"Ayer un ángel nos raptó y nos dejó en la pasión, vamos a verlo otra vez..."
En el año 2002, cuando era un chaval, me estaba abriendo brecha en la senda del rock. A la sazón, me escuchaba un disco que fue determinante para definir mis gustos musicales: El primer instinto, un álbum que contiene éxitos re-interpretados de Caifanes y Jaguares. Ese fue mi primer acercamiento indirecto con la música de los Caifanes. A Jaguares ya lo estaba conociendo, y me encantaba; respecto a Caifanes no tenía idea que se trataba de la banda más grande en la historia del rock mexicano. Hacia el 2008 ya me había escuchado la discografía completa de Jaguares, era momento de ir al origen de todo. Esta vez era consciente de la trascendencia histórica de Caifanes y de su calidad ingente. Como de costumbre agarré orilla y empecé con el Caifanes (1988), ahí me reencontré con una vieja conocida de la infancia: La negra Tomasa. Recordé que la conocía desde que tenía 4 años, pero no sabía que era de Caifanes. Otras canciones como Viento y Perdí mi ojo de venado ya las conocía por El primer institnto, así que estaba familiarizado de cierta forma, pero las canciones inéditas para mí fueron sumamente gratificantes. Agarré ritmo y me fui enrachando muy positivamente hasta darle fin a la discografía en poco más de un semestre. El viaje a través de El diablito fue apasionante y frenético, El silencio me llevó a regiones ignotas y místicas, a templos sagrados; pero el clímax de la audición llegó con El nervio del volcán, donde conocí una de las canciones que, hasta el día de hoy, pugnan por ser mi canción favorita de todos los tiempos: Aquí no es así.
Caifanes se fue convirtiendo en una pieza fundamental en mis gustos y esquemas. Hicimos juergas y libaciones dedicadas a ellos, me compré los cuatro álbumes en formato CD. Pero lo mejor vino en 2012, cuando mi sueño de verlos en vivo se hizo realidad. Aquel concierto pletórico en el estadio "Francisco Villa" de la Ciudad de Zacatecas fue un evento de ensueño y un momento vivencial de suma trascendencia para mí.
Caifanes cuenta con todos los elementos necesarios para ser una de mis bandas definitivas. No podría explicar ciertos pasajes e incluso épocas de mi vida sin la música de estos virtuosos. Llevo en mí su legado, me he apropiado de sus himnos, tengo aprendidas todas sus letras, he penetrado en sus poemas, he explorado su música a través de mis propios proyectos musicales. Vaya, mi afición hacia la banda es patente. La calidad de Caifanes nunca se pone en tela de juicio. Cualquier conocedor de música sabe que esta banda es un pilar indispensable del rock en español, su influencia y relevancia rebasan cualquier época y corriente. Corvan por ejemplo, decía que Caifanes, Héroes del Silencio y Soda Stereo eran los tres grandes pilares del "Rock en tu idioma". Miles de aficionados y conocedores los consideran como la mejor banda de la historia del rock mexicano y posiblemente de América Latina. Comulgo con esta postura. Por mi parte, Caifanes puede ser mi banda en español favorita, El Silencio puede ser mi álbum en español favorito, Aquí no es así puede ser mi canción favorita de toda la historia, Saúl Hernández puede ser mi compositor y cantante favorito de todo el rock en español. Vaya, Caifanes es una banda top en todos los sentidos.
¡ADVERTENCIA! Las valoraciones emitidas, así como los apuntes sobre las canciones y los álbumes, sólo intentan reflejar mi particular gusto y opinión. No pretenden ser parámetro de apreciación objetiva o juicio de calidad.
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Caifanes
(1988)
Valoración personal: 8.09
Caifanes irrumpió en la escena musical mexicana de manera impactante, con un álbum que venía a consolidar el auge del rock urbano. El proyecto musical tuvo resonancia en varios artistas que buscaban romper definitivamente con los límites en México, miles de nuevos fanáticos acogieron el proyecto con suma expectación y optimismo. La conjunción de rock y poesía arrojaban al fin a sus más destacados exponentes, habían llegado los mesías de la música urbana. Desafortunadamente, yo no pude apreciar en tiempo real este acontecimiento, porque nací precisamente en 1988, que es cuando la leyenda comenzó a forjarse. Sin embargo, como ya anticipé, era cuestión de tiempo para que el legado Caifán llegara a mi vida. Casi veinte años me tomó ser partícipe de este fenómeno musical, pero sé que de no haber crecido en un contexto tan limitado musicalmente hablando, Caifanes hubiera sido el soundtrack de mi infancia. En fin, el álbum debut de Caifanes es oscuro y etéreo, pregona una rebeldía artística desde el más hondo y propio sentir. La emotividad es punto esencial, música y letra están perfectamente conectados, el concepto está bien definido, pareciera que la banda llevaba décadas tocando y componiendo. El Caifanes (1988) es un hito de la historia musical mexicana.
01. Mátenme porque me muero (8.5)
Arrancamos apenas y encontramos el primer himno de la banda. No sé si el título de la canción lo tomaron de la película mexicana homónima de 1951, lo cierto es que la figura retórica empleada en el título es de llamar la atención, toda la primera estrofa es para subrayar de hecho: "Cuando me muera y me tengan que enterrar, quiero que sea con una de tus fotografías, para que no me de miedo estar abajo, para que no se me olvide cómo es tu cara, para imaginar que estoy contigo y sentirme un poquito vivo..." En lo instrumental, los primeros segundos de la canción son ciertamente tétricos, pero rápido se da un giro a la canción con ese grito icónico de Saúl (0:12). La batería y los teclados hacen una ambientación hermosa. Luego viene la letra que es un poema bien conocido y acertado. Mi parte favorita: "Esta enfermedad es incurable, esta enfermedad ni con un valium". El solo de guitarra hacia el final en combinación con los arreglos de teclado le dan un cierre majestuoso a la canción.
02. Te estoy mirando (7.5)
Buen ritmo y tonada. Muy agradable, sobre todo en la parte del estribillo, que es el punto más luminoso de la rola: "Te estoy mirando... Ya no hay materia... Es un vicio, es un hábito..." Hay, sin embargo, un fragmento lírico que me fascina más que el resto: "Y clávame en tu cabecera y déjame donde no me olvides..." Otro detalle a destacar son los arreglos de teclado que suenan a lo largo de la canción como una marimba.
03. La negra Tomasa (8)
Como muchos saben, esta es una reinterpretación de una canción folclórica cubana. En casa teníamos una cinta de vídeo donde grabamos una fiesta familiar, ahí aparezco yo con mi guitarra eléctrica de juguete haciendo al loco tocando esta rola. Pasaron muchos años y casi me olvidaba de este detalle, eventualmente escuchaba la rola por ahí, pero nunca le daba mayor importancia, hasta que arribé a este álbum y me puse a recordar puntualmente cómo desde pequeño tuve un leve acercamiento con Caifanes, acercamiento más anecdótico que otra cosa. Aunque esta canción no es precisamente una ejemplificación de mis gustos, le tengo un cariño muy especial y me genera una emotividad sincera.
04. Cuéntame tu vida (7.5)
La intro de teclados a cargo de Diego Herrera es lo primero a resaltar. La voz tensada por parte de Saúl le imprime cierto dramatismo a la canción. Grato detalle es también el solo de guitarra (2:57) que emite un sonido como propagado en el vacío.
05. Será por eso (7)
Esta canción cuenta con una de las letras más abstractas y oscuras de Saúl Hernández. Hay un sinfín de figuras retóricas que la hacen hasta cierto punto hermética. Letra y música forman una atmósfera psicótica a lo largo de las estrofas. Mi línea favorita: "Ya no me duele ni siquiera la razón, dicen que cuando duermo estoy mucho mejor... Ya ni mis manos me creen lo que les platico..."
06. Viento (9.5)
Este es un clásico absoluto que no requiere presentaciones, es de las rolas que todos conocen y a todos nos gusta. Por increíble que parezca, yo conocí primero la versión de Jaguares (El primer instinto) y desde entonces ya me fascinaba, pero cuando conocí la versión original, quedé maravillado, se convirtió en un himno apasionante que no podía faltar en mis primeras juergas. Cada vez que escucho esta rola, pareciera que vuelvo a probar los brebajes que a la sazón consumíamos. Los primeros segundos de la canción crean una tensión creciente que genera expectación para el grandioso riff de guitarra que galopa al ritmo de la bataca. La letra es hermosa y llegadora, imposible no cantar el coro a todo pulmón. Y es que ese par de líneas son un buen ejemplo de la concisión poética, decir y hacer sentir mucho en muy pocas palabras: "Viento, amárranos... Tiempo, detente muchos años..." En un recital de Saúl Hernández (en Zacatecas) el propio Saúl nos platicó en pleno concierto que en cierta ocasión, en los inicios de Caifanes en que traían la mata larga y deliberadamente enredada, un tipo les dijo algo así como: "préstenles un peine", Saúl empezó a jugar con esa frase en su mente y así inició la leyenda... "Préstame tu peine y péiname el alma, desenrédame fuera de este mundo..."
07. Nunca me voy a transformar en ti (8)
"Te voy a dar todas mis venas para que cures todas tus penas, corazón, pero nunca me voy a transformar en ti..." Además de la letra, hay un par de detalles que me fascinan de esta rola: El grandioso solo de batería que se avienta Alfonso André desde el 1:44, preámbulo del largo puente instrumental (combinación de teclados y guitarra) que es precisamente la segunda cosa que me encanta de esta canción. Por fortuna, esa sección musical se prolonga hasta el fin de la canción.
08. Perdí mi ojo de venado (8.5)
Esta es otra rola que ya conocía por El primer instinto, una versión más melódica y mortuoria, pero la versión original tiene una estilo más rítmico e intenso, le da mucho más dinamismo y vértigo al asunto. La pluma de Saúl Hernández es acertada e inspiradadora: "Perdí mi ojo de venado, soy un ser de oscuridad... Perdí mi vida en un rosario, entre milagros de latón..." Me encanta cuando Saúl hace analogías o referencias religiosas, porque lo realiza de forma magistral. En esta rolita toda la maquinaria instrumental Caifán está en perfecta operación, pero quiero hacer encomio especial a Diego Herrera en la sección de teclados.
09. Amanece (8)
Amanece es un canto rebelde que enaltece al Yo. Es una canción que propugna la libre expresión, el libre pensamiento, la libertad artística, la libertad del propio ser. Creo que cualquier amante del rock se siente identificado con este himno. Resulta ser un hit en automático por su llaneza, lo claro y directo de su sentido lírico. En cuanto a lo musical, presenta riffs y arreglos sencillos pero bastante amenos y memorables. Celebro el solo de guitarra del 1:57 y la forma en que el teclado le responde.10. La bestia humana (7.5)
Esta canción tiene un estilo más soft, suena a película norteamericana de los 80. La letra sostiene una tesis bien interesante, el inevitable y deplorable destino del individuo al ser arrastrado a la corrupción del alma en una beligerante y decadente relación afectiva, social o de adictiva... "No creas que no me he dado cuenta que tu lengua es una rapiña, que tus huesos me destrozan, que tu cuerpo me incinera. No creas que no me he dado cuenta que contigo me estoy pudriendo, que contigo me da lepra, que necesito un exorcismo..."
11. Nada (9)
Llegamos a una de las piezas musicales más desgarradoras que he escuchado en toda mi vida. Nada expresa a plenitud la tristeza, la desolación, la pena, el frío, el dolor. He recurrido a esta rola en repetidas ocasiones cuando las circunstancias me hacen sentir miserable, cuando siento el alma hecha añicos. El resultado ha sido un llanto copioso en silencio y unas ganas abismales de esfumarme envuelto en ese sentimiento tan cruel y sublime a la vez. La canción es gélida y en veces hasta aterradora. Tiene un poder emotivo extremo. Toda la esfera musical es impresionante, pero hay algunos detalles de esta canción que me hacen estremecer, verbigracia: 0:35. Hace varios años utilicé esta canción como parte de una suite que yo mismo conformé (Crónicas de Dafne y Bardo), Nada musicalizaba la parte más dramática y triste de la historia, mi pequeño auditorio estaba bastante conmovido. Pude ver incluso lágrimas rodar. No sé que tanto impacte esta canción a la fanaticada Caifán, en lo que a mí respecta, demasiado. Desgarradora y desoladora, me hiela el alma y el corazón... "Tus palabras me han rasgado ya la piel. No las grites, ¿para qué?"
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Caifanes Vol. 2 (El diablito)
(1990)
Valoración personal: 8.6
La saga del Caifanes (1988) continúa con cierta oscuridad, rebeldía musical y lírica. Destaca la incorporación de Alejandro Marcovich. Aparecen ya canciones que son símbolos y leyendas del rock en español, por ejemplo: Antes de que nos olviden, La célula que explota y Los dioses ocultos. Pero también hay canciones que, sin tener muchos reflectores, gozan de igual calidad, basta recordar los casos de La vida no es eterna, Sombras en tiempos perdidos, Aquí no pasa nada, El negro cósmico y así por el estilo. En el caso concreto de La célula que explota, hay que señalar la importancia de estar ante el álbum que vio nacer a esta icónica canción. No se puede ignorar que La célula ha sido aclamada por la crítica y los fanáticos como una de las mejores canciones de la historia del rock en español y posiblemente la más representativa del rock mexicano, tal es su relevancia. Y si consideramos que a La célula le acompañan en este álbum otros temas de igual envergadura, entonces podemos determinar que estamos ante uno de los mejores álbumes en la historia del rock latinoamericano.
01. Detrás de ti (7.5)
Pronto salen a relucir los chispazos y destellos de Marcovich. Una rola sencilla con una idea clara, directa y sucinta. "Nunca volteeeaaas, nunca me miiiiraaas, ya no sabes quién aaaaanda detraaaaás de ti..." Buenos riffs, buen ritmo, lo mejor es la estructura musical. Una letra para intentar salir de la friend zone.
02. Antes de que nos olviden (9)
Otra de las rolas que ya conocía antes de abordar el álbum, y ya me había robado el corazón. Hay un sinfín de interpretaciones para esta maravillosa letra; desde un cántico dedicado a nuestros antepasados prehispánicos, hasta el rescate de la historia personal. He observado cómo distintas agrupaciones se apropian de este himno. Antes de que nos olviden es un canto universal capaz de sensibilizar de cierta manera a cualquier ser pensante, hay mucha conciencia colectiva ancestral en este poema. Hacia el final de la rola se presenta una nueva analogía de carácter religioso, al estilo de Saúl, detalles bien trabajados por él: "Aunque tú me olvides, te pondré en un altar de veladoras y en cada una pondré tu nombre y cuidaré de tu alma... Amén..." Sublime. Hay unos acompañamientos de percusión (tambor) que suenan muy al fondo durante los coros (1:37 / 2:59), pueden pasar desapercibidos, pero a mí me generan una peculiar fascinación.
03. La vida no es eterna (9)
Y ya que hablamos de cantos generales, qué podemos decir de esto: "Mira que la vida no es eterna, en cualquier momento nos olvidan..." Muchas veces no se requiere de una retórica muy pomposa y rebuscada para dar con el chispazo lírico y emotivo; ese es el mérito de Saúl, sofisticado y depurado a la vez: "Mira cómo se te cae todita la cabellera antes que pienses que vas a enloquecer... Mira cómo se te escurre todito el corazón y tú... y tú... y tú no haces nada..."
04. De noche todos los gatos son pardos (7)
Dentro del rock mexicano hay una tendencia muy marcada a utilizar elementos folclóricos y tradicionales de nuestro país: dichos, proverbios e incluso dicharachos. Esta canción es un ejemplo. La rola es interesante, pero nunca he penetrado a su sentido más profundo y la melodía tampoco me ha fascinado de manera muy íntima.
05. Sombras en tiempos perdidos (9)
En ocasiones nos apasionamos demasiado con canciones que la mayoría de la gente no logra comprenden o asimilar emocionalmente. Sombras en tiempos perdidos me llegó a apasionar demasiado en algunas juergas, cerveza en mano, conmovido casi hasta las lágrimas. Una de esas ocasiones ocurrió en un tugurio, específicamente en compañía de una meretriz; la complicidad fue espontánea e inaudita, clara muestra de que el gusto por el rock trasciende intelectos, oficios y mentalidades. La letra es un poema bien dolido y romántico en el sentido literario... "Junta tu monstruo dolido con el mío..." Instrumentalmente hablando, se crea una atmósfera entre selvática y dantesca, gran trabajo de Diego Herrera en los teclados. Ver detalle: 0:14
06. El negro cósmico (9)
Hay rolas que te pasan desapercibidas por mucho tiempo, pareciera que las has escuchado lo suficiente sin generan mayor afición. Pero un buen día, de pronto te asaltan con ímpetu fuera del contexto habitual, despertando espontáneamente una fascinación insospechada. Les agarras la orilla, te enganchan y ya las escuchas con una postura muy distinta, desde una perspectiva que no podías adoptar. Así exactamente me ocurrió con El negro cósmico, que resurgió años después de haber escuchado El diablito, en ese resurgimiento se convirtió en una de las rolas que más quería escuchar, especialmente en las salidas nocturnas. No voy a omitir que un factor que contribuyó bastante fue que la letra tenía una clara aplicación a mi situación idílica del momento. Me aprendí la letra y comprendí claramente su sentido... "¿Qué voy a hacer si el presente distorsiona mi razón...?" Musicalmente también repuntó con su vertiginoso entrecruce de guitarra, teclado y batería. El ending a cargo de Marcovich es adictivo. Fue sin dudas una de las canciones que más reproduje por aquello de 2012, tres años después de haberla conocido.
07. La célula que explota (9)
Esta es la canción más representativa de Caifanes. Es su máximo ícono, estandarte, emblema. La rola más popularizada. Algunos señalan que La célula representa un momento cumbre en la historia del rock mexicano, otros la ven como contendiente a la cima absoluta del rock en español. Ignorando o atendiendo todo lo anterior, podemos afirmar que La célula que explota es, además de una excelente canción, una clara representación de la esencia del rock mexicano. La mexicanidad yace patente a lo largo de la canción, pero sin dejar de ser rock. Cosa que no ocurre con propuestas de otras bandas, donde pretenden incorporar sonidos mexicanos, pero dejan de lado por completo el rock. No quiero redundar, pero Caifanes es de las pocas bandas que ha tenido la virtud de hacer un rock con sabor mexicano, pero sin hacer un lado el género. Esta rola es una demostración. Para mí en lo personal La célula que explota es una viejísima conocida que he escuchado hasta el hartazgo: en su versión original, en versiones alternativas, en vivo (Jaguares, Caifanes, Saúl Hernández), en tributos, en toquines, en parrandas, en soledad, en compañía, en lugares públicos, en el coche, en la casa... la he interpretado en solitario y la he puesto en escena con mi hija Dafne en el teclado... ¡Vaya! la he escuchado casi en todas las circunstancias posibles y me he relacionado con ella de maneras sumamente relevantes. Desde luego que le tengo un gran aprecio, miramiento y respeto. Hay que dimensionar lo que es esta rola a pesar de lo trillada que está.
08. Aquí no pasa nada (9.5)
Ahora viene la contraparte del caso anterior. Aquí tenemos una canción que no es precisamente icónica o representativa de la banda. Esta sólo la conoce un verdadero fan de la banda, o al menos alguien que no conoce tan superficialmente el trabajo de Caifanes. Pues bien, esta canción me apasiona incluso más que la anterior. La letra me cimbra renglón a renglón... "Que esta tierra es de ciegos y que el tuerto está en el cielo" Es una canción que me ayuda a liberar la frustración hacia la vida, hacia la sociedad, hacia la política, hacia la eventual incompresión de Dios. No hace falta hacer una lectura muy profunda de la lírica, todo es muy claro y directo, sólo es cosa de prestarle un poco de atención y estar en sintonía con ese sentimiento de frustración, desolación e inconformidad con las crudas realidades de nuestra esfera. Pero si no queremos verla o leerla con un talante visceral, nos podemos quedar con ciertas lecturas filosóficas, retóricas, teológicas: "Éramos todos de papel liso y blanco sin doblar... Y fuimos hechos para andar de par en par sin reclamar..."
09. Los dioses ocultos (9.5)
Decía con anterioridad que Caifanes (y más en particular Saúl Hernández) impregna de una cierta religiosidad sutil a sus canciones, de cierto misticismo. Pues esta es para mí la canción más sagrada y etérea que compusieron jamás. Hay una mística con olor a incienso en la música, una atmósfera ritual. La letra se percibe como una escritura sagrada. Es un ritual en sí misma. Un ritual poético, metafísico, musical, filosófico, existencial. Es imposible no reparar en la genialidad de sus artífices. Escuchando Los dioses ocultos es cuando uno se anonada con el virtuosismo de esta gigantesca banda. Apenas va empezando la canción y uno lanza un suspiro casi angustioso por el sentimiento tan hondo que se viene. Apenas culmina la rola y expresa uno de cualquier modo la incredulidad de semejante himno. He aquí mis dos fragmentos favoritos del poema, ya que no puedo copiarlo íntegro: "¿Por qué no puedo resignarme y aguantarme hasta la risa? ¿Por qué uno quiere lanzarse desde lo alto y al bajar buscar olvido?" / "¿Por qué uno se retuerce entre rincones mirando al cielo en busca de alguien?"
10. El elefante (7.5)
Hay una bagatela con esta canción: El riff de teclado que se repite prácticamente durante toda la canción, me recuerda un baile judío de un filme bíblico sobre la vida de Jesús. Sé que es un asunto sumamente baldí lo que estoy apuntando, pero vaya, gracias a esa curiosidad fue que pude ir identificando a esta rola desde las primeras escuchadas, incluso me dio la oportunidad de engancharme con ella, y ya con el tiempo, le fui asignando una identidad más precisa. Me gusta la canción, me parece una propuesta muy original. La letra me resulta un tanto difusa, pero es interesante a final de cuentas. El elefante es experimentación pura.
11. Amárrate a una escoba y vuela lejos (9.5)
"Aunque no te importe nada la vida de un delfín, nadarás a fin de siglo en tu pecera..." Sería capaz de enmarcar esta frase y colgarla en la sala de mi casa. Es una de las pinceladas líricas de Saúl que más me han impactado. La letra en general es inquietante y se canta con gran emotividad, con un nudo en la garganta, con lágrimas escurriendo y la voz quebrada por tan amargo y dulce sentimiento. En Amárrate a una escoba se puede sentir la desolación de Nada y la indignación de Aquí no pasa nada. La ambientación musical es digna de Los dioses ocultos, con su esfera cósmica, espacial, etérea. No tengo en relatar que cierta tarde me encontraba en mi cuarto totalmente decepcionado por algunas circunstancias, me quedé dormido con la música de fondo y entre la somnolencia pude escuchar esta canción; desperté parcialmente en un llanto desgarrador y casi agónico. Enseguida me logré dormir profundamente, al despertar, ya con un poco de alivio y sosiego, me di cuenta que esta canción se convertiría en algo trascendental, en algo que nunca olvidaría, en algo que iba a referir repetidas veces en lo futuro. Canción top.
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El silencio
(1992)
Valoración personal: 8.6
Este es mi álbum consentido de Caifanes y uno de mis álbumes favoritos de todo el rock en español. Ocurre que la memoria muchas veces nos hace una síntesis global del placer que vivimos en determinado momento de nuestras vidas, y de este modo, siempre he tenido a esta joya en una destacadísima apreciación global. Es un álbum muy bien definido en mi mente, una pieza fundamental en mi esquema general de apreciación musical. Representa una etapa de mi vida, pero también es un hito sin caducidad en mi "Hall of fame" personal. En este disco encuentro canciones de absoluta élite y otras que sin alcanzar la valoración máxima están muy bien plantadas y no distan mucho de las primeras. El estilo inconfundible y pulcro de Caifanes se mantuvo, tal vez incluso logró aquí su punto más elevado, no es descabellado afirmar que aquí se registró el auge absoluto de la banda. Las letras se vuelven aún más lustrosas. Los arreglos musicales incrementan en cantidad y en calidad, y eso es decir mucho, porque desde los dos trabajos anteriores ya eran muy virtuosos. Peculiaridades que observamos es la incorporación reiterada del saxofón y algunos requintos y punteos legendarios que dejaron aún más patente la impronta de Marcovich. En fin, no hay mucho que pueda yo conjurar para describir la ya consabida genialidad del álbum. Sólo culminaré con una nimiedad que no tiene que ver con la apreciación musical y lírica: La portada de este disco es una de mis grandes favoritas de la historia. Un ícono personal.
01. Metamorféame (7.5)
Es una canción algo heavy para lo que nos tiene acostumbrados Caifanes, pero no con demasía. Desde la intro el bajo augura algo intenso, la batería se anuncia con potencia y los riffs rugen amenazantes. Luego la canción baja un poco los decibelios, pero no pierde su fuerza. Buen detalle el del (1:56), donde se inserta un puente instrumental aderezado con cierto instrumento de viento. La garganta de Saúl se ve exigida a tope en ciertos fragmentos. Mi línea favorita: "Hazme cambiar de fe... hazme cambiar de piel... ¡Metamorféame!"
02. Nubes (9.5)
Esta es una de las joyas más apreciadas por los conocedores de la discografía de Caifanes. La letra es una invitación irresistible a la ensoñación, a la libertad: "Vamos a dar una vuelta al cielo... para ver lo que es eterno..." Por eso gusta en automático. Es una canción grandiosa. Ejemplo de la inagotable genialidad lírica e instrumental de la banda. Con este tipo de composiciones se hace complicado no asumir la supremacía absoluta de Caifanes en el contexto mexicano. Instrumentalmente, Nubes está muy bien complementada, con la participación puntual y patente de toda la banda y el añadido, nuevamente, de los instrumentos de vientos. Pero lo mejor de todo es ese Solo/Riff de guitarra que se presenta al 2:46 y que se replica al 3:40. Este detallote fue determinante para que me apasionara de manera definitiva con la canción. Unos de los riffs más icónicos de la banda. La canción tiene chispa, tiene duende, gracia. Es etérea y es coloquial, tiene ángel y tiene sabor regional también... "Pensarás que soy un perro, que en el cerebro tengo moquillo..."
03. Piedra (10)
Aquí llega otra de las mías. El caso de Piedra fue muy similar al del Negro cósmico: de ser una rola promedio, un día de pronto empezó a cobrar mucho significado y se catapultó hasta los niveles más altos de mi valoración. Sucede que la letra de Piedra expresa puntualmente la necesidad de hacer a un lado aquello que da placer y daña a la vez, eso que regocija y empobrece también, eso que nos hace soñar, amar y a la vez nos destruye. Por eso, simplemente funciona. La letra de la canción tiene una relevancia absoluta, la memoricé íntegra en un par de días y ya nunca la olvidé. La interpretación puede ser múltiple. A pesar de que haya quien diga que es una inequívoca y exclusiva referencia al crack, en mi caso, durante mucho tiempo, y tal vez hasta ahora, Piedra ha significado una suerte de plegaria hacia la autora de todas mis dichas e infortunios. "Mira cómo sangro... ¿que no sientes cómo tiemblo...? No te importa verme sufrir..." Hay un detalle instrumental hacia el final de la canción que es de captar la atención, un asunto experimental que siempre me intrigó, me refiero a la parte de "tambora" con que finaliza la canción durante el último medio minuto. En las primeras escuchadas sólo me desconcertaba, pero con el tiempo terminé por disfrutarlo sin remedio.
04. Tortuga (8)
En una lectura muy personal e íntima, he interpretado esta canción con un profundo lamento hacia el detrimento de las especies animales y de los ecosistemas en general. Sea como sea, esta canción siempre me ha inspirado un sentimiento de quebranto y tristeza... "¡Ay, tortuga vete mar adentro...! y déjanos y olvídanos..." La parte propiamente musical de la rola intensifica esa emotividad gris y apesadumbrada. Musicalmente hablando, Tortuga es otro ejemplo la capacidad que tiene Caifanes para crear atmósferas oníricas y de ensoñación.
05. Nos vamos juntos (9.5)
Años atrás forjé una colección de cuatro discos recopilatorios con la finalidad de representar mi historia inmediata junto a la Flor de Loto. El segundo de éstos, llevaba por título: "Nos vamos juntos". Y desde luego que en él figuraba esta magnífica rola. Desde aquel entonces ya tomaba a esta canción como una ilustración perfecta de la condición de pareja: "Nos buscamos para evitarnos..." / "Después de amarnos nos odiamos..." / "Y sin embargo aquí estoy... Y sin embargo no me voy..." La parte del coro de esta canción es muy intensa ("Me voy yendo como el maaar"), se canta con vibración neuronal. La guitarra acompaña con un riff sencillo, pero memorable. Tenemos luego el ending con esos: "Ah ah ah ah..." Alucinantes. Está por demás decir que esta canción es uno de los himnos principales de mi historia idílica. Un último añadido: La versión en vivo que se incluyó en el disco Bajo el azul de tu misterio (ya como Jaguares), me dio un doble motivo para amar a esta rola. En esta, la voz de Saúl está casi hecha trizas, pero en mi caso eso es ocasión de deleite y no de refunfuño.
06. No dejes que... (9.5)
¿Quién no conoce esta canción? Es uno de los hits elementales de Caifanes y del rock nacional. Incluso alguien que no es fan de la banda, sabe de qué se habla. La letra es metáfora al alcance de todos, sencilla pero de calidad. Concentrarse en la rola es de lo más sencillo, amarla no es opcional. El solo de guitarra es sensacional, tal vez el mejor de toda la discografía. Podemos hablar de una canción top, de antología, uno de los estandartes más enaltecidos de la banda, y aunque a mí no me gusta apegarme en demasía a los greatest hits, esta rola obtiene a puro mérito una valoración alta en mi gusto particular. (Aquí también quiero destacar la versión en vivo del disco ya citado en la canción anterior)
07. Hasta morir (7.5)
Tal vez esta sea una de las canciones de Caifanes que menos me identifican. Sin embargo, jamás ha llegado a parecerme sosa o intrascendente. La guitarra inserta riffs muy agradables que le dan tonos luminosos a la rola (Verbigracia: 1:28). La letra usa elementos coloquiales que la impregnan de cierta ruralidad. Con todo, siempre he podido contagiarme del deleite que le genera a mis acompañantes en turno, quienes definitivamente la cantan con emotividad.
08. Debajo de tu piel (9)
Esta fue una de las destacadas desde el principio, se catapultó a lo alto y nunca perdió vigencia. La rola tiene una de las mejores letras jamás escritas por Saúl Hernández, pero musicalmente también da mucho de qué hablar. Pasan los años y aún sigo descubriendo y re-descubriendo la letra de este poema ("Abajo de tu piel hay esmeraldas conquistadas, encima de mi piel hay una alfombra entre tus pies...") La densidad retórica es de antología. Sin embargo, hay líneas también muy claras que hacen tomar el hilo de la canción y dejarse llevar con suma fascinación: "Si pudiera ver una lágrima mientras beso entre incendios te abrazaría para salirnos con el humo..." La propuesta en general de esta rola es harto vanguardista, fresca y detallada (Aún hoy en día). Una de las grandes razones por las cuales la audición de esta discografía fue para mí de lo más trascendental.
09. Estás dormida (9.5)
El caso de Estás dormida es muy similar al de la rola anterior. La lírica también es impresionante, fundamental. Una de las letras que más me cimbran el alma y que mejor se ajustó a ciertos pasajes de mi vida. Creo que esta es una de las canciones que mejor expresan la situación emocional en que se espera incansablemente el despertar amoroso del ser querido, pero igualmente hay quien puede ver en este poema una clara dedicatoria a un ser que ya expiró. De una u otra manera, esta canción es hermosa y fácil de apropiarse para referirla. En mi caso particular ha sido empleada en múltiples ocasiones a modo de dedicatoria, claro que ahora tiene un destinatario muy cercano, pero en la juventud llegué hasta el punto de asignársela a un ser intangible que, al más puro estilo romántico, estaba reservado a un imposible encuentro en el infinito del cosmos. No sólo es genial en función de la letra, la melodía también es encantadora, el riff de la intro es inolvidable y genuino (me encanta ejecutarlo en guitarra). Otro detalle de llamar la atención es el solo de sax de Diego Herrera al 2:19. Detalles que sin duda enaltecen la parte instrumental.
10. Miércoles de ceniza (8.5)
Esta canción es muy inquietante. Al día de hoy no acierto a saber a qué alude en concreto. ¿A Jesús? ¿Al Arcano Supremo? ¿A un ser fallecido? ¿A un viejo amigo? Es difícil saberlo, pero eso no impide que se pueda disfrutar la letra y cantarla con suma emotividad. Musicalmente, Miércoles de ceniza goza de cierta complejidad y sobre todo de gran versatilidad de ritmos y estilos. Alfonso André es uno de los principales artífices de esta genialidad, tal es el caso que en varios conciertos es quien la interpreta vocalmente. Recuerdo que en el concierto de la primera gira de reencuentro al que acudí (Zacatecas), pude apreciar esta novedad y me impactó bastante. Un momento sumamente especial.
11. El comunicador (8)
Y si hablamos de canciones enigmáticas y misteriosas, aquí tenemos El comunicador. Otra canción mística, filosófica, cosmogónica. Esta rola me hace plantearme casi las mismas preguntas que la anterior. Los punteos de guitarra y los efectos vocales que se pueden escuchar al fondo, rodean a la canción de una atmósfera entre espacial y religiosa. No es una canción apta para cualquier público. Es una rola a la que sólo algunos pocos pueden arribar. ("Yo no sé cómo es que ríe... Es el comunicador...")
12. Para que no digas que no pienso en ti (7.5)
Comencemos por la intro, la cual me parece hasta cierto punto divertida e hilarante. Guitarra, batería y teclado se avientan un pequeño carnaval churrigueresco. Luego la canción va al coro que se canta con franca fruición. Tras ello volvemos a los arreglos de Marcovich que, insisto, son hilarantes y divertidos. Al 2:39 la rola llega a un punto que siendo un tanto tenebroso no desentona con la hilaridad de la canción. Una joya claroscura en este álbum.
13. Vamos a hacer un silencio (9)
Algunas canciones de Caifanes son capaces de llevarte a lo más inmenso del cosmos, otras son capaces de sumirte en la tristeza más gélida. Vamos a hacer un silencio logra una y otra cosa. Es una canción harto oscura. Te hace contemplar la inmensidad del universo reflejado en tu propio vacío. La desolación, el dolor placentero, el estro de la melancolía... "Ayer un ángel nos raptó y nos dejó en la pasión, vamos a verlo otra vez..." Hay un par de arreglos instrumentales que verdaderamente me han impactado y han hecho apreciar considerablemente esta inolvidable melodía: El primero es el requinto de guitarra del 0:16 que se replica y se extiende un poco más adelante. El segundo es el solo de sax que inicia desde el 2:28 y que se va a reanudar al 3:53 (que es cuando alcanza su punto más luminoso y sublime). Vamos a hacer un silencio bien pudiera estar a la altura de joyas como: Los dioses ocultos y Amárrate a una escoba y vuela lejos por su hermosa oscuridad.
Para finalizar la valoración de este álbum, debo hacer una aclaración: No haré la valoración y reseña propia de Mariquita por dos razones: Uno, no apareció en la producción original del álbum, fue un añadido a modo de bonus track para la segunda edición. Y dos, francamente no me parece que sea una canción sino más bien una bagatela de experimentación que considero no es conveniente promediar junto al resto de las canciones del álbum. Si tuviera que asignarle una valoración a Mariquita, sería muy baja.
***
El nervio del volcán
(1994)
Valoración personal: 8.3
Una de las grandes fortunas que tuvo Caifanes fue haberse disuelto sin haber experimentando una decadencia. El nervio del volcán marca el fin de la discografía de la banda, una discografía que de principio a fin fue irreprochable, inmaculada (por no decir perfecta). En este adorable trabajo discográfico podemos encontrar nuevos clásicos hechos leyenda, aquí se recogen los últimos greatest hits de la banda. Para mi propia cosecha, me encuentro con una de las canciones que aspiran a ser mi canción favorita de todos los tiempos: Aquí no es así (Contendiente muy aventajada aún hoy en día). Tan sólo con ello se puede anticipar una muy favorable valoración hacia esta producción. Pero mi testimonio es parco en parangón al de los grandes conocedores en la materia que enaltecen a este disco como uno de los mejores álbumes jamás grabados en la historia del "rock en tu idioma". Una parada obligatoria del viajero del rock. El estilo no se traiciona, la intensidad se mantiene, las sorpresas surgen como siempre, pero jamás en esta discografía hay un retroceso, un menoscabo, un desliz, El nervio simplemente viene a confirmar que Caifanes se mantuvo en estado de gracia a lo largo de toda su trayectoria. ¿Qué más puedo añadir? Vamos con la valoración de este último álbum.
01. Afuera (9)
Comenzamos con una de las canciones más célebres de los Caifanes. Una rola que es de rigor para todo amante de la buena música. Esta joya funciona desde los punteos de guitarra de la intro. La letra es destacada y tiene una tesis muy simple, pero bien estructurada: "Afuera tú no existes sólo adentro..." Afuera es una rola que inserta elementos prehispánicos (2:55) perfectamente conjugados con guitarra eléctrica, muestra de lo que para mí sería el verdadero "Rock prehispánico". Vaya, la rola es un auténtico hit, una infalible de los tributos y de los conciertos de los legendarios Caifanes.
02. Miedo (8.5)
Luego tenemos esta otra pieza artística que sin tener las credenciales y reflectores de la rola anterior, bien merece el reconocimiento pleno. Esta es una de mis letras favoritas, de ella rescato varios fragmentos, he aquí el más impactante para mí: "Miedo... es lo que debe tener el cielo... Será invadido por amantes delirantes por un beso... Por profetas y dementes exiliados..." La música también es de llamar la atención: El solo de guitarra y los arreglos del ending me parecen magistrales, rematan perfecto este intenso track.
03. Aquí no es así (10)
¡Atención! Pues hemos llegado a mi canción favorita de toda la discografía de Caifanes, eso sin duda. Pero hay más, esta rola muy posiblemente sea mi canción favorita de cualquier artista o banda de cualquier época y lengua. Sí... Aquí no es así es una aspirante a quedarse con el título de "mi canción favorita de toda la historia". Desde la primera escuchada, esta canción me cautivó con su coro/estribillo, en un primer momento lo que me fascinó fue la forma en que Saúl cimbra su garganta y la exige a fondo para cantar: "...donde no hay caloooooor..." Vaya, toda la parte del coro me dejó impactado. Con el tiempo fui prendándome de los elementos instrumentales de la canción (atención a la guitarra), pero el momento decisivo de la consagración de esta rola, fue cuando reparé en los posibles trasfondos de la letra. Ahí supe que esta canción sería una de las más importantes de mi vida. Y sí, todo se volvió muy significativo cuando le di una aplicación histórica, más específicamente en relación a las culturas prehispánicas y el arribo de los españoles a Mesoamérica. "Y vienes desde allá donde no sale el sol donde no hay calor, donde la sangre nunca se sacrificó por un amor... ¡Pero aquí no es así!" Pero independientemente de la interpretación que se le dé a esta letra, la lírica es bastante atractiva y universal. Aquí no es así me ha acompañado en cualquier cantidad de juergas y escenarios. Incluso la he podido disfrutar en vivo en un concierto de Caifanes, momento glorioso sin duda. Esta canción tiene todos los elementos necesarios para considerarla mi canción definitiva o más aún: Mi canción más personal y representativa, con ella puedo entrar en cualquier lugar como introducción a mi persona. Se la recomiendo a quien tengo oportunidad. La pongo como ejemplo de virtuosismo dentro del rock en español. Concluiré diciendo que esta rolita incluso fue epígrafe de mi tesis (con tema de historia) en mi licenciatura. Si alguien me conoce bien, me relaciona con esta canción necesariamente.
04. Ayer me dijo un ave (9)
Luego viene este otro portento de canción. Una rola que resulta bastante emotiva al instante. Los arpegios cautivan y enganchan en automático. La letra es himno de guerrero. Ayer me dijo un ave es otro de los greatest hits de la banda, cualquier fanático de la banda sabe de su relevancia. Me atrevo a decir que cualquiera que ha amado y escuchado esta rola en un momento de emotividad, ha derramado lágrimas irremediablemente. "Que sea un guerrero de sangre para que nadie te haga daño..." El solo de guitarra que se caracteriza por el uso de armónicos es un detalle inolvidable que fascina (1:06). De ahí en más, sólo es cuestión de dejarse llevar por la hermosura natural de la canción.
05. Hasta que dejes de respirar (7.5)
Bajamos un poco la intensidad emotiva con esta rola que, sin bien no es tan directa, sí sortea cualquier cantidad de figuras retóricas. Lo que más me gusta de esta canción es la parte instrumental, específicamente hablando de la intervención de la guitarra. Mis riffs favoritos se presentan por primera vez al 1:13, y coinciden con la parte más relevante y enjundiosa de la voz.
06. Aviéntame (8)
Una letra muy cruda que pinta la realidad decadente de la sociedad mexicana. La lírica es fácil de asir y poner en perspectiva... "Qué tristes senos tiene Carmela... El silicón le ha roto el corazón... y ahora llora como Ernesto que se ha castrado por falta de amor..." La parte instrumental de Aviéntame no es menos interesante, la guitarra y la batería mantienen un ritmo medio-alto a lo largo de casi toda la rola manteniendo cierto suspenso, mismo que se rompe exactamente al 3:37, en ese punto da inicio uno de los solos mejor acompañados por la batería; un auténtico highlight de la discografía.
07. El animal (7)
Una de las más flojitas del álbum a mi parecer, sin embargo, hay mucha congruencia entre la crudeza y aspereza de la guitarra a lo largo de la rola con lo fantasmagórico y estrambótico de la letra.
08. Quisiera ser alcohol (8)
Esta canción es tan oscura como emotiva. Es un canto ritual, de tinieblas, de copas amargas. Tiene metáforas poderosas... "Quisiera ser alcohol para evaporarme en tu interior..." La canción expresa magistralmente la entrega y devoción absoluta hacia otro ser. Casi se tiene la impresión de evaporarse al escuchar este rolón. Y qué decimos de la afinidad que tiene este track con el momento apacible de contemplar el vino y apurar el cáliz. Escuchar esta canción en los rituales de Baco es una experiencia exquisita.
09. Pero nunca me caí (9.5)
Llegamos a otros de mis himnos personales, otra de las canciones que dieron título a uno de los episodios de mi vida más intensos en cuestiones conyugales. Otro mantra idílico, otro conjuro de amor: "Pero no, nunca me caí, nunca te arrastré, seguimos aquí". Por momentos esta canción se me muestra como una crónica de mi experiencia amorosa más trascendental... "Cuántas veces me perdí en la distancia y me miraba a lo lejos como te iba perdiendo... Cuántas veces me olvidé de mis ojos y en lo negro me hundía llorando en lo profundo... Sabiendo que el tiempo es cruel... Nunca dudamos por volar como las águilas que se van..." El solo de guitarra (2:30) no es poca cosa, de hecho implica uno de los momentos cumbres de la rola. Tras este, la canción cobra un ritmo más acelerado paulatinamente hasta llegar al vértigo instrumental que cierra de manera majestuosa esta inolvidable pieza.
10. El año del dragón (7.5)
Esta no me convence del todo, pero es complicado mantener un nivel de fascinación tan elevando en todo el track list del álbum. No obstante rescato algunas cosas de la canción, por ejemplo los riffs de guitarra, los cuales resuenan a lo largo de la rola y se intensifica hacia el cierre, también algunos destellos de la letra como este: "No hay que creer que por humano estás salvado".
11. La Llorona (8)
Esta canción sintetiza perfectamente una parte fundamental del folclor mexicano. Recuerdo que en un día de muertos, varios años atrás, veía un desfile de calaveras y una demostración de altares. Por casualidad traía en mi reproductor portátil esta canción, no dudé en reproducirla varias veces, en ese momento quedé perplejo ante la experiencia. Esta canción contiene el espíritu de los muertos al más puro estilo mexicano. Es la leyenda, es el mito, es la otredad, es un umbral al más allá. Así llegamos al fin de la valoración de esta amada e importantísima discografía. Concluyo afirmando que Caifanes es mi banda favorita en español de todos los tiempos, y me atrevo a sostener que es la mejor banda de toda la historia del rock mexicano.
05. Hasta que dejes de respirar (7.5)
Bajamos un poco la intensidad emotiva con esta rola que, sin bien no es tan directa, sí sortea cualquier cantidad de figuras retóricas. Lo que más me gusta de esta canción es la parte instrumental, específicamente hablando de la intervención de la guitarra. Mis riffs favoritos se presentan por primera vez al 1:13, y coinciden con la parte más relevante y enjundiosa de la voz.
06. Aviéntame (8)
Una letra muy cruda que pinta la realidad decadente de la sociedad mexicana. La lírica es fácil de asir y poner en perspectiva... "Qué tristes senos tiene Carmela... El silicón le ha roto el corazón... y ahora llora como Ernesto que se ha castrado por falta de amor..." La parte instrumental de Aviéntame no es menos interesante, la guitarra y la batería mantienen un ritmo medio-alto a lo largo de casi toda la rola manteniendo cierto suspenso, mismo que se rompe exactamente al 3:37, en ese punto da inicio uno de los solos mejor acompañados por la batería; un auténtico highlight de la discografía.
07. El animal (7)
Una de las más flojitas del álbum a mi parecer, sin embargo, hay mucha congruencia entre la crudeza y aspereza de la guitarra a lo largo de la rola con lo fantasmagórico y estrambótico de la letra.
08. Quisiera ser alcohol (8)
Esta canción es tan oscura como emotiva. Es un canto ritual, de tinieblas, de copas amargas. Tiene metáforas poderosas... "Quisiera ser alcohol para evaporarme en tu interior..." La canción expresa magistralmente la entrega y devoción absoluta hacia otro ser. Casi se tiene la impresión de evaporarse al escuchar este rolón. Y qué decimos de la afinidad que tiene este track con el momento apacible de contemplar el vino y apurar el cáliz. Escuchar esta canción en los rituales de Baco es una experiencia exquisita.
09. Pero nunca me caí (9.5)
Llegamos a otros de mis himnos personales, otra de las canciones que dieron título a uno de los episodios de mi vida más intensos en cuestiones conyugales. Otro mantra idílico, otro conjuro de amor: "Pero no, nunca me caí, nunca te arrastré, seguimos aquí". Por momentos esta canción se me muestra como una crónica de mi experiencia amorosa más trascendental... "Cuántas veces me perdí en la distancia y me miraba a lo lejos como te iba perdiendo... Cuántas veces me olvidé de mis ojos y en lo negro me hundía llorando en lo profundo... Sabiendo que el tiempo es cruel... Nunca dudamos por volar como las águilas que se van..." El solo de guitarra (2:30) no es poca cosa, de hecho implica uno de los momentos cumbres de la rola. Tras este, la canción cobra un ritmo más acelerado paulatinamente hasta llegar al vértigo instrumental que cierra de manera majestuosa esta inolvidable pieza.
10. El año del dragón (7.5)
Esta no me convence del todo, pero es complicado mantener un nivel de fascinación tan elevando en todo el track list del álbum. No obstante rescato algunas cosas de la canción, por ejemplo los riffs de guitarra, los cuales resuenan a lo largo de la rola y se intensifica hacia el cierre, también algunos destellos de la letra como este: "No hay que creer que por humano estás salvado".
11. La Llorona (8)
Esta canción sintetiza perfectamente una parte fundamental del folclor mexicano. Recuerdo que en un día de muertos, varios años atrás, veía un desfile de calaveras y una demostración de altares. Por casualidad traía en mi reproductor portátil esta canción, no dudé en reproducirla varias veces, en ese momento quedé perplejo ante la experiencia. Esta canción contiene el espíritu de los muertos al más puro estilo mexicano. Es la leyenda, es el mito, es la otredad, es un umbral al más allá. Así llegamos al fin de la valoración de esta amada e importantísima discografía. Concluyo afirmando que Caifanes es mi banda favorita en español de todos los tiempos, y me atrevo a sostener que es la mejor banda de toda la historia del rock mexicano.
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Heridos (8)
Esta rolita fue publicada en 2019 rompiendo un silencio abrumador de 25 años. La publicación de este single dejó a todos los fans atónitos, no tanto por su calidad, sino por el atrevimiento de lanzar una nueva canción bajo la firma de Caifanes, una banda que se consideraba totalmente extinta. Fue impensable esta publicación. La rolita es buena, tiene cosas muy interesantes y atractivas, pero dista mucho en calidad a los singles de antaño.
Sólo eres tú (8)
Este tema llegó en 2022, parte de los lanzamientos inéditos tras la larga separación de la banda. Aquí ya no hubo tanta sorpresa, pero la rolita de igual manera generó algo de expectación. En mi opinión no es una rola mala, de hecho tiene puntos muy loables, pero se siente un poquito forzada. La voz de Saúl ya se nota maltratada, pero aún con vida... "No eres Buda, no eres Dios, sólo eres tú".
Inés (8)
Un tema del 2023 que supuestamente Caifanes dedicó a una seguidora de la banda. La canción es muy interesante. El estilo marcadamente narrativo le da frescura y algo de misterio. La rola tuvo su propio video oficial y eso también le dio bastante empuje mediático. Lo cierto es que la rola logra mantenerse en audición sin empacho alguno. Es una canción que genera intriga y logra transmitir lobreguez y compasión.
Y caíste (7.5)
Un nuevo single que arribó en 2025. La canción logra ser lo suficientemente interesante para no escucharla con recelo. El estribillo parece ser algo parco y poco intenso, pero de alguna manera se mete al subconsciente, dejando resonancia en la memoria. El final de la canción luce bastante bien en lo instrumental, la guitarra se echa el outro a las espaldas.
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● Sumario de álbumes:
01. El silencio (8.6)
02. Caifanes Vol. 2 (El diablito) (8.6)
03. El nervio del volcán (8.3)
04. Caifanes (8.09)
● Top de canciones:
01. Aquí no es así (10)
03. El nervio del volcán (8.3)
04. Caifanes (8.09)
● Top de canciones:
01. Aquí no es así (10)
02. Piedra (10)
03. Amárrate a una escoba y vuela lejos (9.5)
03. Amárrate a una escoba y vuela lejos (9.5)
04. Nos vamos juntos (9.5)
05. Aquí no pasa nada (9.5)
06. Nubes (9.5)
07. No dejes que... (9.5)
08. Los dioses ocultos (9.5)
06. Nubes (9.5)
07. No dejes que... (9.5)
08. Los dioses ocultos (9.5)
09. Estás dormida (9.5)
10. Viento (9.5)
11. Pero nunca me caí (9.5)
12. La célula que explota (9)
13. El negro cósmico (9)
14. Debajo de tu piel (9)
14. Debajo de tu piel (9)
15. Vamos a hacer un silencio (9)
16. Nada (9)
17. Antes de que nos olviden (9)
18. La vida no es eterna (9)
19. Ayer me dijo un ave (9)
20. Sombras en tiempos perdidos (9)
21. Afuera (9)
22. Perdí mi ojo de venado (8.5)
18. La vida no es eterna (9)
19. Ayer me dijo un ave (9)
20. Sombras en tiempos perdidos (9)
21. Afuera (9)
22. Perdí mi ojo de venado (8.5)
23. Mátenme porque me muero (8.5)
24. Miedo (8.5)
25. Miércoles de ceniza (8.5)
26. Tortuga (8)
27. Quisiera ser alcohol (8)
28. Amanece (8)
27. Quisiera ser alcohol (8)
28. Amanece (8)
29. El comunicador (8)
30. La negra Tomasa (8)
31. La Llorona (8)
32. Sólo eres tú (8)
33. Aviéntame (8)
34. Heridos (8)
35. Nunca me voy a transformar en ti (8)
36. Inés (8)
37. El elefante (7.5)
38. Cuéntame tu vida (7.5)
39. Y caíste (7.5)
40. Para que no digas que no pienso en ti (7.5)
41. Hasta que dejes de respirar (7.5)
42. Detrás de ti (7.5)
43. Metamorféame (7.5)
44. Hasta morir (7.5)
45. Te estoy mirando (7.5)
46. La bestia humana (7.5)
47. El año del dragón (7.5)
48. Será por eso (7)
49. El animal (7)
50. De noche todos los gatos son pardos (7)











