishful sinful (8)
Una canción melosa que no llega a empalagar. Ideal para las ensoñaciones amorosas, una de las rolas más románticas de la banda. A destacar la incorporación de cuerdas orquestales, las cuales crean una armonía muy dulce y suave, muy ad hoc a la letra.
09. The soft parade (9)
Siguiendo con la tradición de la banda de cerrar el álbum con una pieza monumental, viene The soft parade que, más que canción, es una suite. Este portento de composición es para muchos fanáticos de la banda, la obra maestra de The Doors, rivalizando solamente con composiciones como When the music's over, Light my fire o Riders on the storm
The soft parade funciona como un conjunto, pero también de manera fragmentaria. Primero está la onda monástica de la intro que siempre me recordaba a las novelas históricas del estilo de Walter Scott. La frase de apertura capta la atención al insante: "When I was back there in seminary school... There was a person there who put forth the proposition that you can petition the Lord with prayer... You cannot petition the lord with prayer!" Inmediatamente la canción se envuelve en una onda adelantada a su época con esos "wua wua" de guitarra tan llamativos (2:13). La canción se vuelve muy amena. Después de esta sección viene una tercera parte muy suave, donde el protagonista absoluto es un Manzarek caramelizado. Al 3:45 viene la best part of the trip... A partir de este momento, y hasta el final la rola, The soft parade toma una matiz más doorsesca. Al 6:45 se va a general lo que yo considero el inicio de la parte climática.
Como se puede apreciar, esta peculiar canción es un mini concierto que despliega toda la genialidad creativa de la banda. Es una pieza fundamental de la discografía.   

***

Morrison hotel (1970)
Valoración personal: ✮✮
Promedio: 3.72

Durante cierta época, afirmé que el Morrison hotel era mi álbum favorito de la banda, y no estaba equivocado, ni exageraba, pues es verdad que por aquellos tiempos, era el disco que más fascinación me generaba. Ahora no puedo decir de forma tan tajante que sea mi álbum favorito de The Doors, pero vaya que lo fue a la sazón. Pasa que el Morrison hotel me produjo un enamoramiento instantáneo casi en su totalidad, y eso le valió ser de arranque el consentido. No es para menos, lo escuchaba sin cansancio y sus canciones estaban de manera constante en la mente, en cualquier lugar y ocupación. A cada canción le encontraba su lado agradable, con todas me enganchaba, no tenía mácula. Una peculiaridad del Morrison hotel es que contiene la primera rola que yo conocí de The Doors (como ya referí anteriormente): Roadhouse blues. Canción que me predispuso muy positivamente con el álbum. Otro caso muy peculiar y significativo es el de Indian summer, que con su historia idílica que más adelante detallaré, le dio un gran repunte al disco. Y así puedo seguir citando casos aislados, porque como ya adelanté, a cada canción le encontré su detalle significativo o su best part. Vamos mejor a los detalles...

01. Roadhouse blues (✮✮✮✮)
El álbum arranca con una de las más grandes insignias no sólo de la banda, sino del rock en general. Roadhouse blues es una pieza obligada para cualquier amante del rock; Es un clásico indiscutible con una energía y pounch dignos de la banda más chingona y apabullante. Canción ideal para ir al volante, para andar de juerga o simplemente para "rockear" a greña suelta. Instrumentalmente está perfectamente aderezada (con armónica y toda la cosa). Tiene un estilo muy heavy y bluesero a la vez. Robby es la estrella instrumental. Morrison notable como siempre. Mi historia con esta rola ya la anticipé en un par de ocasiones, pero la voy a puntualizar por última ocasión: Conocí Roadhouse blues algunos años antes de abordar el disco (y la discografía de los Doors). Me gustó bastante y la guardé en mi memoria gratamente hasta el día en que me reencontré con ella en este grandioso disco, y ello me hizo sentir gran optimismo. Pero vaya, ese no es el motivo primordial por el que le asigno las 5 estrellas a este rockanrolazo, la canción tiene sus propias credenciales y habla por sí misma. De diez.
02. Waiting for the sun (✮✮✮)
Siendo concretos, lo que más me gusta (y más que gustarme, fascinarme) de esta rola es el coro que se repite en tres ocasiones (0:35 / 1:12 / 3:35). Otros chispazos de consideración son el arreglo de guitarra del 2:44, el grito consecuente y el clímax que se añade a este. Esta canción no estaba programada para este álbum, pero aún así, funciona bien.
03. You make me real (✮✮✮)
Esta es una canción que siempre me pone de muy buen humor. Es un "western" cantinero que por lapsos incita a sacudir el esqueleto. Los teclados son primordiales, pero los riffs de Krieger le dan el toque totalmente rockanrolero. Buena canción.
04. Peace frog (✮✮✮)
Lo primero a destacar es el rasgueo entre-apagado de la intro... Luego las incorporaciones paulatinas de Densmore y posteriormente Manzarek, gran detalle. Morrison entra con una letra muy atractiva, y cómo pasar por alto esos "She came" repetidos al fondo, son muy contagiosos. Al 1:18 la cosa se perfila para algo grande, el puente musical es preámbulo de uno de mis solos de guitarra favoritos de la discografía: 1:31. Por si algo faltara, Morrison va a hacer a continuación una de sus más grandes proclamas: "Indians scattered on dawn's highway bleeding... ghosts crowd the young child's fragile eggshell mind..." Silencio absoluto... Toque de percusión... y volvemos a la rola donde estaba... Ejecución magistral de una rola a tiempos.
05. Blue sunday (✮✮)
Bien ligadita y sin pausa se presenta una canción muy dulce y poquito 'melosona': Blue sunday. Tiene cierta atmósfera psicodélica y romántica, aunque la letra es bien simple, tal vez hasta flojita.
06. Ship of fools (✮✮✮)
Viene una de mis favoritas, esta canción me gusta por dos sencillas razones... Primero la temática de la letra, una crítica muy inteligente y divertida hacia la nocividad y decadencia de la especie humana: "The human race was dyin' out... No one left to scream and shout... People walkin' on the moon... Smog will get you pretty soon..."  Lo otro es un detalle que aunque nimio, para mí fue elemental al incentivar la fascinación que me ha generado Ship of fools, hablo del intervalo que va del 1:05 al 2:01. Ahí lo dejo a consideración del curioso.
07. Land ho! (✮✮✮)
Cada vez que reproduzco esta canción, mi entusiasmo se dispara en un grito de júbilo, sí, hablo en el sentido literal, esta canción me genera un optimismo bárbaro. El riff principal de guitarra es como una cabalgata triunfal, no la puedo definir de otro modo... Luego los teclados juguetones le inyectan más hilaridad y alegría al asunto. Se escuchan también unos remates de viento que me fascinan (Verbigracia: 0:30). La canción se apacigua un poco hacia el 1:41, pero ya sabemos a dónde va esto... Morrison: "Land hoooooou!" y luego la algarabía se duplica hasta el final de la canción, que cuenta con la incorporación de uno de los mejores solos de Robby. Cosa aparte, no quiero dejar de comentar que siempre me ha cautivado el tema de la letra, no soy un amante de la navegación, pero el relato de esta historia me gusta bastante.
08. The spy (✮✮✮)
The spy o 'el blues del voyeurista' es una canción que si bien no me ha logrado fascinar como debiera, hasta el día de hoy, tampoco me ha parecido una rola nefasta o insufrible. Simplemente me dejo llevar en su onda blues y me fumo un cigarrillo.
09. Queen of the highway (✮✮✮)
Curiosamente, siempre relaciono esta rola con la anterior por su onda blues y demás. Pero esta me gusta un poco más. El dinamismo y el gran despliegue instrumental que se logra como una conjunto perfectamente orquestado es lo que más destaco de esta rola.
10. Indian summer (✮✮✮)
Esta es una de las canciones de The Doors que no maravilla a nadie, pero a mí en lo personal me produce cosas que van más allá de simplemente maravillar. Me explico, desde la primera vez que escuché esta canción, me recordó inmediatamente a la grandiosa y ya comentada The end... Dicha similitud, al menos en el estilo, cobra sustento desde el hecho que esta canción originalmente pertenecía al primer disco... Y tan sólo con decir que esta rola me remonta a The end, ya se explica gran parte de la fascinación que me genera (al menos lo instrumental). Pero hay más, justo cuando más prendado estaba de esta breve pero sublime pieza, vino el enamoramiento más grande de mi vida, y a modo de detalle de aniversario, realicé un vídeo con fotos de 'nosotros', y desde luego, con Indian summer de fondo. La experiencia momentánea fue inefable, y sin saberlo, se volvió una cuestión irrepetible y trascendental. Es tal la importancia y el valor de esta canción, que me atrevo a decir que esta es nuestra canción de pareja... ¡Nuestra canción! 
Perdería objetividad al intentar referir los detalles y mi valoración artística de la letra y la música, así que prefiero que ahí quede el asunto. Esta joya es, por cuestión vivencial, la más importante de toda la discografía Doors para mí.  
11. Maggie M'Gill (✮✮✮)
Y cerramos con una de las canciones más arrolladoras y potentes de la banda. Esta rola es un triunfo rotundo para Krieger, el maestro de los slides, quien da aquí su cátedra absoluta. Maggie M'Gill es una de las canciones más densas en cuanto a notas y riffs, se requerirían tres guitarras para ejecutarla en vivo. Nunca he dudado del virtuosismo empleado en esta pieza que es fundamental en mi extraordinaria valoración del Morrison hotel. Cuestión aparte es la intervención de Morrison, quien desarrolla una cruda historia (la de Maggie) como cruda y aguardentosa es la voz que emite. Combinación perfecta para hacer de esta canción una de las más apreciadas y aplaudidas por mí. Otra rola de los Doors que creo que ha sido severamente infravalorada.   

***

L.A. Woman (1971)
Valoración personal: ✮✮
Promedio: 3.50

Escuché por primera vez este álbum en el verano de 2010, lo recuerdo claramente. Para ese entonces ya lo poseía en formato CD original. Estaba por cerrar con broche de oro una audición exitosa de una banda que se estaba consagrando como una de mis favoritas. Sin embargo, la cosa no anduvo como lo esperaba, al menos no desde una principio, pues me costó trabajo 'agarrar la orilla' y disfrutar este disco durante las primeras audiciones; Algo similar a lo que me ocurrió con El espíritu del vino (situación que ya referí en su espacio). El tiempo pasó y un día de pronto Hyacinth house se hizo notar, luego Riders on the storm, Love her madly y así otras canciones paulatinamente. El disco que era hasta ese entonces el más difícil de escuchar de esta discografía, ya era un asunto totalmente placentero. Sin embargo, algunas canciones del L.A. Woman (1971) nunca pudieron tener su repunte, y aunque son casos excepcionales, hicieron que disfrutara al álbum con claros altibajos. Y es que aquí sí va a haber algunos contrastes de valoración de canción a canción. Pero no se piense que por ello tengo a este disco como malo, ni remotamente, pues así como tiene canciones no muy bien calificadas por mí, también tiene algunas joyas excepcionales que ya veremos a la brevedad...  

01. The changeling (✮✮✮✮)
Arrancamos con energía y vivacidad... The changeling es un blues pujante con chispazos muy placenteros. El ritmo es motivante y se empieza a poner mejor a partir del 0:33... Morrison aparece en seguida con una voz casi irreconocible, pero muy ad hoc a la naturaleza del disco. Al 2:45 se genera una de mis partes favoritas, hablo de ese puente instrumental que va en creciente y que parece ser augurio de algo muy grande... La salida es vertiginosa y potente, la música acelera de una manera muy agradable. Aquí la voz de Morrison se hace aguardentosa a más no poder. Al final uno culmina la canción muy bien predispuesto para lo que viene... 
02. Love her madly (✮✮✮)
Esta es una de mis favoritas del álbum: La letra es muy sencilla y directa, muy cantable diría yo. La intro es motivadora al igual que la rola anterior, pronostica cosas grandes. El ritmo y la amenidad musical se mantienen excelentemente hasta llegar a la parte que verdaderamente me enloquece (1:14) y no, no es completamente en virtud de lo vocal, más bien debido al riff tan chingón de teclado que se escucha de fondo, aquí sí se vuela la barda el gran Manzarek, de verdad que ese fragmento de canción es una exquisitez para mis oídos. Por fortuna esta parte se replica al 2:10, y tal pareciera que aquí incluso lo disfruto más. Tras ello, me doy por bien servido y voy hacia el final de la canción con entusiasmo y esperando otro hit en seguidilla. 
La parte lírica es una invitación al amor, o a caso un cuestionamiento sobre lo mismo, y no es la gran cosa, pero se impregna muy bien la rolita de esa fragancia a rosa y sangre.
03. Been down so long (✮✮)
Been down so long no me ha llegado a impactar o fascinar como quisiera; Sin embargo, el trabajo de Robby con sus incesantes solos y riffs, la hacen una canción bien aderezada y la salvan de ser cansina o monótona. Cuestión aparte es la voz de Morrison, que incita a tomar una botella de whisky y salir a la calle a vagabundear. El grito final es épico: "Come on... And set me freeee!" 
04. Cars hiss by my window (✮✮)
Sólo un amante y conocedor del blues tiene verdadera idea de lo agradable que es esta canción. Como yo no lo soy, sólo me queda imaginarlo e intentar prendarme lo más posible de Cars hiss by my window, que es sin dudas la canción más letárgica de la discografía... Acaso una canción muy apacible que sugiere gozarla a bocanadas. Destaco el "solo de guitarra" hecho con la boca hacia el final... 
05. L.A. Woman (✮✮)
Pero vamos a despabilar al instante tan solo oír el breve preludio de esta magnífica joya. La canción le hace justicia al título del álbum. Para empezar diré que esta rola no me cautivó así nada más a la primera, tardó algunas escuchadas, porque es ciertamente compleja; Sin embargo, cuando al fin cuajó, me generó una fascinación muy sincera y especial que por suerte encontró resonancia en varias compañías de juerga; recuerdo varias correrías con diferentes personas donde este rockanrolazo chingón fue motivo de un frenesí compartido. L.A. Woman es un clásico que se mete a tu subconsciente de manera silenciosa, y cuando menos lo esperas, ya estás gozando y pidiendo repetir. Creo que no necesito desgastarme tanto en señalar los aciertos y detalles instrumentales, básicamente es impecable en este aspecto. No encuentro mácula alguna.
Hacia el 4:26 la rola parece seccionarse en dos partes... Se genera una breve quietud que tan sólo es preludio de una vorágine creciente al grito de "Mr. Mojo rising" y que lleva la canción a una orgía musical desenfrenada y digna del Averno. Me atrevo a decir que este es el clímax más "violento" y poderoso de toda la discografía. L.A. Woman es un triunfo indiscutible de la banda, legado de la musical universal.        
06. L'America (✮✮)
Intro tétrica de cuerdas, teclados espeluznantes que parecieran sacados de un thriller de Hollywood, y luego sonido de tambores a ritmo marcial... buenos elementos que hacen al audio-espectador intrigarse y formar una expectativa grande de L'America, expectativa que en mi caso sí se cumple, pero que no alcanza a atribuirle proporciones titánicas a la canción. Con todo, me atrevo a decir que aún tengo la esperanza de algún día re-descubrirla y entonces sí enaltecerla como una de las favoritas del álbum. Ahí queda la promesa.  
07. Hyacinth house (✮✮)
Esta canción fue mi primer enganche con el álbum, es decir, fue la primera que me gustó a otro nivel. El punteo de la intro es bien agradable, me regodeo al tocarlo en guitara. Pero la parte instrumental que más me fascina es ese solo de teclado tan magnífico que aparece al 2:08 y que se prolonga hasta el 2:28. Al respecto he leído en un par de sitios que Manzarek hace referencia a la Polonesa de Frédéric Chopin (en La bemol mayor, Op. 53) durante el solo de órgano, pero eso para mí no resta ni un ápice de fascinación. 
En cuanto a la parte vocal y lírica, diré que "La casa del jacinto" me genera una sensación muy plácida y reconfortante al cantarla, no sé por qué. Por momentos llega a generarme una emotividad insospechada, como cuando canto esta línea: "Why did you throw the Jack of Hearts away...? It was the only card in the deck that I had left to play". Lo mejor de todo esto, es que a pesar de los años, Hyacinth house me sigue motivando a escucharla con suma placidez, como aquellos años en que la reproducía consecutivamente hasta el cansancio.
08. Crawling king snake (✮✮)
A ritmo parsimonioso se desarrolla este blues rasposo que tiene la fortuna de estar impregnado de la maravillosa nostalgia que me genera el álbum en conjunto. Espero algún día desarrollar mi fascinación por el blues, y entonces sí podré retornar a este tipo de canciones, incomprendidas por mí hasta el momento. Palmas para Densmore y Robby en esta rola.
09. The WASP (Texas radio and the big beat) (✮✮)
Lo más agradable de esta rola es la forma recitada en que Morrison se hace presente, y desde luego, la aparición de la inmortal frase: "Out here we stoned immaculate..." (1:28) Musicalmente hablando, hay muchos elementos a rescatar, cada uno de los Doors se luce, Densmore, por ejemplo con esos redobles de tambor mantiene el dinamismo y la amenidad; Robby con un solo magnífico que produce el primer clímax de la canción desde el 1:58; Y digo el primer clímax, porque hay otro, pero este es responsabilidad de Ray Manzarek: 3:44. 
10. Riders on the storm (✮✮)
Llegamos al fin de la discografía con este poema de canción, titán indiscutible del L.A. Woman, miembro honorario de la élite absoluta de la discografía Doors. Riders on the storm me eriza la piel desde la ambientación de lluvia y truenos. La intro de teclado a cargo de Ray es legendaria, esa escala ascendente de notas de piano es un ícono sonoro reconocible por cualquier amante del rock. En seguida entra Morrison con majestuosa voz a interpretar una de sus mejores letras; Riders on the storm entraña una descripción metafórica de la vida misma, la letra es un poema en toda la extensión de la palabra. Mi línea favorita es: "There's a killer on the road... his brain is squirmin' like a toad..." Sin embargo, disfruto cantando cada maldita frase de la canción con absoluta fruición. La fase intermedia es un concierto de notas y percusiones orgásmico que tiene un resuello tras la nueva aparición de aquella mítica escala ascendente de piano hacia el 4:27... Quietud... Trueno imponente y aterrador..! y luego vuelta a la hipnosis y psicodelia... Al 5:33 aparece un arreglo de guitarra que me fascina de una forma caprichosa y particular. El ending es ya más apacible, pero no por ello menos apasionante, las notas tristes y oscuras de piano que culminan con esta melodía magistral, cimbran el alma y dejan viajar al subconsciente a regiones entrañables del cosmos. Quien haya penetrado a la esencia de esta canción, y a la música en general de esta gloriosa banda, lleva en sí un privilegio invaluable... 
¡Larga vida a la leyenda más grande de Norteamérica!

***

● Destacadas del material inédito:

Ships w-sails (✮✮✮✮
✮) 
Apenas fallecido Morrison, el resto de los Doors lanzan el Other voices (1971) un nuevo proyecto que obviamente no contaba con el Rey Lagarto. La verdad no es de mi mayor agrado, pero esta rolita en concreto ¡WOW!, me quito el sombrero... Amén de lo fascinante que resulta musical y líricamente, esta canción tiene un significado erótico y sentimental muy relevante en nuestra historia de pareja. Es todo un caso de verdad, ahí se las dejo a la imaginación.


A feast of friends
 (✮✮✮✮) 
El An american prayer de (1978) fue una gran ocurrencia por parte de los Doors tras la muerte de Morrison, ponerle música a algunos poemas inéditos de James. Este experimento en particular resultó majestuoso y sublime. Uno de los mejores poemas morrisonianos (literal) fusionado con el Adagio de Albinoni. El resultado es arte puro, arte en toda la extensión de la palabra... "Do you know how pale and wanton thrillful comes death on a strange hour?"


● Sumario de álbumes:

01. The Doors 9.0
02. Waiting for the sun 8.7
03. Morrison hotel 3.72
04. Strange days 8.5
05. The soft parade 8.5
06. L.A. Woman 3.50

● Canciones destacadas (Top 40):

01. Light my fire (10) 
02. Riders on the storm ✮✮✮✮✮
03. The end (10)
04. L.A. Woman ✮✮✮✮✮
05. Ships w-sails ✮✮✮✮✮
06. Alabama song (Whiskey bar) (9.5)
07. Wintertime love (9.5)
08. Hyacinth house ✮✮✮✮✮
09. Maggie M'Gill ✮✮✮✮✮
10. Not to touch the earth (9.5)
11. Break on through (To the other side) (9.5)
12. Indian summer ✮✮✮✮✮
13. Roadhouse blues ✮✮✮✮✮
14. People are strange (9.5)
15. The crystal ship (9.5)
16. Land ho! ✮✮✮✮
17. Love her madly ✮✮✮✮
18. Shaman's blues (9)
19. The soft parade (9)
20. Soul kitchen (9)
21. Take it as it comes (9) 
22. When the music's over (8.5)
23. Love street (9)
24. Love me two times (9)
25. Wild child (9)
26. Strange days (9)
27. Peace frog ✮✮✮✮
28. Touch me (9)
29. Ship of fools ✮✮✮✮
30. Hello, I love you (8.5)
31. A feast of friends ✮✮✮✮
32. You're lost little girl (9)
33. Spanish caravan (9)
34. The unknown soldier (9)
35. The changeling ✮✮✮✮
36. Runnin' blue (8.5)
37. Twentieth century fox (8.5) 
38. Five to one ✮✮✮
39. End of the night (8)
40. Waiting for the sun ✮✮✮