sábado, 28 de enero de 2017

Enjambre (Discografía valorada)


"Me acostumbré a probar fruta sin madurar"

Mi primer acercamiento con Enjambre se dio por aquello del 2011 y fue gracias a la canción tributo a Caifanes: Estás dormida, un cover espectacular que logró por sí solo interesarme en la banda. Poco tiempo después vi el vídeo oficial de Somos ajenos en TV y mis ganas de explorar a la banda se incrementaron. Me seguí introduciendo en su música a través de un recopilatorio que yo mismo armé con base en las tendencias que observaba en redes sociales y otros medios. En marzo de 2013, de manera circunstancial acudí a uno de sus conciertos en Plaza de Armas de la Ciudad de Zacatecas. Dicho recital se convirtió en un parteaguas. En tiempo récord Enjambre se convirtió en una de mis bandas favoritas en español. Y es que el sonido de los primeros dos álbumes que me escuché (Daltónico y Huéspedes del orbe) eran totalmente compatibles con mi gusto, prácticamente todas las canciones me gustaban. Después hice la audición del Consuelo en domingo y el Segundo es felino, que aunque no superaron a los anteriores, me brindaron algunas joyas que a la fecha son canciones de mi antología personal. La cereza en el pastel y consagración definitiva llegó con el Proaño, álbum que pronto se convirtió en referente de época en mi vida personal. Como se deja ver, no abordé esta discografía en orden cronológico, pero escuché y disfruté todos sus discos de manera sustancial. Ya como fanático consagrado de los Navejas asistí a un segundo concierto de la banda, que me fue mucho más significativo, no me perdí detalle alguno. Posteriormente acudí a una firma de autógrafos, donde logré que me firmaran mi colección de álbumes de estudios en formato CD. Todo lo anterior me representó una especie de clasicismo enjambriano, pero más aun, una etapa musical-vivencial. Luego vinieron Imperfecto extraño, Próximos prójimos y Daños luz, que fueron harina de otro costal, los escuché apenas se estrenaron con la consideración y atención debida, pero ya no despertaron en mí esa desbordada pasión que sí me generaron el Proaño, el Daltónico y el Huéspedes del orbe. Sin embargo, no hubo menoscabo a mi afición y agradecimiento hacia la banda. 
Creo que Enjambre es una agrupación que aún no figura entre la élite del rock mexicano, pero va por buen camino, es cuestión de tiempo para que la historia le asigne el lugar que le corresponde por mérito propio. Luis Humberto es más que un buen vocalista, un excelente letrista. Julián es un virtuoso multi-instrumentalista, casi un erudito de la música. Rafa goza de ingenio y carisma. Javier es un excelente guitarrista que siempre ofrece luminosos y refinados destellos que lo separan del guitarrista promedio (triste que ya no forme parte de la banda). Ángel haciendo su trabajo en las percusiones sin mácula. Independientemente de épocas y estilos, cada canción y cada álbum de Enjambre merece la valoración y el comentario. Esta banda es un hito muy destacado en mi historia musical. 

¡ADVERTENCIA! Las valoraciones emitidas, así como los apuntes sobre las canciones y los álbumes, sólo intentan reflejar mi particular gusto y opinión. No pretenden ser parámetro de apreciación objetiva o juicio de calidad. 

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Consuelo en domingo 
(2005)
Valoración personal: 7.9
Consuelo en domingo es un paseo tenebroso por un parque de diversiones sonoras. Tiene un ambiente estrambótico, psicológico y tenso. Es una producción con varios detalles experimentales y un sonido lóbrego con lapsos de frenesí agridulce. Aunque no sea precisamente mi álbum favorito le tengo un gran aprecio y cierto culto peculiar. Tal vez en las primeras audiciones me costó un poco de trabajo, pues no se asemeja a las producciones más brillantes de la banda; sin embargo, fue cosa de tiempo y constancia para engancharme y asimilar el concepto. Mis canciones favoritas del álbum son: El hombre del mañana, Gente de juguete, Mujer en la caja y Disfraz de carne y hueso; pero el resto de las canciones se reproducen al hilo con amenidad. Consuelo en domingo dista mucho de ser el mejor trabajo de la banda, pero implica un debut muy lustroso. Una producción que puedes evocar como conjunto bien definido y compactado. Reafirmo: un álbum de culto dentro de la discografía. 

01. Extraviados (7.5)
Un arranque inquietante, pronto se percibe el estilo que impera a lo largo de la producción. La rola parece ser una oda hacia los seres de luz, serenos, puros y claros de mente... Acaso poetas, acaso genios, acaso guías espirituales, místicos o simplemente niños... "Se expresan diferente, no hay nada ordinario en ellos, puros como niños siempre, su patria el reino de los cielos... Acampan a nuestro alrededor, la oscuridad iluminan... Limitados en el exterior, reflejan la esencia de la vida..." La melodía se intensifica y tensa hacia el final, en gran parte por mérito de las percusiones, particularmente esos "redobles" vertiginosos de tambor acompañados de esos trazos chispeantes de guitarra. Buena rolita.  
02. Biografía (7.5)
"Tal vez esta sea la última noche de mi existir... le daré vida a mi biografía..." El asunto de la canción es sencillo: Vivir a plenitud el momento, partiendo de la idea de que cualquiera puede ser el último, algo que me hace pensar en la inspiradora prédica del eterno Pau Donés. Esta canción fue ganando fuerza poco a poco, hasta convertirse en uno de mis highlights del álbum. Su instrumentación es enérgica y potente.
03. Momento (7)
De esta rola destaco los arreglos de guitarra y teclado que aparecen constantemente a lo largo de la canción. En lo instrumental esta canción tiene bastante lustre. Detallitos como el del 0:28 son pinceladas que se agradecen.
04. Grave edad (7.5)
Luis Humberto suele hacer juegos de palabras en sus letras, incluso en los títulos de las rolas, como en este caso: "Grave edad" / "Gravedad". Ya se irán viendo otros casos. Cantar esta rolita completa no me es tan sencillo por la amplitud de la letra, pero representa un placer muy grande, particularmente en esta parte: "Atorado, fracasado, titulado, me encuentro bien aquí sentado, no me levanten de este mi piso preciado, no lloren si me ven aquí tirado, en esta batalla derrotado...".
05. Atentado (7.5)
Buen ritmo, buenos riffs, rolita fluida. También muy cantable, se va haciendo muy sentida por momentos, como al 1:34: "Sobreviví el atentado, con un espíritu desmembrado". La voz de Luis Humberto tiene descuello considerable en esta rola.
06. El hombre del mañana (8.5)
Esta rolita sólo tiene acompañamiento de guitarra acústica. No obstante, es de mis grandes favoritas del álbum. La lírica me resulta muy íntima y personal. Verso a verso describe mi languidez y flaqueza anímica de antaño... "Me doy cuenta que tengo muchas cosas que hacer hoy, pero las haré mañana, será un mejor día mañana, lo he dicho por semanas... Cada día es peor al día anterior... ¡Mañana! No urge en este momento, de repente se me acaba el tiempo, quedo mal de manera que termino diciendo si hubiera..." / "Volteo a ver el mundo a mi espalda y veo que todo lo que llevo hecho no es nada, ¡no llevo hecho nada! Creo que todo lo que sé no sirve y si sigo vivo es porque Dios me ama y se ha compadecido de este mediocre..." Una canción de spleen, un canto de lamento y a la vez de cierta auto-complacencia ante la inmovilidad, la pereza, el fracaso, el estancamiento, la procrastinación. 
07. El beso del payaso (7.5)
Una rolita un tanto tétrica, como de feria macabra, concepto que yo detecto un tanto generalizado a lo largo del disco. Desde el título ya estamos en el ambiente. A grandes rasgos me resulta agradable, aunque no es precisamente de mis favoritas. Algo destacable es el grito final: "¡Te voy a entregaaaaaaaaaaar...!" (3:41) Así como el final instrumental intenso que lleva a ese ambiente de carnaval del terror.  
08. Gente de juguete (8.5)
Una canción que compite por mi predilección definitiva del disco. Aquí se presenta otra letra muy sustancial entonada con sublimidad. Luis Humberto Navejas es un cantante muy irregular al interpretar en vivo, pero su voz en las grabaciones de estudio llega a un refinamiento exquisito, como en esta rolita. La canción aborda la superficialidad, el vacío intelectual; el enfoque materialista hacia la vida, la predilección hacia lo físico: "...Sus vidas devotas al erotismo... Sin conocimiento, mas están vestidos para el momento. Sus rostros brillan de hermosura, mas de esas caras sólo sale basura..." Mi parte favorita al canto, que me lleva al éxtasis, se logra en tres momentos: "Luego el delirio porque te vean en martirio, bandera de heroísmo..." (1:38, 3:11 y 4:23).
09. Ojos tristes (7.5)
Canción meritoria. Hace un contraste de personalidades, la actitud enconada de una relación de pareja que llega a su fin. Un epílogo idílico con resabio de amargura, pero cantado con sentida gratitud. El punto de mayor fascinación llega al 4:03: "Gracias por el viaje, que digo el viaje, la aventura, la jornada… Más que una jornada una odisea... Te luciste... Gracias por tus ojos tristes". Y qué decir de los "nararará" femeninos que se van fusionando con voces infantiles... ¡Simplemente hermoso!
10. Mujer en la caja (9)
Esta me resulta tan grata que bien podría ser mi favorita del álbum. La letra es verdaderamente enigmática y la entonación majestuosa. La rola me quiebra la voz cuando llego al estribillo: "Dime por qué duermes tanto... Tu piel se siente tan dura... Cambiaste tu dulce esencia por un terrible aroma... ¿Qué no te da claustrofobia? Sonríe, no seas tan obvia... No pediré seas mi novia, eso ya fue otra historia..." La letra tiene lugar para varias interpretaciones. El trasfondo puede ir desde la frialdad femenina hasta el asunto de la muerte. Dentro de las múltiples representaciones o figuraciones que nos puede sugerir la rola hay una en particular que me inquieta, y es que Mujer en la caja refiere efectivamente a una mujer fallecida y dispuesta en el ataud, si el lector pone atención a la letra y se coloca en esta perspectiva, sabrá detectar las claras referencias. El sentido metafórico de la canción es inquietante, pero esta lectura más literal es impactante. Sea como sea, es una de las rolas más relevantes e interesantes del álbum y posiblemente de la discografía.
11. Disfraz de carne y hueso (9)
Es tradición y usanza en el rock que los cierres de álbum procuren enigma. Canciones largas, estrambóticas, un final oculto u otra sorpresa por el estilo. Aquí no fue la excepción. Este final de álbum tiene una gran cantidad de elementos experimentales llevados al nivel artístico. Escuchar esta canción con atención y preferentemente con auriculares es una experiencia harto espeluznante. Está muy bien lograda en lo experimental, en lo psicológico, en lo emotivo; es onírica y hasta cierto punto surrealista. En su temática y concepto la encuentro muy afín a la canción anterior: "Tu camino es siempre la hermosura y vanidad (Polvo viviente) Tu reflejo es tu deleite, esa falsa realidad (Te haces gente) La moda es tu pan de todos los días (tu alma mutilas) Y siempre alimentas a tu disfraz... ¡Y en muerte siempre vivirás, en muerte siempre vivirás, en muerte siempre vivirás...!" La canción aparentemente acaba al 5:53 con unos sonidos ciertamente aterradores. Pero la cosa no concluye ahí, pues al 6:52 iniciará una nueva pista musical con una suerte de oración inquietante y estremecedora en boca de un par de niñas. Siempre sentí esta parte como algo perturbador e inquietante, hasta que un buen día lo percibí más bien como algo melancólico y desolador. Cierta tarde estaba descansando en casa luego de una semana de crudos reveses y desazones, salió esta rolita y entonces hice clic con ella, me acordé de lo cruenta y despiadada que había sido la semana conmigo; estaba solo y lloré sin remedio. Transcribo las líneas más desgarradoras de esta letanía dolorosa: "La semana me golpeó, la semana me torturó, la semana me robó, la semana traicionó, la semana me prometió el mundo, la semana me dejó desnudo, la semana me cegó, la semana de mí abusó, la semana me engañó, la semana no cumplió lo que prometió, la semana me enfermó de tristeza, la semana escondió tu belleza, la semana me castigó sin motivo, la semana me impidió estar contigo, la semana se terminó... Bendito sea tu consuelo en domingo"

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El segundo es felino 
(2008)
Valoración personal: 7.9
Este segundo álbum aventaja a la primera producción en cuanto al éxito comercial y aprobación general. En lo personal lo aprecio muy a la par del disco anterior, pero aquí aparecen ya las primeras canciones top de la discografía: El último tema, Manía cardíaca Impacto. El segundo es felino también es muy regular en mi caso, con pocas canciones de medio pelo. Evocar este álbum como un conjunto también me resulta sencillo. El segundo es felino goza de peculiaridad conceptual; en este caso está el detalle de la Intro que conecta o se relaciona con otras canciones del track list. Está también el asunto del "Segundo tema" y "El último tema" que contribuyen a dar tintes propios e identidad bien definida al disco. El asunto temático del tiempo que ya detallaremos líneas más adelante. En lo relativo a lo musical y a lo lírico se puede observar cierta continuidad y evolución del estilo ya preestablecido en el Consuelo en domingo. El álbum es bastante agradable, tal vez tampoco sea el mejor trabajo de la banda, pero no dista ya del clasicismo enjambriano. 

01. (Intro) / Segundo tema (7)
Decidí incluir la Intro (Pista 1) como parte de la canción Segundo tema, esto con la finalidad de no perjudicar el promedio del álbum, además de que la Intro no es propiamente una canción. Una curiosidad es que el riff de la intro se reproduce en distintos momentos del álbum. Respecto al Segundo tema diré que es una canción casi al promedio en estilo y calidad, pero esta ya suena a lo que vendrá en el Daltónico. Me gusta, pero no me apasiona. 
02. Manía cardíaca (9.5)
Este es el pez gordo del álbum. Una de las canciones que contribuyó en gran medida al éxito y difusión de la música de Enjambre. Manía cardíaca es un hit indiscutible, es una canción que gusta al instante e incita a repetirla. El rolón se defiende por sí solo... "Corazón te vi ya no me engañas, dices que lo perdiste y no lo extrañas... Cambiaste tu deber por mañas, tus intenciones son de mala calaña..." Es pegadiza a más no poder presentando una letra muy bien lograda. Una pieza obligatoria en los setlist de los conciertos de la banda. Un hit indiscutible, un parteaguas, una canción icónica en la discografía.
03. Fe, línea recta (7.5)
Una canción peculiar, quizás con un estilo más parecido a la producción anterior (Consuelo en domingo). La rola es agradable, tiene distintos ritmos y eso le da amenidad. En el segundo concierto al que acudí interpretaron esta canción, todos quedamos sorprendidos pues no es común que esté en los repertorios de la banda. Desde ese día la tuve en mayor estima. Curiosidad de la rola: al 1:04 hace un guiño a Disfraz de carne y hueso (del álbum anterior)... "Que mantiene en pie a mi disfraz de carne y hueso..." Estos "cameos" o guiños se volverán a presentar más delante, es un sello de Enjambre.
04. Ausencia de cocina (8.5)
No sé qué tan popular sea entre los fans, o que tan bien apreciada la tenga la crítica, pero a mí me parece una rolita muy grata. Aunque la letra es un tanto intrincada la canción es muy cantable, especialmente en el coro: "Y esta ausencia de cocina te tiene desnuda en la tina, defraudando a la retina de tus ojos y a manojos de espuma escondes lo que el espejo descompone, reflejo que te expone siempre inconforme..." (Aparece al 1:00 y al 2:22, pero en la segunda oportunidad Humberto hace una modulación bien chingona en aquello que reza: "y a manojoooooos"). Aunque la letra tiene cierto hermetismo, se entrevé un reproche ingenioso hacia la inconformidad de una mujer por cuestiones de vanidad y frivolidad. Inconformidad y falta de aceptación propia que la tienen en desazón y ajena a sus labores (o viceversa, ojo con eso). 
05. Néctar (8.5)
Esta rolita tiene una retórica ingeniosa, pero mucho más sencilla de asimilar. Metáforas básicas que te enganchan a base de chispazos y relámpagos. Ejemplo personal: "Me acostumbré a probar fruta sin madurar... Pues tu aspecto pretendía al ser lustroso, ser jugoso, engañaste a mi paladar..." (0:33). Néctar es fácil de evocar. Tiene varios asideros, instrumentales y vocales. La temática simplemente funciona. ¿Quién no ha atravesado por momentos de desilusión y despecho?: "Prometías satisfacción y hoy causas indigestión... No cumpliste tu palabra, no eres dulce, eres amarga, dura, seca, fría y vacía. Me envenenaste de tu néctar, de ese venenoso néctar..." Se canta con enjundia dolorosa y una pizca de dignidad.
06. Impaciente (7.5)
Lo más destacado es el trabajo vocal de Luis Humberto, me encanta esta pincelada: "En cada seguuuundoo..." (3:00) Es el clímax de la vocalización, un momento vibrante. Leyendo la letra con atención Impaciente pareciera ser una oda al Tiempo: "Si te me quedas viendo tardaré más en correr" / "No insistas en quedárteme viendo... No dejaré de estar corriendo..." / "No retrocedo ni me detengo, no me pongas atención, mas tenme presente, te harás buena reputación... En cada segundo, cada suspiro profundo... Resonancia histérica y esa hipnosis numérica..." Creo que Luis Humberto traía un romance con este concepto, para muestra la rola siguiente...
07. Las 12am y su mascota (7.5)
El factor tiempo y sus metáforas. Si observamos con atención la portada del álbum podemos apreciar que en la parte superior central yace un reloj de pared de estilo antiguo. Como ya lo dije, Luis Humberto traía inspiración lírica con este elemento. Parte de la letra hace que me identifique sobremanera: "No me digan qué hacer con mis horas que yo soy el dueño de ellas (...) las pierdo de noche y durante el día se me echan encima"
08. Suspira (6.5)
El álbum cae en un leve bache. No le encuentro mayor gracia a Suspira pese a haberla escuchado lo suficiente. Esta canción es de la autoría de Julián Navejas, que es el miembro de la banda que más admiro, se nota su estilo, pero en esta ocasión no hice clic. 
09. Impacto (9)
Bella canción; hermosa, meliflua, sublime y suave. Pieza de antología y canción de fácil adoración. La letra interesa y la vocalización inspira. Existe una versión a dueto con la adorable Denise Gutiérrez de Hello Seahorse! El resultado del dueto de voces es sensacional, en gran parte por el innegable virtuosismo de Denise, pero debo decir en decoro de Luis Humberto que en la versión original en solitario sale muy bien librado con respecto a la versión referida. Qué canto tan dulce aquello de: "No me mires con esos ojos, porque te lo doy todo..."      
10. De nadie (7.5)
Enjambre demostrando que sabe lograr canciones desgarradoras y gélidas. De nadie es una canción de cruel reproche y conmiseración hacia uno mismo. Cualquiera que penetra en el sentido de la rola se estremece hasta lo más hondo de su alma. Te brinda ese espacio de derrota y ascenso.  
11. Reddish sky (6.5)
Llega este experimento logrado a medias. La primera canción interpretada en idioma inglés de la discografía. La canción es interesante, pero francamente no me ha despertado una gran afición. Esta también es de Julián Navejas, y sigo diciendo que es el integrante que más admiro, pero principalmente por sus aportes generales a la totalidad de las canciones, no tanto en virtud de sus composiciones individuales. 
12. Madame Siamés (7)
Una canción de ambiente tétrico que nos hace retroceder al Consuelo en domingo. Tiene un concepto muy marcado y un estilo metafórico sencillo... "Mi novia tiene dos cabezas, aliento a cerezas... Tiene dos corazones con distintas reacciones..." Logra interesar, pero no le alcanza para impactar. 
13. Espalda de bronce (9)
Esta siempre me pareció realmente buena. Tiene uno de los estribillos más pegadizos y cantables de toda la discografía. La letra completa es de llamar la atención, esgrime un asunto lírico un tanto inusual, que me resulta enigmático y afín al mismo tiempo. El desarrollo poético es casi magistral, cuestión en la que Luis Humberto suele ser acertado... "Pues me encanta mi sombra, cuando el sol me pega en la espalda... Me pinta en el piso como un gigante... Y aunque me arda la espalda la oscuridad es fascinante... Viviré de noche de hoy en adelante..." Grandes recuerdos y suspiros de nostalgia gozosa me produce esta canción. 
14. El último tema (10)
Cerramos con una de las grandes del álbum y mi gran favorita. La letra es llegadora al extremo, para nada rebuscada, su contenido es directo y fulminante en términos de emotividad. Cada vez que la canto siento que se me escapa el alma por la garganta. Si alguna vez hiciera un top histórico personal de las canciones que más me apasionan al cantarlas, y sólo empleara ese criterio, esta rolita estaría fácilmente en el top 20 o tal vez más arriba. Y es que pasan los años, la olvido temporalmente, la recuerdo, la exhumo, la escucho de nuevo y me sigue apasionando al canto con la misma frescura, jamás me aburre... "Mas te mereces un último tema, te adoraba aunque a mi alma metiste en problemas..." Una canción que me aterraba y que terminó siendo un canto de resignación y dignidad. Un detalle que tiene la rola es que tal como empieza el álbum, es decir con el riff del Intro, así mismo termina El segundo es felino, dejando lo mejor para el final, culminando literalmente y retóricamente con El último tema.

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Daltónico 
(2010)
Valoración personal: 8.6
Llegamos al álbum que muy posiblemente sea la obra maestra de la banda. El disco boom de los de Fresnillo, el que les abrió las puertas a la escena nacional. El Daltónico conglomera éxitos indiscutibles, canciones que agradan con facilidad a un público variado. Este fue el primer disco que escuché de Enjambre, dejándome sumamente gratificado, muy enganchado y bien predispuesto para la audición de los demás discos. Antes del Daltónico me había escuchado un recopilatorio propio que armé con base en tendencias populares, pronto noté que más de la mitad de las canciones del Daltónico estaban en ese recopilatorio. De hecho, creo que este disco es ideal para introducir a cualquier persona al gusto por Enjambre, pues son muy pocas las canciones que puedan defraudar y muchas las que generan un gusto instantáneo. Personalmente veo en el Daltónico la apertura de la época de mayor virtuosismo de Enjambre, época que considero un clasicismo, la cual culmina en el Proaño. Aquí aparecen tres canciones de valoración personal absoluta: Visita, Eliza mi hortaliza y Enemigo. Pero igual hay composiciones que no distan de esta tríada, verbigracia: Intruso, Dulce soledad y Madrugada. El disco es imponente desde la portada, algo parecida, por cierto, al ínclito The dark side of the moon de la celebérrima banda Pink Floyd. Independientemente del promedio que le asigné al álbum, considero que este disco es el más icónico de la discografía, el más emblemático y uno de los "must have" del rock mexicano del siglo XXI. 

01. Cobarde (8.5)
Tal vez esta canción no sea un arranque tan contundente o avasallante para la calidad general del disco, pero la canción es bastante buena. Sabe jugar su rol de introito o prefacio con esos teclados tan dulces y evocativos. La rolita va de menos a más, se va tensando hasta estallar en el clímax que llega al 3:30 con ese aullido vertical (diría Bunbury) tan estremecedor de Luis Humberto: "¡La más grande maravillaaaaaa!" Frase escueta con ciertas connotaciones que la están volviendo célebre entre la fanaticada. La rolita sabe expresar con lirismo atinado esa impotencia de apreciar al ser amado y no poder poseerlo, no poder ser uno con él. ¿Quién no ha padecido ese impotente y malhadado deseo ardiente mal correspondido? Por eso la rola es tan llegadora. Tuve qué bogar por experiencias prolongadas para reparar en las dimensiones de este temazo.  
02. Visita (10)
Pronto aparece una de las históricas de Enjambre. Tan sólo con los primeros trazos de guitarra basta para levantar al público del asiento. Para entusiasmar hasta el frenesí. Visita es una canción destacadísima en el historial general de la banda y sabe seducir al instante a quien la escucha por primera vez. La letra es transparente como el agua, muy directa y llegadora: "La semana me parte en dos de viernes a domingo. Tu visita me repara, cuando nos conecta, entonces vivo. Quiero que te vengas a vivir, todos los días conmigo..." La parte instrumental es exquisita. El lucimiento de Julián es patente. Javier Mejía en la guitarra también se da un festín. Esta canción es un "greatest hits" en todos los aspectos. Una recomendación infalible y un himno enjambriano.
03. Cambiante (8)
Seguimos a buen ritmo con esta rolita que también destaca en lo musical y en lo lírico. Siempre la he escuchado con la debida complacencia y atención, pero con los años ha cobrado significados que la enaltecen a cada vez. La temática es simple y directa: El vil afán de ser mundo, de querer ser parte de un colectivo frívolo y banal, a costa de la propia corrupción. Recuerdo que en una ocasión la reproduje en compañía de un camarada que no es precisamente rockero y le gustó bastante, pero más en concreto por esta frase: "Te has unido a una manada de ciegos... Querías comerte al mundo, pero te comió a ti..." Ese man sabía cosas.
04. Dulce soledad (9.5)
Otra de las consentidas del colectivo. Aclamada por los fans. Y me incluyo. El segundo gran hit mediático del álbum. Al igual que con Visita, pocos, muy pocos son los que se resisten a sucumbir a los encantos de la rola. La canción es poderosa y dulce a la vez. Es idílica y enérgica. Claramente es un himno a la soledad, aunque se puede tomar como una dedicatoria para alguien sin problema: "Pero en cambio a ti te tengo, mi fiel enamorada. Sólo contigo me entretengo, me vigilas a mis espaldas. No cruzamos palabras (siempre me acompañas), juntos nos ocultamos (en las horas largas), ya que tu silencio (esconde tu identidad), te llamaré por sobrenombre mi Dulce Soledad..." Se escucha genial cómo se sobreponen las voces y las oraciones en el fragmento anterior. Sé que tiene las credenciales para ser valorada con un 10, pero en mi caso perdió un poco de vigencia con los años, soy consciente de su relevancia. Un highlight en los conciertos y en las juergas.  
05. Sanguijuela (7.5)
El riff principal de esta canción es fascinante. La canción se regala líricamente y vocalmente. La parte instrumental en general es muy lustrosa, especialmente por los teclados, pero cantar esta parte es un deleite mayor (0:44): "Y hoy mis sistemas anulaste todos, menos el nervioso y el circulatorio, cambiaste mis modos..." Grandes recuerdos con esta rolita.  
06. Eliza mi hortaliza (9.5
Esta canción muy buena si se escucha de modo casual, pero cuando profundizas en el sentido dedicatorio de la letra se vuelve excepcional. He estado de acuerdo con mis interlocutores en que esta canción claramente está dedicada a la madre de los Navejas, y como tal, puede ser dedicada a cualquiera de nuestras amadas progenitoras. Eso hace de Eliza mi hortaliza un tema muy especial, emocionalmente irresistible... "Ella ahuyenta a los demonios, ella tiene temor de Dios, ella tiene la mano de Dios, Dios me habla por su voz..." Se canta con total inspiración, amor y gratitud, pero también por el simple deleite vocal y rítmico que tiene, pues es pegadiza y animosa: "Ella por mí siempre está velando, aunque putrefacto, soy su fruto amado..." Con esta rolita tengo una póliza de garantía, no pierde vigencia. No pasa de moda. No importa dónde ni cuándo la reproduzca, me genera el mismo deleite de antaño, y es que ese estribillo, ¡caray!: "¡Eliiizaaaa, mi hortaliiiizaaa!" 
07. Makin' it back (7.5)
El segundo experimento en inglés de esta discografía. Esta fue compuesta por Rafa Navejas (bajista), y la interpreta él mismo. Me parece que este segundo intento de composición en lengua anglosajona está mejor logrado que el primero: Reddish sky. Entiendo mejor la letra, le encuentro más sentido y además la disfruto con mayor presteza al canto.  
08. Madrugada (9.5)
Esta canción no es tan popular como otras anteriores, lo cierto es que al menos en mi caso sólo fue cuestión de tiempo para irme enganchando, y un día de pronto, ya estaba prendado de sus encantos. Ya era de mis favoritas, no pidió permiso. Me produce una extraña fascinación cantar esta parte: "Quiero escurrir hasta la última gota de lo que se interpone entre mi piel y mi cráneo, apretarle el cuello al alma hasta las lágrimas, exorcizarme de tu daño..." Y como mero dato curioso: al principio no entendía bien esa parte. Madrugada es una canción que no desmerece ante los grandes éxitos de este grandioso álbum, y eso es decir mucho. Es pegadiza y poderosa. Merece más reflectores.   
09. Intruso (9)
Por si fuera poco llega este monstruo apabullante y estentóreo. Canción que cautiva con facilidad y que es una garantía a la hora de levantar el ánimo y el bullicio en los conciertos, así como en las juergas. Intruso está cargada de energía, a partir del 1:35 va a comenzar un carnaval musical, luego de un puente de tensión Javi Mejía se va a rifar con un riff tremendo. Luego Humberto Navejas va a rugir el resto de la canción: "Miseria, tesoro. Él ríe, yo lloro..."  En esta segunda parte la canción explota y se convierte en una de las mejores del álbum... y de la discografía, ¿cómo no?   
10. La duda (7.5)
Un breve reposo en este vendaval de éxitos. Canción más suave y con menos luces. Esta es de Julián Navejas, lo cual ya nos marca una tendencia de la banda a permitir cierta alternancia en la composición general de las canciones. Eso se sigue dando en los últimos álbumes. Una canción emotiva y sincera.
11. Enemigo (10
Arribamos a otra de las grandes favorita del álbum. Enemigo fue una de las primeras y más grandes razones por las cuales me decidí a iniciar la extraordinaria empresa de escuchar íntegramente el trabajo de esta adorable banda. Por ello siempre la he tenido en elevadísima estima y gratitud. Asimismo, Enemigo siempre ha sido candidata a ser mi favorita del álbum y aspirante también a ser mi canción favorita de toda la discografía. Quiero destacar el exquisito trabajo en la guitarra por parte de Javier Mejía, los riffs y arreglos de esta canción son extraordinarios, aplaudo y celebro esta maravilla de instrumentación: 2:43. Una luminaria sonora alucinante, una experiencia auditiva electrizante y extática. Es un episodio instrumental memorable, pasan los años y no lo puedo superar. Pero si eso fuera poco, el coro está para cantar con devoción vocal: "Siempre seguí la sugerencia perversa de mantener a mis amigos cerca de mí, pero a ti más cerca. Y por seguir esa voz terca, de tu engaño no me di cuenta..." Tantas noches he cantado estas líneas en un frenesí que oscila entre el cielo y el infierno. El asunto de la letra es llegador, el concepto un tanto crudo, pero certero: "Nunca seré tu amigo... Soy el amante de mi enemigo..." Muchos lo habíamos pensado, y ya lo dijeron ellos.     
12. Ciencia de la lluvia (8)
Algo atractivo de esta canción es el canto a coro, a dos o tres voces en la parte introductoria (se repite poco más adelante). Reunión de voces que emociona. En general la rolita es bastante buena, tiene sus destellos. La siento como una bonita carta de amor, como un poema romántico que ya no se estila. El concepto de La ciencia de la lluvia se resume en esta hermosa línea (2:47): "Te voy a cuidar, no llores que mira: estás haciendo a Dios llorar, y sus lágrimas mojan tu cabello, del universo eres anhelo, por eso cada que veas la lluvia es porque se te extraña en el cielo..." La canción cobró un sentido profundamente emotivo cuando se la dediqué por primera vez a mi hija Dafne, ahí la canción se graduó.
13. ¿Cómo le llevo serenata? (7.5)
Cuando tienes la costumbre de reproducir los álbumes en el orden oficial de las canciones, las primeras dos o tres, siempre la escuchas, porque acabas de empezar. Las de en medio, en veces ya no las oyes porque te ocupaste en otra cosa, y las últimas tienen una probabilidad muy alta de que ya ni las peles por lo mismo. Así me pasó con estas últimas dos rolitas. Por azares las fui reproduciendo menos que el resto. Cuando reparé en ello, tomé cartas en el asunto e hice la compensación. Fue en estas sesiones de compensación que pude asimilar sus asuntos y propuestas; entonces pude hacer clic. En esta rola lo que me generó una especie de tristeza y lamento fueron estas líneas: "¿Cómo le llevo serenata? A alguien quien no puedo encontrar, no le puedo cantar. Pues justo donde ando, no está. Si justo donde ando, no está..." La canción tiene una naturaleza musical harto melancólica, pero con esa letra dan ganas de llorar. Es otra declaración implícita de amor, pero más lóbrega. Y curiosamente nos gusta doler de esta manera. En fin, un triste, bonito e incluso enternecedor final para un álbum de colección, el más emblemático de la banda.  

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Huéspedes del orbe 
(2012)
Valoración personal: 8.3
El Daltónico es el álbum insignia de la banda, el más exitoso, pero el Huéspedes del orbe no se le despega mucho en calidad y popularidad. Este álbum tuvo un auge brutal en mis espacios de juerga. En el deleite alcohólico-musical las canciones encontraron su sitio especial y su consagración definitiva. Más que bien escuchado, el álbum fue bien vivido. Sus sonidos me remontan a una etapa de felicidad y plenitud. Es un hito fundamental en el soundtrack de mi vida. Ninguna canción del disco me es irrelevante, cada una tiene su detalle y su aportación. El álbum es muy sólido y completo en materia lírica. Instrumentalmente sigue en el mismo nivel de virtuosismo logrado en el disco antecesor. Si bien en el Daltónico, Javier sale a lucir un poco más con la guitarra, aquí Julián Navejas es el que parte el queso, los sintetizadores cobran un poco más de protagonismo. El Huéspedes del orbe tiene una onda conceptual del tipo comic, con la temática: "crónicas de visitantes del espacio" y asuntos colindantes. Eso se ve no sólo en la envoltura del CD, sino en la propuesta musical. Un disco inolvidable.

01. Reflejo (7.5)
Desde el 0:01 tenemos sonidos de contacto alienígena, se abre el telón e iniciamos con el show de la abducción. Reflejo es una buena canción, agradable y funcional. No se me ocurre destacar algo en particular, pero agrada y pronostica cosas buenas.
02. Cámara de faltas (9)
Esta canción es una de las dos apuestas mediáticas del disco, la otra es Somos ajenos. Cámara de faltas es tan aclamada que descuella fuera de este disco, es una canción de antología definitiva. De esas que se aprenden rápido y se entonan con la placidez del ebrio. La parte instrumental luce bastante, cortesía de Julián en los teclados y Javier en la guitarra. El clímax de la melodía se alcanza a partir del 2:34 con esos destellantes sintetizadores que generan una ilusión sonora de una espiral de fuegos artificiales que arroja, además de fuego, rayos y centellas. Punto clave de la lírica de la canción: "Con ellos no tenemos que sincronizar, a nuestro ritmo vamos a bailar..."
03. Homografobia (8)
Una canción que destaca por su elaborada, pulcra y bien retocada letra. Un trabajo lírico de alta manufactura basado en el uso de homógrafos y algunas figuras retóricas, lo del título no es por nada. Quien se da el tiempo de analizar Homografobia percibe con claridad el ingenio de Luis Humberto como letrista, cuestión que vengo anticipando hace varias líneas. He aquí un ejemplo: "Sujeto a la idea de que hay otro sujeto que apuesto él sí que es apuesto... Llega el reparto de todo lo que me da mal trato... Lucho por dormir cada noche, trato... Soy el cuarto rehén de mi cuarto..." 
04. Falacia (9)
Falacia no está llamada a ser un hit mediático, pero en mi caso destacó más de lo presupuestado. Corta, directa, visceral, intensa y llegadora. Me gusta cómo suena la voz de Luis Humberto, aparentemente forzada y rasposa: "Dices: juntos seremos felices, me convenció tu falacia, me alejaste de la gracia..." Aquí me gusta esa peculiaridad, pero ya en vivo es otra cosa. La rolita suena a toquín, a rock de garaje, pero tiene sus aderezos y listones de color. Frase íntima: "Antes de haber vivido, crecí torcido... Y hoy cuando no me tocan, a un demonio invocan". 
05. La ley y la ladilla (9.5)
Quizás algunos no entenderían que esta sea una de mis canciones favoritas de toda la discografía. Pues dista de ser un hit popular. Pero el gusto es genuino e involuntario, entonces esta canción simplemente decidió fascinarme, hacerme caer ante sus encantos musicales. Y es que esa instrumentación me resulta extremadamente adorable, y más en concreto esa dulzura de teclados que inundan de miel mis oídos: 1:05 y 2:44. Pero también celebro el solo de guitarra que da inicio al 1:51, así como el acompañamiento que hace a los teclados hacia el final de la rola. En cuanto a la letra hay un claro trasfondo político que hace exaltar el espíritu de protesta: "Un supuesto protector con licencia para portar la mentira y un gran ego. Un ladrón impuesto a ser nuestra autoridad, y a su voluntad el abrir fuego..." (Políticos y gobiernos mexicanos) "No nos engañan tus actos recientes... Hay evidencia en el color de tus dientes..." Quizás podamos hacer otras interpretaciones líricas de la canción, pero estarían muy lejanas del asunto que se hace patente. Un plus significativo de esta canción es que a mi hija le encantó y ahora la podemos interpretar a dúo (guitarra / teclado). Es un deleite interpretarla.     
06. Viceversa (8)
Seguimos a buen ritmo. Viceversa es una canción bien trabajada a nivel lírico y vocal. Otro triunfo de Luis Humberto... "Sentido común, hoy común y corriente, más corriente que común y que lo habitual..." Es un trabajo ingenioso más que despampanante, algo parecido a Homografobia
07. El ordinario (7.5)
Rolita para cantar con fruición. Este es el álbum de la cantada incesante. El asunto lírico es el siguiente: "Parto de la idea de que soy ordinario, pero puntualizo que soy ordinario por descuido y no por naturaleza. O tal vez sí, pero ultimadamente qué más da, si ya te vas...": "Tarde es para ser diferente, para convencerte que, el que yo sea común y corriente, fue mi tonta comodidad..." Y antes de que te marches: "Deja confesarte: ¡que no pensaba cambiaaaar!" 
08. Del orbe 
No asignaré una valoración numérica a este track por dos razones: para no afectar el promedio del álbum y porque no es propiamente una canción. Sólo diré que Del orbe funciona como un excelente interludio hacia la joya que viene...
09. Somos ajenos (9)
Esta canción tiene una historia un tanto significativa. La conocí en un canal de música, aún sin explorar a Enjambre. La rola me encantó, la descargué y la disfruté por un buen tiempo. Cuando fui al primer concierto era la que esperaba con más ansias, o mejor dicho, era la que realmente deseaba que tocaran, y así fue. Después, ya como parte de la audición formal del Huéspedes del orbe me siguió fascinando, y con el tiempo se convirtió en una reliquia personal. Pero independientemente de ello la canción goza de una considerable popularidad por parte de los fans. Hasta mi última consulta sigue siendo el video oficial de la banda con más reproducciones. Y eso no es poca cosa.  
10. Alicia (8)
Esta es de Julián Navejas, creo que es una de sus mejores composiciones, tal vez la mejor después de Tulipanes. La rolita es muy buena, se asimila fácilmente y es muy cantable además. Tal vez me falte dar el clic definitivo con ella, pero va por buen camino. La parte del estribillo que más me llega es... "Alicia, ya no sé si maldecirte... Alicia, o por ti rezar... Alicia, dime que sólo fingiste... Alicia, no te dejes derrotar..."
11. Maleable (7.5)
Desde los primeros trazos de guitarra se deja escuchar una rolita de buen nivel que hace parar las orejas. Me pasa como con Alicia, aún tengo la deuda de fascinación suprema, pero tiene algunas líneas muy llamativas, por ejemplo: "La encontré en el lugar donde no debí de haber buscado... La encontré sabiendo que sería mejor si no la hubiera encontrado..." o este relámpago: "Y cómo araño esa guitarra..."
12. Elemento (9.5)
Cada vez que me me encontraba solo por cualquier circunstancia venía esta canción a mi mente: "Se me parte el alma cada madrugada cuando a la carretera tengo qué acudir..." Luego en las juergas con los amigos y otros espacios cantaba: "Llego a lugares que me ofrendan alegres momentos, tales buscan que me olvide de mi elemento, mismos que rechazo porque no me dan lo que contigo ya tengo..." Apenas llegan a mis oídos las primeras tres notas de la canción y mi alma se desmorona ipso facto. Cada vez que escucho esta melodía me derrito emocionalmente. Es un dechado de dulzura, una canción para dedicar miles de veces. Confieso haber llorado más de una vez al entonar esta hermosa rolita. Luis Humberto le imprime un efecto desgarrador al canto: "Yoooo, me alejo pero no te dejo de pensar... Intento con cantar, poderte alcanzar... Mi elemento vital..." Por su parte la música te envuelve en una atmósfera de evocación espacial, pero de efectos amorosos y desoladores. La rola me fascina y me significa bastante. 
13. Transeúnte (7.5)
Esta es de la autoría de Rafita Navejas, quien también la interpreta. Canción tétrica a la par que emocional. Toma como asunto la muerte, la propia muerte. La rola es inquietante y oscura. Toca fibras sensibles, es una despedida anticipada: "Yo no me opondré si al morir me prenden fuego... Fuego en su danza de fe... Consumiéndome, hasta luego..." Cuando la escucho en momentos de introspección, un repeluzno recorre mi cuerpo.
14. Egohisteria (8)
Cerramos con una canción que me fue revelada con majestuosidad durante el primer recital al que acudí de la banda. Escuchar esa canción por primera vez en directo fue un momento cautivador. Recuerdo que fue una de las últimas canciones que interpretaron y lo hicieron de manera espectacular. Me quedé perplejo ante su esplendoroso ambiente psicodélico y luminoso. Esa primera impresión impactante siempre estará en mi recuerdo. La rolita es un puñetazo al egocentrismo, al egoísmo, al egotismo... "Te gusta verte, te gusta tocarte, te gusta que todos te vean; Te hace sentir fuerte el solo a ti quererte, eres superior, que lo sepan... Todo para mí, nada para ti, nada para nadie..." ¡Suena esplendorosa esta parte en acompañamiento coral! Egohisteria es un cierre de álbum impactante.

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Proaño 
(2014)
Valoración personal: 8.2
Tan solo escuchar los primeros segundos de la rola que abre el álbum me transporto a esa época dorada enjambriana. Aquel entrañable otoño del 2014 bañado por la magia musical del Proaño. Me genera una nostalgia ingente. Irónicamente el disco tiene esa concepción y esa intención desde sus creadores: la nostalgia. Es el álbum del retorno, del rencuentro de la banda con sus orígenes, una oda a la familia, al hogar, a la juventud, a Fresnillo en su caso. El álbum descolló al instante en mis listas de reproducción, puedo decir que monopolizó mis sesiones musicales en aquella época. Proaño significó la culminación del punto más alto de mi pasión por esta banda, el principio del fin del clasicismo que viví con Enjambre. En el Proaño hay canciones muy destacadas en mi gusto personal, como Sábado perpetuo, Rosa náutica, Nueve, etc. Pero más que por las individualidades, aprecio el álbum como conjunto. Noto en él demasiada atingencia canción por canción, rasgo que he destacado de Enjambre a lo largo de la reseña. Los Navejas saben matizar muy bien sus producciones, crear conceptos y narrar historias. Proaño es otro gran ejemplo de ello.

01. Argentum (7.5)
El sonido de la rola me sugiere un inicio de película. La voz de Luis Humberto suena a coro y eso le da un toque de majestuosidad casi intimidante. Argentum significa plata, y de alguna u otra forma, es una referencia a la destacada producción de este metal en Fresnillo. De hecho hay una zona en Zacatecas que lleva este nombre, no sé si tenga relación directa. Pero recordemos que este álbum en general es una suerte de tributo al terruño... "Andamos entre lo maldito, siendo ciudadanos del infinito, vivimos donde el alma hierve, entre supervivientes... No nos importa el terreno vamos por lo eterno..."
02. Hematófago (7.5)
Hematófago refiere una zozobra general que roba la paz y el sueño, una vibra maligna que anida de manera parasitaria en la mente y va succionando la energía espiritual. Mi parte favorita de la rola llega al 1:02: "En la oscuridad no encuentro remedio...". Un canto casi sensual. La canción tiene excelentes riffs de guitarra y arreglos de teclado que le dan soporte hasta el fin. Hematófago pueda estar intencionalmente vinculada con el concepto de Sanguijuela (del álbum anterior).
03. En deuda (7)
Esta rolita sigue extendiendo la idea de la desazón nocturna, lo cual hace que la vea como una secuela de la anterior. "Y por la noche, abatido, mi refugio he perdido, quedo fuera de sí... Me imagino demonios, es tan solo un insomnio, nadie me puede oír..." Para quienes tenemos estos padecimientos la rolita es un tanto significativa, al menos en la lírica. La canción es buena, pero aún sigo "en deuda" con ella.
04. Sábado perpetuo (9.5
Cuánto orgullo deben sentir los fresnillenses con el vídeo oficial de esta canción, el cual se desarrolla por completo en escenarios de esta ciudad y municipio. La propia letra de la rola, de manera intrínseca, habla sobre Fresnillo, sobre la infancia y juventud vividas en su terruño. Aunque no todo es miel sobre hojuelas, pues hablar de Fresnillo es hablar también de inseguridad y narcotráfico. La delincuencia organizada desafortunadamente se ha apoderado de Fresnillo y prácticamente de todo el territorio zacatecano. Nos ha quitado escenarios que pudimos gozar en nuestros buenos tiempos de juventud. De esto habla la canción... "Nuestras calles son ya de tiranos, todo nos quitaron... Nos dejamos, lo heredamos, mas de los nuestros nunca serán..." Más allá de su trasfondo social Sábado perpetuo es una canción de gusto inmediato. Una canción con chispa y con ángel. Te agrada, enamora y engancha apenas la conoces. Cómo no identificarse con ella. La canción es un himno enjambriano, una oda a la vez que una elegía. El coro lo cantas desde la primera vez y jamás se borra de tu mente: "Sábado perpetuo... Éramos la ley sin decreto, de la noche merodeadores, del amanecer buscadores... Éramos buen tiempo perdido, el capricho de un suspiro, por las calles noches en vela, recibiendo el sol en la acera..."  
05. Tulipanes (9)
En la carrera inicial por ganar mi gusto y predilección, Tulipanes fue de las primeras canciones del Proaño en aventajar. Tiene una dulzura que me seduce bastante pese a no ser de las más populares del disco. Pronto fue rebasada por canciones como Sábado perpetuo o Rosa náutica, pero eso nunca le quitó su frescura y atracción. La letra tiene fragmentos que me conmueven. Esa simple imagen de los tulipanes como ofrenda mal correspondida, ¡aahhh!: "Y dime si debo suplicar, porque se pueden marchitar lo que te venía a entregar: Tulipanes..." Esta rola es de Julián Navejas y creo que es su mejor composición. Esto lo canto con una emotividad bárbara (3:00): "Siempre te quiero culpar, de alguna forma incriminar, mas sabes que yo soy inmune a tu perfume, de tu cuerpo emanas paz, es tu aroma natural..." Tengo un romance especial con esta canción.
06. Rosa náutica (Del piso) (9.5
Tal vez esta es la canción que siento más propia e íntima de todo el álbum. La letra es un poema, la entonación del coro me provoca estragos sentimentales y guturales. Rosa Náutica es emotiva y está cargada de símbolos que embonan perfectamente con personas y situaciones de mi propia vida. Por ello, y también por la amenidad de la vocalización, me resulta tan apasionante al canto: "Y el viento del norte raspa por las noches mi garganta, el oeste da esperanza en la niña quien me canta... Cae mi torre de marfil al sur, no nací para esto del amor... En el este topo un muro, amigo que yo más procuro..." Enjambre tiene tantas buenas rolas y hits mediáticos que, en términos generales, Rosa náutica es una canción del promedio. Pero para mí no, Rosa náutica siempre me ha significado un himno personal. Los símbolos que me apropié de ella fueron impactantes y permanentes. 
07. Dama demencia (7)
No llegué a fascinarme con esta canción. Aunque disfruto mucho el estribillo jamás memoricé la letra, y eso que es relativamente corta. Jamás me pareció mala, ni considero que sea un bache en el viaje musical del disco. La letra puede tener múltiples lecturas, yo en lo personal he establecido una interpretación socio-política por este mismo asunto del menoscabo social en nuestro México tan herido: "Antes de que me olvide testificaré sobre este siglo de origen perdido... Cuando no reconozca más su propia faz... Perdió la memoria de cien años de historia..." 
08. Por esta razón (8)
En cierto punto llegué a repudiar esta canción. Las razones fueron muy personales, subjetivas y variadas. Entre otras cosas, la encontré muy indigesta e inoportuna en un momento de desazón idílica. También me llegó a chocar la postura que sortea la letra: El hombre empecinado en una relación tóxica. Hoy en día la veo con mucha más aceptación y gusto. La letra es desgarradora. Te hace resonancia inevitable porque toda pareja pasa por las situaciones que la rola expresa; hay que tomarlo como algo natural e incluso necesario... "Vamos dando pasos para atrás... Un cariño por diez despedidas... En un precipicio siempre al ras... Eres la prisión y la salida. Por esta razón debería dejarte, pero es la razón para quedarme..." / "No seré quien se va a despedir, eres demasiado importante para mí".
09. Nueve (9.5)
Sin tener, a priori, tan claros los porqués, esta canción me cautivó. A posteriori, se volvió un tema muy íntimo y significativo cuando lo asocié con una etapa específica y un aniversario... "Nueve años pasan volando y estos nueve volaron también... Dando fe al dicho que el tiempo vuela cuando uno la pasa bien..." La canción fue un repaso histórico de lo vivido a través de nueve años, la rola se me presentó como un soundtrack idílico. Pese a haberme brindado júbilo amoroso, la melodía es de naturaleza lóbrega, y ese choque de emociones ocasiona una nube de sentimientos que se puede condensar en lágrimas... "Intento recolectar hasta el menor recuerdo, sin querer los pierdo... También quiero parar por un instante el tiempo y no puedo..." (0:36) Ahora veo con claridad a quién le dedicó esta canción Luis Humberto, y sé que dentro de poco tiempo esta canción me significará cosas verdaderamente sustanciales. 
10. Semiluna (7.5)
Semiluna es una rola de experimentación. Una propuesta traviesa y juguetona en todos sus aspectos. Pocos la tienen en gran estima, a mí me gusta; creo que más que al aficionado promedio. Me parece divertida y amena. Durante el segundo concierto al que acudí de la banda, para sorpresa mía e indiferencia de todos, la interpretaron, sentí que fui el único que la disfrutó. De entre las miles de personas no vi a nadie más que la entonara ni que le generara emoción. Eso me da cierta complicidad con la rolita.  
11. Hombre elefante (9.5)
Un "elefante en la habitación" es una expresión metafórica que hace referencia a una realidad o situación que es evidente, pero que es ignorada deliberadamente, que se quiere pasar por inadvertida. Una situación inconveniente o problema que nadie quiere discutir. Claramente Hombre elefante se basa en el significado de esta frase tomada del argot popular... "Nadie hace alusión a un paquidermo en la habitación..." La canción es desgarradora y aunque no tiene tantos reflectores para mí llega a descollar por su capacidad emotiva. La letra es muy inquietante, no es de amor ni de desamor, es un canto de conmiseración o de piedad, acaso de ternura, no sé... Difícil cantarla sin hacer un nudo en la garganta... "Todos fingen que contigo ríen... Todos, de tristeza, te ven y sonríen... De tus palabras sin denuedo, a todos les da sentimiento oír tu voz quebrar por un aliento..." 
12. Tras la puerta (7)
Ya anticipé que este disco contiene cantos de nostalgia, homenajes a Fresnillo, alusiones a la infancia y juventud de los miembros de la banda en su amado terruño. Y aunque ya vimos un par de ejemplos, aquí va a empezar una última trilogía o seguidilla que va en esa dirección... "Tras la puerta hay un candado con una combinación que mi madre me ha dado, mas evito la ocasión de entrar a esa habitación... Ahí dentro mi pasado, almacén de mil recuerdos vivos y abandonados, por eso es que me detengo de entrar a esa habitación..." Puedo imaginar claramente a uno de los Navejas visitando su hogar de la infancia, sintiendo tentación por re-explorar viejas reliquias que le producirán un trance de desgarradora nostalgia, y por eso lo evita. Luego me represento a mí mismo, y como ser nostálgico que soy, hago clic inmediatamente con la intención de la letra. Sin embargo, pese a la capacidad emotiva de la lírica, la parte instrumental y la vocalización no son de mi total fascinación.  
13. Calzada Proaño 
He transitado en algunas ocasiones por la Calzada Proaño, en Fresnillo, Zacatecas. Me di la oportunidad de dar el paseo lento escuchando esta pieza musical con una intención casi ritual. Calzada Proaño es una pieza instrumental que claramente rinde tributo a este sitio, y es parte de la dedicatoria general del álbum al terruño de los Navejas, no por nada el álbum se intitula Proaño. Con todo, esta decimotercera pista es tan solo un preludio de la gran rola del cierre. Al no ser pues propiamente una canción, determiné no asignarle una valoración numérica, para así no perjudicar el promedio del álbum. Esta es de Rafa Navejas.  
14. De paso (9)
Segunda al hilo de la autoría de Rafa Navejas. Le tocó idear el cierre de disco con esa atmósfera nostálgica, y vaya que le salió. De paso es una rola del recuento de la vida pasada, la del retorno al hogar (pero sólo de paso). Es una canción que te toca el alma. Luego de haber crecido, madurado, hecho una vida propia y volver brevemente atrás... ¡Wow! Es inevitable cantar con toda emotividad: "Vida, cómo me has cambiado... Vida, madre quédate a mi lado, para siempre... Vida, ¿quién se quedó mi cuarto?... Déjenme solo aquí un rato, que al fin vine de paso..." Imposible no conmoverse con este himno de nostalgia. Como todo adulto entrado en años, dejé mi hogar maternal, incluso dejé mi pueblo natal, mis raíces. Recuerdo "mi cuarto", "mi casa", mi familia, mi infancia, mi vida pasada, cuando fui tan pleno y tan feliz, lejos de la abrumadora vida adulta... ¡Cómo no me va a llegar esta rolita! ¡Cómo no me va a hacer vibrar si de nostalgia soy un dechado! En fin, este cierre es perfecto para la naturaleza y la temática del disco. Palmas para Rafita y palmas para el enjambre del Proaño, que logró un clasicismo inolvidable y sempiterno. 

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Imperfecto extraño 
(2017)
Valoración personal: 7.9
Tres años después de la fiebre del Proaño salió a la luz el Imperfecto extraño. Álbum que esperé con gran expectativa, pues a esas alturas Enjambre ya era una de las bandas en español más importantes de mi vida. Ya estaban totalmente consolidados en mi lista de preferencias y en mis historiales. La publicación anticipada de los primeros sencillos generó suma expectación y ansias en la fanaticada. Pero yo no quise precipitarme y decidí esperar hasta comprar físicamente el álbum y así poder entregarme de manera plena a su audición. Le escuché con la debida atención y ciertamente me gustó, pero con este ya no tuve espacio extraordinarios de recreación, ni alcancé una complicidad con mis contertulios habituales, como sí ocurrió con las producciones anteriores. Allende lo anterior y por cuestiones también de calidad, considero que este álbum ya no forma parte del clasicismo de la banda. Aun así le di sus chances, no lo dejé de lado. Rescaté el correspondiente puñado de canciones para la antología personal, a saber: En tu día, Tercer tipo, El futuro y Vida en el espejo

01. Obertura 
La Obertura es tenebrosa, genera suspenso, acrecenta las ansias por descubrir lo que hay en el disco. Augura y promete cosas extraordinarias. Sin embargo, al no ser propiamente una canción, sino una breve pista instrumental introductoria, decidí omitir su valoración para no repercutir en el promedio del álbum. Pero qué bien funciona al fundirse con los primeros punteos de Celeste
02. Celeste (7.5)
Celeste da inicio con un sonido majestuoso, imponente e incluso intimidante. Luego la canción baja a un nivel más melódico y lírico, pero no pierde su fuerza y buen gusto. Fue de las primeras que resalté en el disco. Aun sigo preguntándome qué o quién es Celeste, ¿Dios? ¿Cristo? ¿La madre? ¿Un visitante de otro planeta? ¿Un fulgor de poesía? ¿Un rayo de fe? ¿Un astro? ¿Un fenómeno del éter indescifrable que hace que esta canción sea hermética? No sé, pero si la intención de la rola era intrigar, se logró de gran manera.  
03. En tu día (8.5)
Esta canción fue la única que ya había escuchado antes de la publicación oficial del álbum, y desde entonces ya venía gustándome y generando una alta expectativa del contenido general del Imperfecto extraño. En tu día es un hit automático, la letra es muy significativa, la música es envolvente. Una rolita que está casi a la altura de las canciones cumbre de la banda. La letra es muy optimista y presta a la dedicatoria. En mi caso va dedicada a mi hija Dafne: "En las penas que el mes te da tú eliges la salida... Esto no te lo podrán quitar... Es tu sangre, es tu vida, es tu día... No dejes de sonreír antes de dormirte... No dejes de sonreír nunca antes de dormirte" ¡Hermosa canción!
04. Tercer tipo (8.5)
Canción profética que desarrolla un asunto enigmático y futurista... "Algún día te dejaré por siempre de buscar, lo digo porque sé nos vamos a encontrar en un púrpura atardecer que no se apagará, todos van a ver un nuevo principio, un encuentro del tercer tipo..." Por su asunto, intriga y hermetismo, esta rolita está asociada con Celeste. No sé qué se traía entre manos Luis Humberto, qué nos quería decir o de qué nos quería advertir. Quizás simplemente está jugando con la imagen poética de un ser divino, o nos está advirtiendo de un inminente contacto con seres extraterrestres... "Un segundo de su tiempo es una eternidad, un suspiro de su aliento es un llanto abismal. Un amante en abandono quien va a regresar. Es ofrenda y colmo de la triste humanidad... Con un ser converso de otro universo..." ¿Quién? ¿Cristo, quien volvería en el fin de los tiempos? ¿Jehová? ¿Quetzalcóatl, quien abandonó el Anáhuac y prometió regresar algún día? Son nuevas dudas que te mantienen ahí rascándote los sesos y le dan enigma a la canción. 
05. Luces de periferia (7)
Esta canción se escucha muy diferente al álbum. Tiene sentido, pues fue compuesta e interpretada por Julián Navejas. La rola es hasta cierto punto pegadiza. Su lírica es fatalista y muy sentida: "Tenías razón... iba a fallarte...", pero también obsequia algo de esperanza: "Todo vuelve a comenzar, siempre hay oportunidad, nunca es demasiado tarde, aún podemos continuar..."
06. Detéstame (7.5)
Más o menos en ese sentido de falso cinismo oscuro viene esta letra que es directa y llegadora: "De una vez ya detéstame y guárdame rencor también. Comenzarás a conocerme más. Te voy a decepcionar y jamás cambiar... ¡Ay! Te quedaré a deber alegría... En pocos días te haré doler, detéstame de una vez..." Parece una cruenta y burlesca confesión de perversidad moral, pero es una forma de decirlo, un recurso retórico. También una autocrítica impía, de rendición y autocastigo... "Hoy mismo tenme resentimiento, no me hagas perder más de tu tiempo. No dejaré de ser miserable, no prolongues más lo inevitable..." (2:01) Buena rola en general, gran chispazo el fragmento anterior, mi parte favorita.  
07. Nudo 
Composición totalmente instrumental que hace las veces de 'intermission'. Su nombre refiere a la parte intermedia de una obra narrativa convencional: Nudo. Ya tuvimos la Obertura, y al final viene literalmente el Desenlace. Esa tríada de composiciones juegan con hacer una estructura formal de la narración del disco, gran detalle. A esta tampoco le asigné una valoración numérica por las mismas razones que no lo hice con la Obertura.    
08. El futuro (8.5)
Una de mis favoritas de todo el álbum. De cierta forma sigue extendiendo la temática de enigma futurista que Luis Humberto ha desarrollado a lo largo del disco: "El futuro está llamando, ruega que veamos lo que está pasando. El futuro se ve oscuro, el intruso abuso nos tiene inseguros..." La ejecución vocal de Humberto en la parte del estribillo es muy importante para que esta canción descuelle: "El futuro nos condenaaaa al presente abandonaaaaar, en nostalgia nos encierra hasta otra era..." (1:39). En este caso el mensaje no es tanto para advertir un advenimiento divino o extraterrestre, sino para expresar la preocupación por las calamidades globales presentes y futuras. La angustia del propio futuro que clama por ser evitado. Una suerte de juego metafísico. 
09. Y la esperanza (7.5)
Otra canción de la autoría de Julián, esta me inquieta y gusta más que Luces de periferia. Musicalmente la siento mejor trabajada y líricamente más emotiva. Mientras que Luis Humberto anda con el rollo ultra-terrenal, Julián trae pleito casado con las falsas esperanzas de un amor ya caduco, pues más o menos es la temática de las dos canciones de su autoría en este álbum. 
10. Amanéceme (6.5)
Esta canción le pertenece a Rafa Navejas. El estilo personal que ha venido estableciendo a lo largo de la discografía se percibe bien claro y definido. Nos logra remontar a De paso, que es la más cercana referencia que tenemos de sus composiciones. Amanéceme no ha logrado generarme un gusto patente, veremos qué pasa en el futuro.
11. Vida en el espejo (10)
La rola más compleja e intensa del Imperfecto extraño. Su contenido lírico es desgarrador y en lo personal ha tocado aspectos íntimos de mi realidad: "Soy víctima del domicilio, ese que ya es nuestro exilio donde algún día me van a encontrar. Ya que, vida, yo sé que no eres mía..." Cuando la letra dice: "Ya que, vida, yo sé que no eres mía..." Me deja en la opción de referirme a mi vida, literal mi propia vida, o a mi otra "Vida". Esa bifurcación hace doblemente interesante la rola y más significativa aún. Por un lado se suele decir coloquialmente que "la vida es prestada". Por el otro, ya lo dijo Santi Balmes (En En busca del mago): "Nadie es de nadie", o como lo expresara magistralmente Saúl Hernández (En Huracán): "Sabes que la propiedad nunca firmó un título de amor..." Vaya connotaciones que tiene para mí esta letra. Pero lo anterior es poco en parangón a la desbordada emotividad que se logra a partir del 2:55: "Cuando menos, unos minutos serenos merecemos, en un rincón con mi espejo, para vernos y finalmente nos demos en la soledad todo lo que nos debemos... Reconocernos y por último: ¡Por piedad nos perdonemos!" Esto solo lo puedes cantar con lágrimas en los ojos y un estremecimiento en el alma cuando has amado tanto, cuando has sufrido tanto, cuando has hecho tanto daño y te lo han hecho a ti también. Sí, esta canción está reservada sólo para quienes han vivido la pasión idílica hasta sus últimas consecuencias. Instrumentalmente la canción está aderezada con gran elegancia, tal vez una elegancia fúnebre, pero logra esa atmósfera de majestuosidad y lobreguez que está a la altura de la intención emotiva. Sublime canción. De lo mejor de la discografía.  
12. Desenlace (8)
Curiosa la estructura narrativa del álbum: Obertura (Pista 1), Nudo (Pista 7) y Desenlace (Pista 12). La música de esta canción es muy llamativa. Se siente la libertad creativa de Julián. Los sintetizadores y teclados en un concierto ácido, espacial, tenebroso y psicodélico. Alguien me hizo la observación de que al arranque de la canción, así como al 1:13 y al 2:10 se insertaba un remate de teclados que sonaba muy similar a Strange days de mi amados Doors, puse atención y lo confirmé. Pareciera ser efectivamente un guiño a The Doors. Y aunque sea mera casualidad ese detallito le da un plus a la canción en mi gusto personal. En cuanto a la letra, la canción también tiene sus excentricidades, pues es la despedida del álbum e irónicamente la letra dice: "Aquí todo terminó y la mañana nos dio al cadáver del ayer, y los afanados en que la fiesta siga con la labia adormecida entre algarabía y muy pocas despedidas..." La rolita sortea también esa persistencia en la juerga (peda). Refiere esa devastación anticipada que uno va sintiendo cuando rebasó el amanecer y la mesura en el jolgorio: "Estamos solos, aquí entre todos, a nuestro modo... Galas nocturnas... El juicio en pugna con la locura... Nadie se quiere ir, aunque ya no hay nada aquí, no nos queremos despedir..."  Y por si fuera poco: "Que la fiesta siga... Bocas secas y jaquecas... Y en el pensamiento: ¡Arrepentimiento!" Es irónico y desafortunado que en ninguna de mis numerosas amanecidas pretéritas haya cantado esta rola.
 
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Próximos prójimos 
(2020)
Valoración personal: 7.7
Este disco lo escuché a pausas, fragmentado y disperso. Diré en decoro mío que la propia banda así lo propició, pues para llegar a la publicación del álbum completo fueron adelantado a cuenta gotas más de la mitad del disco. Tardaron casi un año en lanzarlo íntegramente. Relámpago, Divergencia, La batalla, El derrumbe, Secuaz, Adormecido y Siempre tú fueron los temas que se adelantaron, en lo que fue una antesala muy prolongada. Nuevas usanzas de marketing que no me gustan en lo absoluto. En fin, el disco finalmente llegó a los estantes y plataformas digitales en plena pandemia y me apresté a escucharlo. El disco logra transmitirme esa nostalgia evocativa de una época específica. Eran tiempos buenos, saludables: me iba a correr por las tardes escuchando estas rolitas. Cada canción tenía lo suyo, y me gustaban casi a la par, pero no había una que descollara, hasta que Siempre tú alzó la mano, esa ya me generaba una fascinación más rayana en la pasión, es hasta la fecha mi canción favorita del álbum. 

01. Próximos prójimos
Son usuales en Enjambre las introducciones, oberturas, entremeses y demás. Composiciones instrumentales breves que suelen ser acertadas o cuando  menos interesantes. Aunque considero que esta es de las más irrelevantes. No le asignaré una valoración numérica para no afectar el promedio del disco.
02. Luz en las manos (8)
He realizado dos lecturas de esta letra. La primera tiene qué ver con el fanatismo y dogmatismo religioso... "No los vayan a juzgar porque caminando van inclinando la cabeza... En sus manos un altar, de ahí su dios los va guiar a un portal de apariencias..." En ese sentido resultaría muy atingente el canto de Humberto, muy al estilo de los cánticos religiosos. La segunda lectura va más allá, pues partiendo de estas analogías de devoción religiosa la letra inserta una sátira al uso desmedido, rayano en la adicción, respecto a los dispositivos móviles y las redes sociales: "De tendencias que dictan el debe ser... Muestran sólo lo que quieren ver... Desconectados tú y yo, lado a lado... Fanatizados por luz en las manos... Juntos, pero solitarios... En sus ratos libres ruegan que su dios vibre para inclinar la cabeza. Es imprescindible tener esta luz tangible... Digitar es la única destreza aquí..." Haciendo el balance general esta segunda lectura es la que me parece más certera. Puede que sea una alusión a ambas cosas, pero como sea es una letra muy interesante y sustanciosa. Insistiré en esa forma de cantar que por momentos recuerda a las cantigas de adoración religiosa. Muy inquietante la rolita. 
03. Relámpago (7.5)
Lo destacado de esta rola es que en su estructura instrumental logra la imagen sonora del relámpago, tiene un sonido electrificante que te carga de energía. Ideal para salir a correr con harto entusiasmo. La canción es sucinta, contundente, impactante y fugaz. Como el relámpago, insisto. 
04. Divergencia (7.5)
Para esta rolita los Navejas convocaron a la fanaticada para mandar videos cortos con la intención de integrarlos como parte del vídeo oficial. La idea era bailar, moverse y brincar de manera alegre, pues aunque la canción es de naturaleza más reflexiva, incita al optimismo: "Déjame verte bailar, que me haces sonreír. Todo me puede angustiar, pero tú me haces vivir..." Le dedico esas líneas a mi pequeña Dafne, y cada vez que escucho Divergencia me la imagino bailando en actitud jovial.
05. La batalla (8)
Cuando escuché por primera vez esta canción me dio muy buena espina. Al mismo tiempo me sonaba a canción viejita, de esas romanticonas de antaño. Del estilo de José José, una clara influencia de la banda. La letra tiene una temática de vanguardia: el choque hostil de ideologías en redes sociales y espacios afines... "En el campo de batalla hay un encuentro entre moda y pensamiento..." Pero también denuncia las censuras y tendencias que buscan condicionar nuestro pensamiento y opinión con chantajes de inclusión y venganzas extemporáneas... "La doctrina de hoy ya son las novedades... Dictan el bien y el mal..." Buena rolita para el canto y para el análisis.
06. Extraños días de abril (7.5)
Esta canción  suena muy peculiar. Es mucho más acústica y adolece de teclados y sintetizadores. Incluso se da una alternancia en la instrumentación y vocalización, a saber: Julián ejerce la voz principal y guitarra rítmica, Luis Humberto toca el bajo y hace el acompañamiento coral, Rafa deja el bajo y se cuelga otra guitarra de acompañamiento insertando algunos requintos, Javier hace el resto de los arreglos en una electroacústica, y Ángel es el único que permanece en su sitio habitual. Esta alternancia es de llamar la atención y hace de Extraños días de abril algo sui generis.
07. El derrumbe (8.5)
El derrumbe también tiene detalles que la hacen única y especial. Fue compuesta por Julián y no por Humberto, quien es el compositor habitual, aunque a final de cuentas es éste último quien la interpreta. El video oficial se grabó en el panteón municipal de Fresnillo, de donde son originarios los Navejas. Como es de suponer, la canción habla de pérdidas humanas, nos hace evocar a los seres queridos que ya no están. Tuvo mucha resonancia en pandemia. Pero la letra también se puede extrapolar a asuntos de pérdidas sentimentales en vida, al menos así la he sentido en ocasiones muy íntimas y personales. Al 2:09 se hace un guiño o referencia a la canción Dulce soledad: "...que ya me dejes con mi soledad que ya no es tan dulce..." En esta parte se me hace un nudo en la garganta, es el clímax emocional de una rola que pone los sentimientos a flor de piel... "Quiero recordar cuando todo tuve... Todo lo tuve..." 
08. Secuaz (7.5)
Esta canción expresa mucho de mi sentir habitual... "La nada es mi todo, mañana es mi hoy..." / "Cuando más cómodo estoy más me debo preocupar, pues las coordenadas doy de mi vulnerabilidad..." Secuaz fue uno de los primeros adelantos del disco, y en su momento me hacía sentir muy aludido. Es una rolita modesta, tímida, sencilla, pero te logra poner en ensimismamiento, contemplativo. 
09. Desconfía (7.5)
Otra sátira que va más o menos en la dirección de Luz en las manos: "Desconfía, que la mira de la humanidad hoy se fía de algún día ser celebridad. Te adoctrinan e imaginas predilección. Nada ganas, sólo pierdes el control..." Mi parte favorita es esta: "Desconfía, tu opinión no tiene libertad. Te acribilla la ofendida sociedad. Desconfía cuando seas a ellos igual. Nada obtienes, ya no tienes la razón..." Hacia el final la rolita hace una especie de jam con efectos de sonido muy juguetones que suenan espectacular. El final de esta rolita se funde con el inicio de la siguiente, y ese detalle luce.
10. Adormecido (7.5)
Adormecido me suena al Huéspedes del orbe, me hace evocar aquella maravillosa época. No es solo la instrumentación algo tenebrosa y espacial, también la modulación de Humberto que la hace muy disfrutable al canto. Cuando llego a esta parte del disco, reparo en lo compendioso que son las rolas, sin extensiones innecesarias, pero sobre todo en la gran regularidad del álbum, pues hasta aquí ninguna canción ha hecho agua.
11. Alter ego (8)
La letra de esta canción parece una extensión o paráfrasis de Intruso del álbum Daltónico. Algo que hace que valore y diferencie a esta rolita del resto es su ending de guitarra apabullante, chispeante y majestuoso que inicia al 3:06.
12. Siempre tú (8.5)
Llega mi favorita del álbum. Una rolita que se me fue revelando poco a poco mientras la iba relacionando con cuestiones idílicas. Algo que me encanta de la lírica de Enjambre es que sus canciones de amor no suelen ser empalagosas. Son confirmaciones de amor, pero sin perder el enfoque crudo y realista de la vida. Enjambre nos habla del amor, pero no de un amor extremadamente idealizado, sino de un amor humano en toda su imperfección. En ese sentido va la rolita... "No tengo a dónde ir, no tengo a dónde huir. Siempre has sido tú. No tengo a dónde ir, no tengo ganas ya de salir... Ya no tiene caso seguir fingiendo por fingir. Tiempo que perdí, tiempo que robé para mí... Siempre fuiste tú... Siempre serás tú... Mi primer amor, primer amor, primer dolor... ¡Sigues aquí!" La letra en general me resulta fascinante, pero este par de líneas me hacen estremecer: "¿Cómo me fui a perder? ¿Cómo me distancié hasta de mí?" Rolita que va directo al corazón.
13. Dolores (7)
Profunda y desgarradora experiencia te brinda esta rola cuando estás atravesando por una ruptura amorosa o por la pérdida humana de un gran amor. Una auténtica elegía. Cierre de álbum muy denso en cuestión emotiva, como suelen ser las conclusiones de los álbumes de Enjambre.

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Daños luz
(2026)
Valoración personal: 7.2
Luego del Próximos prójimos vinieron algunos proyectos de la banda que no me resultaron estimulantes. Les perdí un poco la pista hasta que apareció el Daños luz, el cual terminé escuchando tres meses después de su publicación. Este es el primer álbum de estudio (LP) que ya no cuenta con Javier Mejía, un guitarrista que le aportaba muchísimo a la banda. Lamentable su salida. En esta nueva faceta Enjambre no ha extraviado el curso, sigue manteniendo el estilo y casi la misma calidad, pero ya no se siente en su prime. Es inevitable observar una leve involución. El Daños luz presenta bastantes momentos evocativos de la época dorada, pero ya sin lograr profundizar ni maravillar como antaño.  

01. Desfaces (7)
Una rolita introductoria que nos presenta sonidos de antaño. Rememora atmósferas del Proaño, aunque en esta oportunidad no se logra la profundidad deseada. La canción queda a medias. 
02. Angustias (7)
Peculiar por la incorporación de instrumentos de cuerda que aderezan la pista musical. La canción pasa por momentos lustrosos como el del 2:18, pero en general no logra catapultarse. 
03. Vida en el espectro (7)
Una clara referencia a la célebre Vida en el espejo del Imperfecto extraño. El título de la canción es exhumada para hacer un nuevo juego de palabras que condensa una letra que satiriza la vida moderna. La canción queda en lo interesante.  
04. Errante (7.5)
Esta rolita sí logró descollar en mi gusto particular. Me presenta un estribillo bastante atractivo aunque para arribar a él hay que chutarse unas estrofas algo cansinas. Me hace resonancia aquello que reza: "Quiero estar cerca, lejos no soy nadie... Quiero estar alerta, que la luz me irradie..." El estribillo se repite tres veces, pero de forma muy dispersa, se siente fragmentada la canción.    
05. La diferencia (7)
Una canción que casi logra la profundidad emotiva de rolas como Por esta razón o El derrumbe, pero se queda en un intento que sólo rememora o evoca aquellos tiempos de fertilidad creativa. 
06. Vivos (7)
La canción arranca con unos arpegios bastante suaves. La letra también se presenta con suavidad, la rola se va tensando poco a poco pero nunca alcanza un clímax patente. 
07. Vínculo (7.5)
Esta fue la única canción que escuché antes de la publicación del álbum. Fue un single de adelanto. La rola suena bien y logra cierta intensidad emocional, pero tampoco le alcanza para abrirse paso entre las canónicas de la discografía.   
08. Juguete (8.5)
Esta canción se presenta de manera extraordinaria. Desde el arranque sabemos que viene algo bueno, y en mi caso lo mejor del álbum. La letra es un poco indigesta, pero la vocalización compensa demasiado bien. El estribillo es subliminal y difícil de sacar de la mente. Una canción que genera contrastes y paradigmas interesantes. En términos generales me significa el mejor esfuerzo del disco. 
09. Mente adolescente (7)
La rolita es interpretada a dúo por Rafa y Humberto. La canción sube los decibelios y acelera los ritmos, suena bastante fresca y emula el estilo del rock de garaje. Al 2:22 hace un fake-out ending para rematar con energía.
10. Marioneta (7)
Lo bueno de la canción está totalmente reservado para el final: 2:29 en adelante. En ese punto ya es tarde para hacer una buena valoración general de la rola.   
11. El regalo (7)
Cerramos con una canción que alcanza dramatismo y tensión de manera abrupta. Es lóbrega e incita al ensimismamiento. Es un buen esfuerzo que no logra resarcir un álbum opaco y chato en general. 

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● Bonus tracks:

Estás dormida
 
(9) 
Un cover tan lustroso que bien podría considerarlo como uno de mis favoritos de toda la historia. Amén de ser un homenaje a una de mis bandas predilectas, Caifanes, el tema por sí mismo es espectacular. Casi podría decir que mejoraron la canción y eso es decir demasiado. Pertenece al álbum tributo Nos vamos juntos vol. 1 del 2010 y fue, como ya dije varias líneas atrás, una de las principales razones por las cuales volteé a ver a la banda. 

Este invierno (8.5)
Un single que la banda obsequió a sus fans para el invierno de 2013. Es un tema muy hermoso que tiene todo el espíritu navideño pero conservando el estilo lóbrego de la banda. Una canción imperdible en cada navidad y año nuevo. 

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● Sumario de álbumes:

01. Daltónico (8.6)
02. Huéspedes del orbe (8.3)
03. Proaño (8.2)
04. Imperfecto extraño (7.9)
05. El segundo es felino (7.9)
06. Consuelo en domingo (7.9)
07. Próximos prójimos (7.7)
08. Daños luz (7.2)


● Top de canciones:

01. Enemigo (10) 
02. Visita (10)
03. El último tema (10)
04. Vida en el espejo (10)
05. La ley y la ladilla (9.5)
06. Rosa náutica (Del piso) (9.5)
07. Sábado perpetuo (9.5) 
08. Elemento (9.5)
09. Eliza mi hortaliza (9.5)
10. Nueve (9.5)
11. Manía cardíaca (9.5)
12. Madrugada (9.5)
13. Dulce soledad (9.5)
14. Hombre elefante (9.5)
15. Somos ajenos (9)
16. Intruso (9)
17. Cámara de faltas (9)
18. Impacto (9)
19. Falacia (9)
20. Espalda de bronce (9)
21. Mujer en la caja (9)
22. Tulipanes (9)
23. Disfraz de carne y hueso (9)
24. De paso (9)
25. Estás dormida (9)
26. Siempre tú (8.5)
27. Néctar (8.5)
28. Juguete (8.5)
29. El derrumbe (8.5)
30. Este invierno (8.5)
31. Cobarde (8.5)
32. Tercer tipo (8.5)
33. El futuro (8.5) 
34. En tu día (8.5)
35. El hombre del mañana (8.5)
36. Gente de juguete (8.5)
37. Ausencia de cocina (8.5)
38. Cambiante (8)
39. Ciencia de la lluvia (8)
40. La batalla (8)
41. Luz en las manos (8)
42. Viceversa (8)
43. Homografobia (8)
44. Por esta razón (8)
45. Egohisteria (8)
46. Alicia (8)
47. Alter ego (8)
48. Desenlace (8)
49. Ojos tristes (7.5)
50. Celeste (7.5)