sábado, 5 de febrero de 2022

Enrique Bunbury (Discografía valorada)


"La opinión general es siempre la peor tiranía"

Todo empezó con la audición de la discografía completa de Héroes del Silencio, labor que culminé en 2010. Me encantó tanto esta banda que apenas concluida su audición me abalancé sobre la discografía en solitario de su indiscutible líder: Enrique Ortiz de Landázuri Izarduy, mejor conocido como Enrique Bunbury. Sería en el propio 2010 que iniciaría la aventura. El inicio de la discografía no fue tan bueno, el Radical sonora me dejó más dudas que convicciones (ahora es distinto), sin embargo decidí avanzar con paciencia y sin juicios precipitados; apenas llegando al Pequeño me di cuenta de dos cosas: que el proyecto de audición tenía futuro y que la canción El viento a favor ya la había escuchado más de una vez en la infancia; fue un flash back muy significativo que más adelante detallaré. Avancé al Flamingos, y otra sorpresa me aguardaba: la rolita "Si", ya la había escuchado varias veces en clubes nocturnos de música en vivo, me llamaba la atención, pero no tenía idea de quién era, ahora sabía que aquella rola popular era la versión de Bunbury. Fue un gran aliciente para seguir escuchando con entusiasmo. Más allá de este par de rencuentros las rolitas de Bunbury me iban cuadrando y convenciendo. Fui cosechando bastantes hits para mi antología personal, al mismo tiempo que Bunbury iba aportando al soundtrack de mi vida. Al llegar a El viaje a ninguna parte, mi afición por Bunbury ya estaban bastante consolidada, vivía a la sazón una intensa historia de amor que fue narrada musicalmente por Enrique. Había un significado emocional y estaba también la propia calidad de las composiciones. El tiempo de las cerezas y el Hellville de luxe obviaron la afinidad personal en estilo y en lirismo. La bola de nieve rodante cuesta abajo que era mi pasión hacia la música de Bunbury no dejaba de crecer a cada disco que escuchaba. Cuando llegué a Las consecuencias supe que había arribado a un álbum definitivo, sustancial, un hito fundamental en mi historial como aficionado a la música. Ese disco fue caso aparte, fue la corona de esta discografía. Pero ahí no paró la cosecha, Bunbury es un artista muy prolijo y no ha dejado de legarnos álbumes maravillosos, verbigracia: Palosanto, Expectativas, Greta Garbo, etc.
Respecto a mi sincera afición y admiración hacia Enrique puedo decir muchas cosas, como el haber acudido ya a uno de sus conciertos en la Ciudad de Guadalajara el 19 de abril de 2016, también el poseer absolutamente todos sus álbumes en formato físico (CD). El bardo de Zaragoza me ha marcado de por vida y relató de manera sustancial mi situación de pareja más duradera. 
Enrique es ni más ni menos que mi letrista predilecto en lengua castellana, es un compositor que más allá de sus méritos propiamente artísticos o literarios incluso, tiene una afinidad muy marcada con mis ideales, pensamientos, lirismo, interpretación general hacia temas amorosos, sociales, filosóficos, etc. Y eso ha sido determinante.
En torno a Bunbury hay una serie de controversias desatadas por Fernando del Val y otros críticos parasitarios que se han favorecido de la imagen de Enrique para ganar algunas monedas con rumores de plagios y otras miopías intelectuales. También sé que existe una cofradía de detractores del zaragozano que no le toleran por su estilo que ellos definen como histriónico y bufonesco. Animadversiones huecas y superficiales a más no poder. En fin, por mi parte diré que no tengo absolutamente nada qué reprocharle al maestro Bunbury, por el contrario, le agradezco el haber bogado sin cesar a pesar de las adversidades a lo largo de su exitosa y lustrosa carrera, que pese a sus reiterativos triunfos, no ha sido fácil para él revalidar el merecido sitio que ya tiene en la historia de la música en español, que no es poca cosa. Es cuanto, vamos a mi reseña personal de la discografía del bardo de Zaragoza.

¡ADVERTENCIA! Las valoraciones emitidas, así como los apuntes sobre las canciones y los álbumes, sólo intentan reflejar mi particular gusto y opinión. No pretenden ser parámetro de apreciación objetiva o juicio de calidad. 

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Radical sonora 
(1997)
Valoración personal: 7.2
Radical sonora no fue el debut soñado de Bunbury. No fue un trabajo bien recibido por el público, pues el estilo musical no era el de Héroes, además algunos fans veían a Bunbury como el responsable de la disolución de Héroes del Silencio. Se dice incluso que la gira de promoción de este disco fue tormentosa para el zaragozano, a punto tal que consideró la posibilidad de retirarse de la música; el público fue áspero y no supo comprender a Enrique en su nueva faceta. Con esta nueva propuesta, Bunbury buscaba la individualidad, así como explorar sonidos diferentes, sonidos exóticos, sonidos radicales, de ahí el título del álbum: Radical sonora. Y en efecto, todo fue radicalmente distinto a lo que nos tenía acostumbrados con Héroes. Parte de este nuevo estilo, es la incorporación de elementos de la música árabe; ritmos y sonidos electrónicos, y algo de psicodelia. Hacia la época de grabación de este álbum, Bunbury viajó a Marruecos, y eso influyó bastante en el estilo musical del Radical
Con los años, la valoración general hacia el álbum ha mejorado notablemente. Como Bunbury logró consolidarse con sus discos posteriores, el Radical sonora ya es mejor aceptado y apreciado.
El Radical sonora es el disco más atípico e ignorado de Bunbury, pero es un álbum necesario para entender la evolución de Enrique y poder decirse verdadero fan del "Aragonés errante".

01. Big-Bang (7)
El título de canción es muy conveniente, Big-Bang, el origen, el gran principio. En este caso, literalmente el comienzo de la carrera (en solitario) de Bunbury.  
En la introducción de la rola viene el primer guiño a la cultura árabe, se escucha a un presentador hablando en lengua árabe, supuestamente dice lo siguiente: "Amigos y amigas/Señores y señoras. Gracias, muchas gracias (shukran, shukran kaziran). Hoy tenemos aquí a un músico que se llama (ism: nombre - cuyo nombre es) Bunbury que presenta su nuevo disco, el primero que se llama Radical Sonora. Por favor, reciban con un fuerte aplauso a ¡Bunbury!"  
La rola empieza con una onda electro-tecno. Viendo la letra, nos damos cuenta que alude al cambio tan marcado que vivió Bunbury en ese momento, se puede percibir con claridad esas ansias por salir del encasillamiento: "Derrumba los muros, abre las puertas, deshazte los nudos que te sujetan. Rompamos barreras, cortad ataduras que tanto te alejan de aquello que buscas..." / "Si vas convencido a la celda que quieras, esa es tu apuesta y ahí mismo te quedas. Ignora fronteras, no hay ni una de ellas que merezca de veras la pena..."
02. Negativo (6.5)
La letra de Negativo parece seguir en la misma intención liberadora, aunque en esta parece que Bunbury hace un recuento de lo vivido en sus exitosas correrías con Héroes: "Ha pasado el tiempo, tengo casa al otro lado del mar... Pero algunos momentos serán difícil de olvidar. La estación del silencio junto a algún que otro bar. La ruta de los sueños que parece imposible alcanzar..." / "Las noches desvelado, drogas consumidas las mujeres que me acompañaron; Así el dinero gastamos, guitarras compramos, canciones que tanto cantamos... No la cambio por otra aunque no sea gran cosa..."
Tenemos la curiosa alusión a Elvis y Bowie en la siguiente estrofa. Detalle curioso de una canción que resulta interesante en general. 
03. Encadenados (8.5)
"Mujeres son metales en estado de algodón, dulce incendio de mamey... Sí, así es, elixir sagrado de escorpión..." Tan solo esta frase ya vale la canción. Pero la rolita en general tiene una letra que es digna de resaltar y celebrar: "El espíritu se eleva cuando la materia se libera... Así caemos, sí, al precipicio de nuestros bribones apetitos..." Desde las primera audiciones del disco, hace años, supe valorar esta canción y darme cuenta que la letra sería muy afín a mí. "Pediré el perdón por todos mis pecados, para vivir encadenados... En la resurrección, sí, de la carne..."
En otra línea digna de resaltar, Bunbury nos habla de su experiencia con el sexo opuesto, y nos deja ver incluso las trivialidad y banalidades que son parte de ello: "Aprendí leyes para las reinas, aprendí todas las técnicas, aprendí el ritmo de contención sólo para complacerlas..."
Sí, definitivamente lo que me encanta de esta canción es la letra.
04. Contracorriente (6.5)
Esta rolita comienza un poquito más heavy. Bunbury entra, recita y paraliza: "Contra el absurdo de los celos, el espacio abierto... Contra la pasividad, la curiosidad enciendo... Contra lo lento y cotidiano, la exploración... Contra tanto cuento, contra el aburrimiento..." La rolita sigue con sus trazos pesados, realmente no aburre, pero tampoco logra entusiasmar demasiado. 
Por ahí se escuchan al fondo algunos sonidos propios de la cultura árabe (2:04). En los créditos de la canción se menciona a la ciudad de Marrakech (en Marruecos), Bunbury estuvo por allá y tomó elementos de ese país. (A Marrakech lo vuelve a mencionar en Los restos del naufragio de El viaje a ninguna parte).   
05. Planeta Sur (7)
Esta rolita sería inmortalizada años más tarde en su ínclito álbum MTV Unplugged (El libro de las mutaciones) en una excelsa actuación en vivo a dueto con la banda Vetusta Morla. Hasta ese entonces la tenía en las sombras, pero gracias a que fue refrescada, la tuve en mayor estima. La parte que más me entusiasma llega al 2:52: "Con tu permiso o incluso sin él, este es el momento aún estamos a tiempo..." Si se analiza la letra, se puede observar cómo Bunbury nuevamente plasma lo que estaba viviendo en sus últimos instantes con Héroes, se puede sentir su profunda desazón por salir de la banda y crear su propia ruta: "Nunca pensé sino en salir del mal paso y ponerme a vivir como si fuera necesario. Hundido un poco o lo bastante, me di un par de años para largarme..."
06. Alicia (Expulsada al país de las maravillas) (8.5)
Claramente esta canción hace referencia a la grandiosa novela infantil de Lewis Carrol: Alicia en el País de las Maravillas. Pero nos pinta una versión más adulta, psicológica y oscura del asunto. Alicia como el arquetipo de la mujer, la mujer y su incertidumbre, la mujer en su frialdad, la mujer en sus líos mentales, la mujer en toda su complejidad psicológica y hormonal... "Alicia, sortilegio de Babia en el fondo del espejo. Alicia, ni supone ni piensa, con la luna por cerebro. Alicia, en su pensamiento, tirando del hilo de su enredo. Alicia, en el laberinto, sin Minotauro, me llama: ¡Teseo! Alicia es siempre tan breve que ya ha terminado. Alicia dice que te quiere cuando ya te ha abandonado..."
Investigando un poco y haciendo razonamientos, llegué a la conclusión de que la frase: "Alicia, sortilegio de Babia", daría a entender que Alicia (la mujer) vive despistada, ajena, ida, sólo atenta a su instinto mujeril. Por otro lado: "Alicia, en el laberinto, sin Minotauro, me llama: ¡Teseo!"; Aludiría a la supuesta necesidad de protección de la mujer por parte del hombre, como algo casi instintivo. Sean o no acertadas mis hipótesis y lecturas respecto de la lírica de esta canción, lo cierto es que me parece muy inspiradora, y es de las rolitas que más aprecio de esta primera etapa de la discografía.   
07. Salomé (7)
La canción alude de manera indirecta a la Salomé bíblica, la hijastra del tetrarca de Galilea, Herodes Antipas. Salomé es el deseo tormentoso, impío e irresistible del hombre hacia la mujer. Detonadora de la insensatez varonil, la pérdida de la mesura y el alma por las limosnas de un hermoso cuerpo. Salomé hizo perder la cabeza a Herodes por pasión, y literalmente hizo perder la cabeza al Bautista por capricho.
Bunbury refiere a Salomé de forma atinada, y nos hace evocar a nuestra(s) propia(s) Salomé(s): "Me pides lo imposible, y yo te lo concedo. De vuelta yo te ruego así..." / "Quieres que rueden cabezas, quieres buscar al infame, quieres que sea el verdugo así y quieres que sea el culpable" / "Salomé, Salomé... Mataré si debo, te ayudaré si puedo, sólo dime qué he de hacer, y si recuerdas tu sueño, dime: ¿estoy en él?"
08. Servidor de nadie (6.5)
Considero que esta canción es un himno a la individualidad, a la dignidad y a la libertad; al libre albedrío... "¡Servidor de nadie soy!" Esta frase que intitula a la canción es muy inspiradora. Mi parte favorita de la canción viene al 1:56: "A los tabúes establecidos por mediocres y poderosos rechazo y me burlo, me tomarán por loco... ¡Servidor de nadie soy...! ¡Servidor de nadie soy!"
09. Despacio (7)
En una parte del cuadernillo o envoltura del disco, se incluye la siguiente leyenda: "Instrucciones de uso: líese un buen canuto de hachís, escúchese a un volumen muy alto, muy a oscuras y preferiblemente cuando se esté muy solo". Estas instrucciones son pensadas en canciones como Despacio, la cual, efectivamente va despacio, te relaja y te incita a fumar algo de tu preferencia para navegar sobre la rola. Hay una frase retórica en esta canción que resalto y subrayo: "La llamada del cobre de la bóveda celeste... el azafrán y el polen a la hora del poniente..." (2:38). Otra frase que me resulta inspiradora y afín es: "Y aún quieres desoír instrucciones de natura e infringir las leyes del instinto, ¡qué locura!"
10. Polen (6.5)
Esta rolita empieza con una música tenue y llamativa, como de spot de televisión. Entiendo que en esta lírica, el polen es una figura que representa a la fuente del estro poético, pero también de la inspiración y calidez del enamoramiento. Mi parte favorita llega al 1:40: "Y esos ojos quebrados de vidrio, danzando como un tiovivo. Edredón de nubes, trenzado en algodón, enciende las luces, llévanos..."
11. Nueve (8)
El Radical sonora tiene dos versiones, la europea con 12 pistas, y la americana con sólo 11; Nueve sólo se incluye en la versión europea. Aunque sólo poseo en físico la versión americana, incluyo Nueve en esta valoración, pues aparte de que es de mis favoritas del disco, es parte oficial del Radical Sonora, muy independiente de la edición. 
La rolita es un poco más heavy que el promedio, es intensa en lírica y vocalización... "Oro es su piel, Nueve es su nombre, y pongo a sus pies mis venas, para que mi sangre sirva de limosna y lo que abrevien las distancias lo engrandezca mi memoria..." Esta estrofa es como una ofrenda muy sincera para una mortal. Pero más allá de la calidad lírica y vocal de la canción, la parte instrumental de Nueve es de lo mejor del disco. 
12. Alfa (8)
Canción tenebrosa, densa, oscura... Tiene además una de las letras más relevantes... "Afirmaciones tan extremas, mi postura predilecta; Hilvanando más sentencias. La discreción delimita lo que el corazón sabía... La opinión general es siempre la peor tiranía..." Esta frase es una de mis favoritas de Bunbury, la suscribo. Y ahí va otra de peso: "Quien sabe no habla, quien habla no sabe..."
Vaya que andaba inspirado Bunbury al componer esta pieza. Pasan los años y no dejo de maravillarme y enaltecer la profundidad de la letra, la majestuosidad de su lirismo. Canción del poemario bunburiano. 
Y así culmina el Radical sonora, un álbum excéntrico, un tanto incomprendido. Un disco que pone a prueba a los verdaderos fans, pues los álbumes que vienen son ya más digeribles y más populares.

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Pequeño 
(1999)
Valoración personal: 7.9
Al pasar a este segundo álbum se percibe un notable incremento en la fascinación personal y en la calidad de las canciones. Bunbury aprendió de la experiencia que le dejó el Radical sonora y optó por un estilo más convencional y depurado; aprendió que menos es más, dejó lo exótico y abigarrado. Encontró un verdadero punto de partida, construyó, ahora sí, los cimientos sobre los cuales erigir con firmeza un trabajo discográfico titánico. También logró afianzarse en el plano comercial, la fanaticada y la crítica vieron con mejores ojos al zaragozano, empezaron a confiar en el futuro de su carrera en solitario. Apenas en el segundo intento, Bunbury empezaría a cosechar los frutos de su esfuerzo. En el Pequeño ya aparecen los primeros himnos bunburianos, las primeras rolas que por consenso general son clásicos de la discografía de Enrique como Infinito, El extranjero y El viento a favor. Pero esta trilogía de canciones no es lo único digno de encomio, el disco en general es bastante bueno. Creo que gran parte del éxito del álbum radicó en optar por música más cercana al folclor español y al folclor latinoamericano. Y aunque Pequeño también es una mezcla de estilos musicales, esta mezcla fue la amalgama idónea para insertar la lírica y el estilo vocal de Enrique. Para la grabación de este álbum se conformó e inauguró el Huracán Ambulante, agrupación musical que acompañaría a Bunbury hasta el 2005. Como bagatela final: en esta época Bunbury aún estaba involucrado sentimentalmente con Nona Rubio y le dedicó el disco.         

01. Algo en común (7.5)
Este álbum nos presenta una serie de historias amorosas, o la misma historia en distintos episodios. Esta canción es el primero. Estos episodios no están narrados en orden convencional, sino de forma ácrona. Por ejemplo, esta primera canción es la segunda parte de ¿Dudar?, quizás; Y si no me creen, escuchen cómo hacia el final de aquella canción se inserta la pregunta que las conecta: "¿Tú crees que tenemos algo en común?" (con voz de mujer).
"¿Cómo preguntas si tenemos algo en común?", increpa Bunbury a su interlocutora en esta canción, y añade: "Mismo silencio, un mismo tiempo; El mismo humor y descontento. La misma tristeza y cansancio acumulado, y de la mano a una misma esperanza". La letra explica irónica e ingeniosamente que hasta la pareja más abigarrada o desgastada, tiene por fuerza sus idiosincrasias comunes y tantas cosas más. En otros detalles, celebro la introducción con maullido gatuno, cosa extraordinaria y harto significativa para mí, siempre he sido un gran amante de los gatos y sé que el propio Bunbury lo es también, eso lo iremos reiterando en líneas posteriores.     
02. Infinito (8.5)
Me atrevo a decir que este fue el primer greatest hits en la carrera de Bunbury. Tiene un estilo musical cercano a la ranchera, aunque con tintes mediterráneos, pero se canta con un tequilazo en mano, a lo José Alfredo Jiménez. Aquí Bunbury le pegó al gordo, supo que los sones latinos eran lo suyo. Fue el estilo que le abrió las puertas del éxito. Escuchen el acordeón, la marimba, la trompeta, el requinto. Sabe a México esta rolita. Incluso existe una versión aún más mexicanizada con videoclip incluido filmado en una cantina de la Ciudad de México con música de mariachi, un poco de tambora y la participación de la mismísima Julieta Venegas en el acordeón. También en el video oficial de la versión original se emula el ambiente cantinero y ese "curar las penas a lo mexicano". En fin, es una rolita muy sentida, la letra es muy clara y muy directa, no hace falta leer nada entre líneas. Pero sí copiaré todo el fragmento que al canto me hace estremecer (inicia al 0:30 y concluye al 1:40): "Y decían: «¡Qué bonito!"» (era vernos pasear). Queriéndonos infinito, pensaban: «Siempre será igual». ¿Cómo lo permitimos? ¿Qué es lo que hicimos tan mal? Fue este orgullo desgraciado que no supimos tragar..." / "Y engáñame un poco al menos, di que me quieres aun más, que durante todo este tiempo lo has pasado fatal, que ninguno de esos idiotas te supieron hacer feliz, y que lo único que te importa es este pobre infeliz..." Lo anterior es un ejemplo perfecto de cómo se puede inspirar gran emotividad con simpleza, es más o menos el modus operandi de los compositores de antaño como el ya mencionado José Alfredo: música tradicional, letras sentidas y directas, muy fáciles de redactar y de entender por parte del receptor, pero muy lastimosas, para echarle limón a la herida, y al tequila después.
Personalmente no he podido escapar de los encantos masoquistas y asaz emotivos de esta belleza de canción. Un añadido importante es que esta rolita forma parte de mi repertorio para tocar en mis shows en vivo. 
03. El extranjero (7.5)
Este es una ejemplo parecido al anterior. El rock queda un tanto relegado, los sonidos folclóricos y tradicionales salen a relucir. Puedo saber que este es un himno personal de Enrique, pues siempre ha manifestado ser un habitante del mundo, un "Aragonés errante", un ciudadano del orbe... "Ni patria, ni bandera; Ni raza, ni condición; Ni límites, ni fronteras... Extranjero soy..." 
Aparte de ser un manifiesto personal como errante, trotamundos y ciudadano del mundo, la rolita es un homenaje a algunos parajes que le resultan gratos y cálidos en el sentido humano y cultural: "Me siento en casa en América, en Antigua quisiera morir... Parecido me ocurre con África, Asilah, Esauira y el Rif..." Sabemos del romance de Bunbury con América, y en especial con México. Aclaro que, cuando menciona "Antigua", no se refiere a Antigua y Barbuda, sino a Antigua, Guatemala. Por otro lado, Asilah, Esauira y el Rif, son sitios que visitó en su estancia en Marruecos. En fin, es una rolita muy amena que te inspira cuando andas fuera de casa, es un hit de la discografía y una rolita obligada en los conciertos de Bunbury.  
04. Sólo si me perdonas (7.5)
Siempre me pareció muy ingenioso eso de: "Si me perdonas y me das otra oportunidad, amor... Prometo escribirte una canción diciendo que ahora acepto la derrota, pero sólo si me perdonas..." Esto lo dice alguien doblegado y humillado ante la pasión y el yugo mujeril, pero hace un intento desesperado por conservar su orgullo y su honor. Esa ironía pues, funciona muy bien. La música de esta rolita tiene influencias del folclor español, concretamente del flamenco; para muestra el puente instrumental que inicia al 2:56, con una voz de flamenco que le da gran lustre a la rolita. 
05. El viento a favor (9)
La fórmula es sencilla, pero no cualquiera la sabe aplicar con esta maestría; la fórmula es: hacer una crítica/autocrítica muy cruda sobre nuestras flaquezas ("Otra vez perdiste tu oportunidad, siempre enfrentándote, y al final, vencido por el miedo caes al suelo y te dejas pisar..."); pero llegando a una conclusión harto positiva y alentadora: "Si ya no puede ir peor, haz un último esfuerzo, espera que sople el viento a favor. Ya sólo puede ir mejor y está cerca el momento, espera que sople el viento a favor..."   
Esta rolita ya la conocía mucho tiempo antes de abordar la discografía del zaragozano. Es una canción que te impele a levantarte cuando estás tendido en la lona, noqueado, derrotado, vencido, cabizbajo, perdido, fracasado. Aunque la rolita hace una par de reproches al derrotismo, al final sabe despertar una chispa de optimismo y esperanza, te devuelve la fe en ti mismo. La lírica no significa una autocomplacencia de miseria, sino que inspira un impulso de voluntad. Alumbra el oscuro panorama anímico con un chispazo de esperanza. Me encanta cómo se canta a tres voces desde el 3:24. Momento sublime. 
06. Lejos de la tristeza (7)
Inicio locuaz de teclados y sones muy rítmicos que evocan los danzones latinos. La letra es una carta de despedida y una disculpa por los daños y las molestias ocasionadas en una relación fallida... "Cuando en la mañana me haya ido, ni siquiera pronuncies mi nombre, porque yo nunca estuve aquí y tú jamás me conociste. Nadie que amaste te causó dolor y ningún hombre te amó demasiado. Nadie te alejó del mundo para tenerte a su lado..." Luego los parabienes: "Sueña lejos de la tristeza, sueña lejos del dolor; Como si no hubiera ocurrido, y aún tuvieras intacto tu corazón..." Es una rolita con mucho sonido de cuerdas que humildemente te va seduciendo.   
07. ¿Dudar?, quizás (8)
Con esta canción tenemos una breve regresión al Radical sonora, pues es innegable la inspiración musical árabe a lo largo de la rola, pero más en particular en el segmento que va desde el 4:55 y hasta el final de la rola (mi parte favorita de la canción), un clímax bien logrado que hay que celebrar, pues le da mucho lustre a la rolita y al álbum en general. 
En otras cosas, y como ya había anticipado, esta rolita puede considerarse como la precuela de la primera canción del álbum: Algo en común; La razón principal por la cual lo considero así, es que la canción culmina con esta pregunta en voz femenina: "¿Tú crees que tenemos algo en común?" (5:47); ahí se establecería la conexión entre ambas, pero si se analiza la temática y la letra de ambas canciones también se observa una clara relación. ¿Dudar?, quizás contiene la esencia lírica del Pequeño, explica muy bien la intención o trasfondo del álbum: "Esta incertidumbre no la soporto. ¡Cómo extraño cuando era más pequeño! En ningún momento estaba solo y todo parecía tan perfecto..." 
08. Demasiado tarde (7.5)
Un inicio entre espacial y psicodélico con voz infantil de fondo que le pone el factor misterio, luego la canción se vuelve una balada con ligeros trazos de guitarra clásica. La rola habla de cómo al cruzar nuestro Rubicón, echamos la suerte y no nos podemos volver atrás en nuestras decisiones... "Es demasiado tarde para poder parar; Pasó nuestro momento y pudimos bajarnos a tiempo. Esto es lo único que es cierto: Es demasiado tarde, demasiado tarde para poder parar..." Como se podrá notar, se pueden dar varias aplicaciones o lecturas: un asunto de relación, de vida personal (individual), o hasta una situación político-social: "Cuando los excesos nos tuvieron presos, caímos enfermos de estrella-ficción. Cuando los celos malditos, hablaron a gritos, ni cuenta nos dimos de la situación..." Se inserta una grabación de voz al final que respalda la idea de que la letra tiene también una intención social: "Hicimos experimentos aquí que son trascendentes para el futuro, la verdad es que tenemos de todo tipo..." Una rolita multi-direccional bien interesante.
09. De mayor (8)
Desde que escuché por primera vez esta canción me pareció asaz amena. La rolita tiene una instrumentación carnavalesca, cabaretera, circense... Eso le da atingencia con el asunto de querer volver a la infancia. De mayor refleja líricamente el espíritu y la intención conceptual del álbum Pequeño"De pequeño me enseñaron a querer ser mayor, de mayor quiero aprender a ser pequeño. Y así­ cuando cometa otra vez el mismo error, quizás no me lo tengas tan en cuenta..." Estas líneas, así como la letra en general, siempre me resultaron íntimas y personales, pues también tengo esa añoranza de la inocencia y la paz de la infancia. La vida adulta me ha llegado a abrumar, llega a ser inicua y muy turbulenta. Por eso uno resuena automática con la rolita. Se canta con sumo placer y complicidad. Al 4:17 Bunbury repite al fondo un verso de ¿Dudar?, quizás: "Pero sé que si me das un poco de tu cariño..." Este detalle, así como otros que voy desvelando, dan respaldo a mi teoría de que este álbum está interconectado de forma multidireccional.
10. Bailando con el enemigo (7.5)
Una balada lenta y aderezada con música de viento (metales). La letra de esta rolita también sortea algo bien interesante: Uno siempre está lidiando y relacionándose con gente que nos hace daño, voluntaria o involuntariamente, algo que pareciera irremediable. Estamos siempre en situaciones riesgosas, aun en la calma del hogar, y eso también parece inexorable. Estas líneas son las que más sobrecogen mi alma pues duelen, pero dan esperanza: "Justo cuando ando perdido, las desgracias no llegan solas, como si estuviera escrito. Pero en las distancias cortas me crezco ante el peligro, sé que cambiarán las cosas..."
11. Robinson (9)
Referencia a Robinson Crusoe, el náufrago más famoso de la cultura en general, casi podríamos decir: el náufrago por antonomasia. Creo que Bunbury hace una analogía más o menos en este sentido: cuando llegan los problemas, las angustias, las desazones, es como si naufragáramos, y la isla desierta es nuestro marasmo mental. Pensemos en aquello que nos da consuelo cuando estamos sumamente devastados, angustiados y deprimidos, pensemos en tres cosas, entonces diremos junto a Bunbury: "Sólo tres cosas llevaría a una isla desierta. En mil naufragios intentaría perderlas..." Me siento tan identificado con la siguiente frase: "Sé que prefiero evitar los problemas antes que pretender resolverlos. Prefiero guardarlos en secreto y que ellos solos se desvanezcan..." Llego a manifestar cierta fobia a los problemas que en algunos casos me lleva a procrastinar. Hasta que tengo el agua al cuello empiezo a actuar. La letra por sí misma te pone en estado lóbrego, pero la melodía es aun más triste, melancólica, desoladora, te hace estremecer el alma. Hay un detallito al 3:41 que a mí me causa una curiosa fascinación, se trata de la voz femenina distorsionada (de lo que aparentemente es una azafata) dando la bienvenida a los viajeros, presentando al personal que tiene la responsabilidad de llevarlos con bien a su destino y deseando a los pasajeros una feliz vuelta a casa. Siento como si fuera la última grabación antes de un naufragio. Un buen deseo irónico. Un augurio fatal. Y justo antes de eso, se escucha un canto hermoso de mujer que me impacta, como un lamento anticipado. ¡Hermosa canción!
12. Contradictorio (8.5)
Bunbury ha dicho en El extranjero: "Sin patria, ni bandera..." Pero aquí arranca con una inspiradora frase que, sin desmentir lo anterior, puntualiza el natural aprecio que siente hacia su terruño: "Ciudadano del mundo entero, a Zaragoza llevo en el corazón..."  Luego continúa con una frase de spleen que me identifica sobremanera: "Me aburre lo más cotidiano, quizás no valgo para algo mejor..." Suscribo sus palabras. La lírica de esta canción es densa y hermosa, incesantemente relevante: "De día te ofrezco la luna, pero se me esfuma, y de noche tendré que invitarte a cenar..." Cerramos la primera parte de las estrofas resaltando esta crudeza lírica: "Te prometí amor eterno y hoy te entrego este infierno que te va a matar". Menudo nivel de inspiración que traía Bunbury el día que compuso esta rola. Es una de mis letras favoritas del álbum y de la discografía en general. Como su título lo anticipa, y de modo general, la canción aborda la dualidad y contradicción que nos caracteriza como seres humanos, pues dudo que haya alguien que no se contradiga (al menos una vez) en sus discursos, en sus acciones o en cualquier otro aspecto de su vida. "Y si ayer dije blanco y mañana de un salto me paso a lo negro, no lo veas extraño. Aún ando buscando dónde me quedo..." Hasta el día de nuestra muerte dejamos cosas sin definir del todo, y mientras tanto andamos brincando de un punto a otro. Por eso esta canción funciona y cobra tanto sentido. La rolita acaba con dos detalles que no quiero dejar de lado, primero: Bunbury vuelve a insertar esta línea (que ya había aparecido en la canción número 1): "¿Cómo preguntas si tenemos algo en común?" con lo cual se conecta el final del disco con el inicio, termina como empieza. Y segundo, aparece la icónica frase de despedida del zaragozano: "Eso es todo, amigos... Muchas gracias por su atención, que les vaya bien bonito..." 

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Flamingos 
(2002)
Valoración personal: 8.2
Si bien en al álbum anterior Bunbury ya había logrado hacerse con la simpatía del público y había demostrado que tenía calidad para construir una carrera en solitario, en este álbum solidificó definitivamente las bases de su proyecto. El Flamingos es considerado por muchos como la obra maestra del zaragozano, un hito que marca una suerte de clasicismo en la discografía del maño. Los números respaldan esta apreciación, pues es hasta ahora el álbum más vendido de todas sus producciones, y en él se incluyen cuatro de sus hits masivos más exitosos que son obligatorios en sus repertorios en vivo, a saber: Lady Blue, Sácame de aquí, ...Y al final y el exitoso cover a Umpah-Pah: . Estoy convencido de que este álbum es fundamental en el éxito cosechado hasta ahora por Enrique, pero también es uno de mis grandes favoritos de la discografía en cuanto a la fascinación personal. 
El disco tiene la temática del boxeo, más en concreto parece narrar momentos clave de la trayectoria y vida del pugilista zaragozano: Perico Fernández. Pero la narrativa del disco también conlleva un viaje musical, un viaje vivencial o un viaje de solaz bastante desatado. Refleja la luminaria y el son festivo de las ciudades nocturnas como Las Vegas o Ciudad Juárez, incluso el logotipo del álbum emula el icónico letrero: "Welcome to fabulous Las Vegas". Ciudad Juárez está plasmada en Ciudad de bajas pasiones. El Flamingos es espectacular y es una invitación harto motivadora al viaje, a la juerga, a la aventura.

01. El club de los imposibles (9)
"Esto va a comenzar... (ininteligible) Suena la campana y comienza el combate" (Anuncia un cronista de box, dando inicio así al álbum y a una serie de referencias al boxeo y a Perico Fernández, más en particular). Pero la rolita también sugiere el inicio de un viaje cargado de entusiasmo... "Pagamos el peaje y tenemos todos los semáforos en verde a la vez..." Dan ganas de agarrar el coche y llevarse a un par de camaradas a cualquier sitio. Enseguida viene una clara referencia al filme Apocalyse Now: "Aspira fuerte el napalm que huele a victoria en Apocalisis Now..." La canción es una auténtica invitación a la juerga y la aventura, y la música es por demás motivadora. El final de la canción se engalana al son de las trompetas. El disco arranca con toda intensidad y adrenalina.  
02. Si (8.5)
Uno de los grandes éxitos de Bunbury, una canción icónica del zaragozano, pero que no es de su autoría. Se trata de un cover de la agrupación Umpah-pah, banda de rock catalana. Independientemente de ello, la canción es muy buena, y la versión de Bunbury fue más sonada, se convirtió en un hit comercial, no hay fan de Bunbury que no enloquezca con esta rolita, e incluso los detractores del aragonés saben de este popularísimo tema. Antes de escuchar íntegro el Flamingos, ya conocía esta rolita, pues la ponían a cada rato en los bares nocturnos de Aguascalientes, también era una canción frecuente en los toquines de variedad. Cuando me reencontré con ella me significó un gratificante reencuentro. Los trazos iniciales de piano tan característicos de esta versión (y que te enganchan desde los primeros segundos) son añadido de la inspiración de Bunbury y/o Copi del Huracán Ambulante, y en general el resto de la estructura musical y vocal suenan bastante distinto y original, lo que hace que esta versión brille con luz propia. La rolita salió tan bien que tuvo su propio video oficial, fue single y como ya dije se convirtió en un hit tan relevante en la carrera de Bunbury que no hay concierto donde no la tenga qué interpretar. Tal vez ni el propio Bunbury anticipó tanto éxito para Si.         
03. Contar contigo (7.5)
Una canción que va confeccionando una lista de buenos deseos, algo parecido a lo que haría más adelante con De todo el mundo... "Que no sea todo mentira (o en su defecto no lo parezca)... Que no aumente la ceguera de los que están siempre arriba..." Que esto, que lo otro, que aquello, y así... Quisiera poder explicar a qué carajos se refiere Bunbury cuando dice "la palme de una enchilada", pero lo cierto es que no tengo la más remota idea. Si alguien lo sabe, déjelo en los comentarios. La rolita termina con un fragmento de la grabación en vivo de la crónica de la pelea que sostuvo Perico Fernández el 21 de septiembre de 1974 en Roma, Italia, donde logra vencer a Lion Furuyama proclamándose campeón del mundo en la categoría de los superligeros.
04. Sácame de aquí (8.5)
"Sácame de aquí, no me dejes solo... O todo el mundo está loco o Dios es sordo" Con esta línea todo fan bunburiano se entusiasma y enloquece. La rolita es otros de los greatest hits de Enrique, de los éxitos masivos. Está cargada de frases poderosas: "No soy mala hierba, sólo hierba en mal lugar" / "Escribiremos nuevas reglas, esta es la primera de ellas: Está prohibido prohibir" / "Nos hemos equivocado teniendo toda la razón" / "Aún podemos ser libres dentro de una canción". Todas ellas las he rescatado para mi colección privada de frases del zaragozano. 
La música va al son de la balada, por momentos parecida a un danzón lento o un bolero. Pero líricamente la canción tiene un ambiente de melancolía y algo de desesperación. Ojo con el grito que se avienta Bunbury al 4:22... "¡Sácameeeeeee de aquí!" Estremecedor. Esta rolita ya está en mi repertorio para tocar en vivo.
05. Enganchado a ti (7.5)
El riff inicial de esta rolita sabe más a rock, un poquito heavy incluso, luego la canción se carga al estilo del álbum, que es entre cantinero y folclórico. Enganchado a ti es un canto de derrota ante el amor... "No sé cual es la medida, hasta que todo termina. Nunca supe decir basta, no creí que hiciera falta y necesito un poco más... Enganchado a ti, no lo voy a negar, si te digo me he quitado no es verdad, las evidencias no se pueden ocultar..." Me llama la atención esta frase también: "Aunque sea un Mr. Hyde encantador no seré la excepción..." (1:47), lo que para mí es una clara referencia a El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde de Robert Louis Stevenson. Siento que le va muy bien a Bunbury, una ingeniosa forma de autodefinirse. Otra vez destaca bastante el sonido de los metales. Este disco tiene mucho lustre en ese aspecto. 
06. Lady Blue (8.5)
Poderosamente llamativa desde el inicio con sus efectos de sonido: "Ingnition 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3... Ingnition, 2, 1, 0... Ignition... Lift off, lift off..." Esta canción ya la conocía desde antes de abordar el disco completo. Es un hit enorme en esta discografía. Lady Blue me genera una profunda y grata nostalgia, me despierta flash backs de una relación sustanciosa. Es una canción muy emotiva que aborda temas de romance, ruptura, desazón, esperanza y desesperanza. Emplea analogías espaciales que funcionan excelentemente: "...Astronauta soy en órbita lunar, y ahora todo es mejor, la lluvia de asteroides ya pasó, y no fue para tanto, y desde aquí... todo es insignificante, nada es tan preocupante, y el espacio es un lugar tan vacío sin ti..." La parte del estribillo se canta con gran finura, delicadez y sublimidad: "Lady... Lady Bluuuuuee, sin control sin dirección, la luz se fue, ¿a dónde voy?" Es una rolita de gusto automático y una de las más aclamadas por los fans y la crítica. Adicionalmente el video oficial resulta por demás ameno y estimulante, desarrollando de manera acertada y con atingencia la temática espacial. Hay líneas de esta canción que me derriten, me conmueven, me hacen revivir momentos muy álgidos que viví en mi relación amorosa más duradera con todos sus bemoles: "No volverás a ver la mirada triste del chico que observaba el infinito... Llamando a la estación, perdemos combustible, y la tripulación se quiere despedir desde aquí. Dejo esta grabación, a falta de algo mejor. La soledad es un lugar tan vacío sin ti..." 
07. San Cosme y San Damián (8.5)
Siguiendo con las canciones que me marcaron en el ámbito sentimental, tenemos a San Cosme y San Damián. No sé que tan popular sea, o qué tan aclamada, pero a mí me significa bastante. Fue un himno de relación. Dentro de los highlights que destaco de la letra de esta canción está esta frase: "Un enjambre de estrellas para que no te pierdas..." y esta otra: "Los lobos hacen jauría que es poesía de voracidad..." La parte del estribillo se canta con suma emotividad y una modulación de voz que refleja perfectamente lo que intenta expresar: "Y es tan frágil la voz... y es tan débil que soy... Como una urna de cristal que se va a quebrar..." Luego viene una frase de nostalgia y contemplación que me resulta íntimamente fascinante: "Como un verano que pasó, que empiezo a echar de menos. Como una cucharada de sal que se disuelve en zigzag en el mar..."  Canción muy densa en cuanto a la fascinación lírica que me produce. Cuando escuchaba el álbum con gran asiduidad con la "Flor de Loto", vivíamos en una comunidad del municipio de Villa de Cos (en Zacatecas); visitábamos frecuentemente esta cabecera municipal, donde yace la Parroquia de San Cosme y Damián. Naturalmente tomé esto como una referencia curiosa, íntima y especial: "Desplegamos los mapas de todos los sueños... Nos volvemos a encontrar en un punto entre San Cosme y San Damián..." Al margen de todo lo anterior, sé que esta canción es una dedicatoria de Bunbury para su hermano Rafael, quien fuera brutalmente asesinado. Y el asunto de San Cosme y Damián es porque, como familia, solían visitar este santuario en Huesca, España. Este detalle también le imprime bastante significado y emotividad a la rolita. 
08. Un bastón para tu corazón (7.5)
La grabación de voz que introduce la rola anuncia esta canción como el intermedio del disco. Sigue con la temática del boxeo. Un bastón para tu corazón es corta y amena, apenas 2:12 de duración, casi se podría decir que es un entremés. Pero la rolita es muy grata al oído... "El tiempo no cura nada, el tiempo no es un doctor, mala racha, mala estampa, y un bastón para el corazón..." Luego viene otra frase que me gusta bastante: "La vida es póker y las cartas no las vas a elegir, los ases en la manga no te van a servir..." (1:37). Canción sincera, sencilla, bonita.
09. No se fíe (7)
A lo largo de su carrera, Bunbury se ha destacado por ser un colaborador muy prolijo, ha tenido una infinidad de duetos, 'featurings' y demás. A su vez, se ha involucrado con artistas que suelen ser igual de participativos en carreras paralelas y perpendiculares. Uno de los colaboradores frecuentes de Bunbury es Jaime Urrutia, quien hace su primera colaboración con Enrique en esta rolita. Urrutia es un cantautor madrileño que tiene grandes afinidades con el zaragozano. Algunas de las canciones en las que ha compartido escenario o estudio con Enrique son: El calor del amor en un bar (rolita de Gabinete Caligari, donde Urrutia fuera vocalista); El hombre de negro, donde Urrutia y Calamaro (otro gran colaborador de Bunbury) acompañaron a Loquillo en una de las canciones de su autoría; ¿Dónde estás? de la autoría del propio Urrutia y donde también colaborarían Calamaro y Loquillo; Nada por aquí, del propio Urrutia. Y así le puedo seguir.  
La canción es tabernera y aguardentosa. Quizás un poco visceral. Algún lerdo la acusaría de misoginia por hacer sátira a la ingratitud y frivolidad de algunas mujeres. Me parece una crítica sardónica, más en chanza que con seriedad... "No se fíe de una baby, pelirroja, peligrosa... Estratega a la sombra, dura como a la roca... Puede cantar derrota, que no se deja querer..."
10. Ciudad de bajas pasiones (8.5)
Esta es la crónica de una juerga prolongada por el norte de México, específicamente en Ciudad Juárez, Chihuahua, a la cual Bunbury llamó "la ciudad de las bajas pasiones". Cuenta la leyenda que esa noche Bunbury andaba de parranda con Julieta Venegas y sus respectivas bandas de músicos, entre otros acompañantes. Se fueron a tomar unos tragos y a seguir el desmadre, como todo mexicano parrandero. Cuando tuvieron que abordar el avión, un oficial se dio cuenta que Bunbury era extranjero y le pidió su documentación, la cual Bunbury olvidó en su equipaje en el hotel, ante lo cual al mismísimo Bunbury le tocó dar "mordida" para poder abordar. Esa noche desenfrenada cantaron corridos de agrupaciones mexicanas (Tigres del Norte, Exterminador, Tucanes de Tijuana), lo cual para Bunbury fue fascinante. Las alusiones y referencias son inequívocas, y el espíritu juerguista mexicano a flor de piel: "Que sirvan tequila, limones y un puñado de sal, dejemos que los corazones sean los que nos lleven si hace falta mordida no se hable más..."  Otra curiosidad es esa leve alusión al mismísimo Fox (Vicente), presidente de México en aquellos entonces. La rolita está cargada de mexicanidad y tiene ese sabor juerguista, alcohólico y parrandero. La verdad es que yo la disfruto demasiado en la peda por lo apasionante que resulta en los ambientes de dar el rol echando chelas y cosas por el estilo.  
11. Hermosos y malditos (10)
Cuando escucho esta canción pienso en Morrison, en el propio Bunbury y en los poetas malditos, (especialmente en Baudelaire, Verlaine y Rimbaud). Aunque no puedo sostener que la rolita va para ellos, así lo he sentido desde que la escuché por primera vez. Aprovecho para redundar en la apreciación personal de que Bunbury y Morrison siguen la línea del malditismo francés, los he colocado en la estirpe del malditismo. Esta canción es, para mí, una alusión a ello, un asunto caprichoso si se quiere. Incluso nos la llego a dedicar ("Infinitos"), es una suerte de himno personal, familiar. Hermosos y malditos también tiene esa musicalidad juerguista, estimulante, levanta ánimos. También incorpora detalles y referencias al boxeo, especialmente a Perico Fernández, quien es el gran homenajeado en este disco. "Rumba que tumba al más pintao, ¿cómo puedes creer que te hayan olvidado? Si esa rumba no tumba a un ganador, a un peso pesado y campeón nadie le da el knock out..." Aparte del estribillo, hay otro detalle que consolida la dedicatoria a Perico (2:43): "En la velada se enfrentaban el brasileño Joao Henrique, aspirante al título mundial de los Súper Ligeros y el campeón mundial de la categoría: Perico Fernández..." Esta grabación de fondo me causa una extraña y peculiar fascinación, pero más me gusta el breve solo de cuerdas que le sigue (2:52).  
Hermosos y malditos habla de un campeón en decadencia que piensa que ha sido olvidado, y esto vincula más la canción con Perico, pues tras haber alcanzado la fama y la gloria, cayó en una debacle que casi lo sumerge en la miseria y el olvido. Al margen del boxeo, en veces asocio esta canción con mi padre, como una dedicatoria mutua. Algo parecido me sucede con El boxeador del álbum Las consecuencias, pero eso lo comentaré más adelante. Hermosos y malditos también me produce una gran fascinación en las parrandas, como Ciudad de bajas pasiones, las relaciono bastante, como una seguidilla muy rumbera y juerguista para cantar en éxtasis. A partir del 3:25 suena un arreglo de teclado bien agradable y divertido. Fascinante.  
12. One, two, three (7)
Luego de tanta luminaria, rumba y sonidos de juerga, viene un par de canciones más relax. Esta primera tiene líneas interesantes, mi favorita es: "¡Qué fácil hacer daño y que te lo hagan a ti! Y a las personas no hay quien las entienda... Será que a lo mejor les resulto tan extraño, ¡sí!, como ellos lo son para mí..." Si prestamos atención y tenemos contemplación, nos damos cuenta que esta canción tiene una amalgama de sonidos muy exótica y exquisita. Menudo detalle el del 4:08, muy freak.
13. Hoy no estoy para nadie (6.5)
Rolita lánguida, íntima y decadente. Para darse el encerrón, para desconectarse del mundo. Es la crónica de un fin de semana en absoluta soledad e intimidad... "Hoy no estoy para nadie, dejé conectado el contestador... La nevera está llena, latas vacías. No me importa qué digan o qué piensen de mí. Han pasado dos días, sigo aquí encerrado, no quiero salir. Sé que hay gente ahí fuera que se preocupó. Hoy he escrito dos líneas que no eran para ti..." Como todos hemos tenido un encerrón de este tipo, la rolita es fácil de apropiarse. Se pudiera decir que Hoy no estoy para nadie tiene tintes de psicodelia, pero independientemente de ello logra transmitir esa atmósfera de pereza, de lobreguez, de desgano y de spleen.  
14. Mundo feliz (9.5)
Tan solo escuchar la introducción de sintetizador (0:01) se me hiela el corazón, mi alma vibra de emotividad y angustia inexplicables. Esta canción está para cortarse las venas o para intoxicarse con humo y licor. Sonidos lóbregos y líneas desgarradoras: "La dictadura de la belleza, de la mentira y de la edad... Y el dulce sabor del éxito en televisión, todos somos artistas de mierda en potencia... Himnos de esclavos, himnos de villanos... Sólo los hijos no concebidos pueden respirar tranquilos..." Luego unos lánguidos destellos de luz poco esperanzadora: "Hay cosas menudas que defender: Un gato y una mujer..." Esta línea siempre tuvo un significado muy íntimo y personal. Con la rolita uno duele y mira el éter nocturno con melancolía y angustia existencial. Mundo feliz es una carta de agradecimiento que vaticina una amarga y a la vez serena despedida: "Mundo feliz para ti y para mí, la misma vaina, distinto collar... Muchas gracias por colaborar, ha sido un todo un placer", esa parte me ha movido al llanto en un par de ocasiones que realmente lo ameritaban. En la parte lírica (algo confusa) del 2:34 ("Escudos, ikurriñas y el segador, logotipos de grupos de rock, esvásticas y banderas, tendrás lo que quieras...") hay toda toda una historia de peculiaridades con mis aficiones y excentricidades que en síntesis ronda sobre mi gran afición a las banderas, escudos, logos, heráldica, rock, etc. La parte final de la canción se pone aún más desgarradora con las pinceladas vocales de un Bunbury doliente y una hermosa voz femenina por ahí a lo lejos, pero especialmente con el arreglo de cuerdas (o teclados) tan melódico y triste que inicia al 4:15. Mundo feliz es una de las canciones más tenebrosamente emotivas en toda la discografía del bardo de Zaragoza.
15. ...Y al final (9)
Una canción muy apropiada para cerrar el disco, también es toda una tradición como conclusión de los conciertos de Enrique. Es una rolita tan potente y emotiva como popular y aclamada. Tanto que no necesita presentaciones, todo fan la reconoce y la tiene en un pedestal. En mis proyectos musicales la he logrado interpretar íntegra y eso la hace aún más especial. Es muy ameno trabajar sobre cada arreglo de teclado, trompeta y guitarra, pues la canción está muy pulida instrumentalmente, es exquisita. 
También he usado esta canción como pista musical para un vals de graduación de uno de mis grupos de primaria. Fue algo riesgoso, pero al final se logró de gran manera, ahora le tengo como un recuerdo muy grato y especial. Pero estos detalles anteriores no son el único motivo por el cual tengo en gran estima a esta hermosa canción, la verdad es que me remueve sentimientos de ternura y tristeza, pero también de amor y nostalgia. Siempre me imagino junto al gran amor de mi vida en una terraza bajo una lluvia nocturna y serena, bailando este hermoso vals y cantándole a los ojos con absoluta sinceridad: "Y al final quiero verte de nuevo contenta" (y también) "Así nos podemos pegar toda la vida, así si me dejas no te dejaré de querer..."
...Y al final es una gran adiós, es una gran final, es el cierre magistral de un disco magistral.

***

El viaje a ninguna parte 
(2004)
Valoración personal: 7.7
El primer álbum doble de la discografía. Bunbury había ganado absoluta confianza en este punto de su carrera, se sabía prolijo y cierto en la calidad de su material, y cómo no, si el álbum precedente fue un hit titánico. Para esta doble producción contamos aún con la participación del Huracán Ambulante.
Este álbum es una oda al espíritu viajero, aspecto que siempre ha distinguido al maño. Incluso, en el cuadernillo interior del disco, cada título de canción tiene escrito el lugar y la fecha de las ciudades o lugares donde fueron compuestas cada una de las rolas. Algunas de las ciudades que se mencionan son: Zaragoza (España), Chiclayo (Perú),  Managua (Guatemala), Cajamarca (Perú), León (España), Conil (España), Masaya (Nicaragua), Cambrils (España), San Juan del Sur (Nicaragua) y Máncora (Perú). Es también un álbum circense, carnavalesco, gitano, peregrino, bohemio, cosmopolita... Y eso no sólo se manifiesta a través de las letras o el concepto, sino en la rica y variada instrumentación, que no es un hartazgo a lo bruto, sino una abundancia de sonidos que tienen un propósito y una dirección muy patentes. El viaje a ninguna parte es una producción muy bien concebida y de gran peso. Supe disfrutarle en un momento de mi vida muy propicio y aunque quizás no sea uno de mis álbumes mejor calificados, le tengo un cariño sincero.

[DISCO A]

01. Que tengas suertecita (7)
El inicio del viaje, con efecto sonoro de tren para que sea más sugerente el asunto. La letra de la canción es muy lineal y fácil de interpretar, es una despedida a modo de lista de buenos deseos. No tiene mayor lío, y por eso se canta con con fluidez y buen talante... "Que tengas suertecita, que te conceda la vida, cada día, lo que mereces... Que no te falte de nada, que no te dé la espalda la esperanza..." A partir del minuto 3, la rolita va a tensarse con un puente instrumental que estalla al 3:17 con: "¡Ese charango...!" Añado como mera curiosidad que esta rolita fue interpretada por otro de mis grandes ídolos, Saúl Hernández, en el disco tributo Hechizo de 2010.
02. Los restos del naufragio (8)
Un asunto metafórico muy habitual en las composiciones de Bunbury es el mar, la navegación y los naufragios, tanto en los títulos de las canciones como en las letras mismas; aquí otro ejemplo. Esta canción tiene muchas referencias, primeramente a algunos lugares de América y otras partes del mundo como Oaxaca (México), Benarés (India), Marrakech (Marruecos), Cádiz (España), Buenos Aires (Argentina), Santo Domingo (Rep. Dominicana), etc. También refiere a algunos personajes célebres del medio artístico con los cuales Bunbury ha tenido cierta amistad, proximidad o intercambio cultural: Leonard Cohen, Tom Waits, Nick Cave, Jaime Urrutia, Andrés Calamaro, Charly García, Fito Páez, Alberto Spinetta, Andrea Echeverry, Julieta Venegas, etc. Con todas estas alusiones la rolita se vuelve atractiva. La canción desarrolla una letra sencilla pero inspiradora, es un canto nostálgico, de agradecimiento hacia la vida, a la amistad y a la multiculturalidad.
03. El rescate (8)
Ese arreglito de trompeta de la introducción es célebre, te predispone muy positivamente al gozo de la rolita. La canción es un canto lastimero, un clamor de ayuda, una carta de rescate. También es una carta de rendición, de derrota ante el amor. Recuerdo que hace varios años me apasionaba mucho la canción y le atribuía un mayor significado del que le encuentro en la actualidad, digamos que ahora esa canción viene con dedicatoria para mí, y no a la inversa.
04. Que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha (6.5)
Esta rolita suena a musical de Broadway, o cuando menos a un show cantinero de los 60. Tiene una gran luminaria instrumental, algo farandulera. Líricamente no es muy atractiva, pero sí tiene algunas líneas entre incisivas y chuscas que te quedan en la mente con cierta intriga. 
05. Carmen Jones (9)
Carmen Jones es un personaje cinematográfico, protagonista del filme homónimo: Carmen Jones de 1954. Jamás he visto la película, y como tal, desconozco las relaciones específicas entre el filme y la letra de esta canción. Independientemente de ello, la canción siempre me ha parecido hermosa. La canto con gozo y sentimiento, es una dedicatoria que hice en circunstancias muy especiales de mi vida. 
Esta rolita me regala un gran detalle: Inicia con maullidos de gatos. Como ya lo he dicho en otros espacios, siempre he sido un gran amante de los gatos, y este tipo de detalles cobran relevancia. Este tipo de minucias han sido, a través de los años, símbolos y guiños de complicidad.   
Hay dos fragmentos de la letra que me hacen cimbrar el alma: "Y quiso una estrella iluminar mi camino cuando más ciego estuve. Carmen Jones, no te puedo fallar, no dudes de mí jamás..." Y este otro, más en especial aun: "Sólo me tengo que reconciliar con los errores que volveré a cometer..."  
06. Lo que queda por vivir (7)
Esta rolita es escueta, directa, relativamente corta, un poquito visceral, e incluso un poquito prosaica. Creo que lo que tiene que decir la rola se concreta desde el título de la rola: "Lo que queda por vivir, no volveré a pedir permiso, sólo tengo un compromiso que te aviso desde aquí" Es un canto de rebeldía post-marital quizás. Al final la rolita pasa como un entremés, como un intermission.
07. La chica triste que te hacía reír (8.5)
Así de botepronto siento una profunda nostalgia con esto: "Que el amanecer te traiga de vuelta a la chica triste que te hacía reír..." Esta composición siempre fue una cómplice de relación; cosas íntimas que hay que acotar. Relaciono bastante esta canción con Carmen Jones, casi como si fuera una secuela, un reprise. Amén del innegable parecido, pasa que las disfruto con la misma emotividad y sentido amoroso. Me hacen suspirar cada vez que las entono. "¡Que no me lleven al hospital, ya estoy mejor...!" 
08. Anidando liendres (7)
Esta canción tiene mayor dinamismo y ritmo, desarrolla una temática menos íntima y más social. Su letra se me indigesta en su generalidad, pero hay fragmentos que me llaman poderosamente la atención, verbigracia: "Para la paz estamos los voluntarios, misioneros del pubis y el brasier... Peregrinos de princesas sin castillo, caballeros del santo grial y de la gran cruzada siempre inacabada de tu causa... No seas falsa, que no lo eres, y entrégate a los placeres, que no son sólo míos... ¡Anidando liendres, anidando liendres!" Vaya, es una canción que sin tener tantos argumentos gusta y no me atrevo a menospreciar. "Más vale tarde que mañana..."
09. No me llames cariño (8)
No tiene el más mínimo ápice de dificultad esta letra, me parece que esta es la más clara y directa, al menos del Disco 1: "No me llames cariño, no necesito caridad, ya no somos unos críos... Ya está todo dicho, que cada uno siga su camino, cada uno en su lugar..." Una rolita muy dolida, con reproches y despecho, para cuando se quiera salir a tomar con el fantasma de la ruptura acechando: "Cuando buscaba consuelo tú no me escuchabas... Nunca era el momento para mis depresiones. Demasiados lamentos, demasiadas discusiones..." Canción aguardentosa y masoquista. 
10. Adiós, compañeros, adiós (7.5)
Un tango muy ameno y entrañable. Esta rola encabezaba mis listas de reproducción por una temporada. Pasa que por aquellos ayeres me alejé mucho de casa, de la familia y de mis amigos. Dejé el nido, el barrio, los colegas y los camaradas. Me fui a vivir muy lejos de casa. Eso explica porqué esta rolita me encantaba e identificaba bastante, me la apropié aunque no mencionaba mis circunstancias exactas: "Adiós, compañeros, adiós... Hoy me despido de todos y brindo (...) por los buenos tiempos que pasamos, por los tiempos compartidos entre vinilos y tragos..." / "Adiós, compañeros, adiós, es momento de abrazarnos, ensalcemos la amistad..." / "Adiós, compañeros, adiós, necesito licores nuevos, conocer a mis suegros, aunque me quieran matar mañana me uno al carnaval (...) ¡así es la vida, la jodida!" / "Adiós, compañeros, adiós, y que les vaya bien bonito, les mandaré pronto un escrito con mi nuevo santo y seña..." Y les decía una y otra vez: "Adiós, compañeros, adiós..." Cada vez que los visitaba y salía a las juergas esporádicas. 

[DISCO B]

01. El anzuelo (7)
El sonido introductorio de esta rolita pronostica cosas buenas, suena a augurio prometedor. Esta suerte de letanía inserta varios relámpagos dignos de rescatar:
"Este vano correr tras lo imposible..." / "Este mapa de incauto navegante..." / "Este asalto al parnaso idealizado..." / "Este canto de sirena exclusivo..." Y todo... "para al final morder el azuelo y caer en la trampa..."  Una rolita que deja bastantes intrigas e incógnitas de forma deliberada. 
02. Una canción triste (7)
Más que una canción triste es la canción de las desgracias y las calamidades, una rola bastante cruda, como una patada en los bajos... "Alguien ocupó tu salón y se acuesta con tu mujer, lo peor es que disfruta más que en tu luna de miel, se bañan en tu piscina, se comen tu comida y tiran el piano blanco por el balcón..." No creo que sea una canción apta "para los momentos bajos, para sentirte acompañado cuando te sientes vencido... Una canción triste para cuando estás solo, cuando no sabes el modo de salir adelante..." Creo que todo lo anterior es mera ironía, y sí, la rolita debe estarnos tomando el pelo con la intencionalidad del título.    
03. En la pulpería de Lucita (8)
Todo trovador, gitano, trotamundos, poeta, artista, juerguista o bohemio tiene una historia que contar con una Lucita, figura casi maternal que alberga a los parias, borrachos o tunos en su fonda, posada o cantina. Pienso en La viuda de O'Brian (Mägo de Oz), también me viene a la mente Generosa Carollo de La casa de la Troya (Alejandro Pérez Lugín), quien cuidaba como una madre a los tunos. Ese sitio donde llegas con resaca y te apapachan mejor que en tu propia casa, pasar la tarde entera en la pulpería de Lucita, en la taberna de la viuda de O'Brian, en la Casa de la Troya de Generosa Carollo. Puedo penetrar perfectamente en esta letra, puedo representarme perfectamente.
"En la pulpería de Lucita paso las tardes enteras, viendo cómo se pone el sol por el malecón, no hay tristeza mayor que verla perder la cabeza con el gringo que se tropieza por un cuartito de ron... En la pulpería de Lucita, siempre la misma mesa. Me espera después de comer, una y otra vez, y siempre quiere saber qué escribo en esa libreta... Qué pequeña que tengo la letra y por qué no la dejo ver... Si es una canción para Lucita... Espérame en la playa en San Juan del Sur... Es una canción para Lucita... Para recordar aquellas veladas echando a patadas a los que no sabían beber..." Memorias entrañables de circunstancias muy similares, mosaico de experiencias afines. 
04. Por un malnacido (7)
Una canción con sabor folclórico latino. La letra es prosaica, quizás un poco insulsa, pero esa es la intención, es una canción muy mexicanizada. Me gustaría no identificarme con esta espinosa canción, pero ya tengo en mi haber una situación muy afín: "Me dejaste por un malnacido, no debí consentirlo jamás..."    
05. Voces de tango (8)
Esta canción es un caso especial dentro de este álbum, pues no es de la autoría de Bunbury, Voces de tango es un cover a la canción homónima de la banda española Más Birras, la misma agrupación de la cual Héroes del Silencio covereó Apuesta por el rock 'n' roll. Más específicamente, Voces de tango fue compuesta por Mauricio Aznar, ex-líder ya fallecido de Más Birras. La versión original es muy buena por sí misma, pero esta versión me gusta más. Me resulta emotiva, me inspira gran sublimidad desde que escucho los primeros segundos de la introducción; una fascinación difícil de explicar. Tiene mucha dulzura instrumental, es un hermosa melodía bien aderezada con exquisita música de viento. 
Líricamente esta es la parte que más me apasiona y resuena: "Temo que al amanecer vuelva a encontrar sin ti la casita está loca de atar, nada puedo escuchar. No me trae a la memoria que fui y añoro los años en los que debí volver al hogar, y volver a rogar... Harto de rogar, por ti..." En fin, considero que es una excelsa ejecución y reinterpretación. Una rolita muy bunburesca pese a no ser de su autoría.
06. Palo de mayo (8.5)
Una de mis favoritas del álbum. Es una canción que desde la primera escuchada supe que sería de antología. Fue de gusto automático. Tiene una temática muy festiva, un canto cínico de la complacencia mujeril y el camino del exceso... "Su belleza les permite ser castigadoras, yo no me pienso negar. Ellas serán las que dispongan, y yo, no me pienso negar... Propongan lo que propongan, no me pienso negar. Yo tomaré, ellas traerán la mota, y yo, no me pienso negar..." Esta rolita la conocí y la escuchaba con sumo beneplácito cuando vivía en un sitio llamado Primero de Mayo, y como tal, me trae hondas reminiscencias, nostalgia; incluso juguetonamente relaciono el nombre de la canción con el nombre de aquella comunidad que forma parte de mi pasado. Casualmente por aquellos entonces llevaba un estilo de vida que se puede vincular con el fondo de la letra. Era un cínico juerguista y sensual, no voy a comentar los detalles que me llevan a identificarme con la rolita, pero hay elementos de sobra. Instrumentalmente la rola es juguetona y divertida, tiene varios detalles que le dan lustre y amenidad, los teclados, la trompeta, el clarinete e incluso la marimba hacen las pinceladas que le dan el acabado lustroso a la melodía. En ese renglón también está pulcro el trabajo con Palo de Mayo.       
Como dato curioso: el Palo de Mayo es un festival de origen afro-caribeño, que tiene gran presencia en países como Nicaragua, y como se sabe, Bunbury pasó buenos tiempos en esta nación, de ahí se inspiró totalmente al componer esta rola, de hecho en la letra se hace una mención directa a Managua, capital de este país. 
07. Trinidad (8.5)
Sé que es evidente el sentido lírico de esta canción, pero lo quiero establecer como punto de partida: Trinidad refiere a una mujer en sus tres personalidades, aunque no se descarta un posible guiño a cierto triángulo (cuadrángulo) erótico-amoroso que haya tenido Bunbury por ahí. Esta canción viene a complementar mi historia de aquellos tiempos primermayenses, pues al poco tiempo inicié mi vida en pareja, tuve mi primer concubinato (aunque sin dejar del todo el sentido cínico y juerguista)... "Por la mañana es la perfecta ama de casa, siempre recogiendo lo que dejo por ahí... ¿Para qué me esfuerzo en ser desordenado si no me deja la muy pelleja? Trinidad tiene triple personalidad y ninguna de ellas la entiendo... Cómo iba a ser yo capaz, no sé comprender a una sola mujer... Cuando invita a sus amigas a cenar... Es el día de la huida a Macombo, las muy arpías me podrían devorar y no hay viagra en la farmacia para todas..." Por sus connotaciones líricas y cualidades instrumentales esta canción está muy emparentada con Palo de Mayo, y juntas representan para mí el clímax de El viaje a ninguna parte.
08. La señorita hermafrodita (8)
Puede haber mil interpretaciones sobre la letra de esta rola, una que yo le asigno es la siguiente: se nos relata una noche de juerga en un tugurio, donde una travesti o transexual se le lanzó a Bunbury y éste la rechazó con caballerosidad: "La señorita hermafrodita no se pinta lo suficiente, no se quita lo suficiente, no me excita lo que debiera..." / "Esos tacones del desprecio caminando como si detuvieran el mundo sobre el trapecio, de un lado el infierno, del otro el cielo..." / "Por la serranía redonda de ronda he visto tu sombra acercarse. He pedido otra ronda de sake, me has llamado cobarde por no estamparte un beso en la boca... Pensamiento patético y poético, a estas alturas de noche es normal ver un animal cuadrúpedo y palmípedo con instinto mamífero vocacional..."
No deben ser tan específicas las circunstancias, pero yo no tengo duda de que, efectivamente, se refiere a una "señorita hermafrodita". O de una u otra forma se refiere a alguna de ellas. El estribillo es grandioso, la rola muy fluida, muy cantable y muy amena. Al 1:15, un breve puentecito instrumental muy rocanrolero y chingón.  
09. El aragonés errante (8)
Esta rolita le ha valido a Bunbury precisamente el mote de: El Aragonés Errante. Desde el título, en esta canción se refiere sí mismo. Lo de "aragonés", obvio, es por sus orígenes en Zaragoza de Aragón; lo de "errante" se explica solo, es un viajero de corazón, un trotamundos por vocación. La siguiente estrofa me parece medular para entender la esencia y la intención de la lírica: "Una maniobra de nunca atracar, un perfume de aromas orientales, un desayuno con tamales, un accidente previsto en los planes, del artista equilibrista, del aragonés errante... A punto de traspiés..." Amén de lo anterior, hay una línea que me impacta e intriga: "Un indígena alienígena que solamente debe justicia poética". El aragonés errante es una rolita de culto dentro de esta maravillosa discografía. Es una rolita para escuchar con suma contemplación y con mucho sentido de identidad atribuible al propio Bunbury.
10. Canto (el mismo dolor) (9)
Esta canción apasiona dolorosamente. Produce un dolor gozoso como pocas. La rola es muy intensa, muy emocional, mucho. Tiene esa lobreguez mortuoria, agónica, suicida. Un canto muy oscuro que se va acercando a lo que vendrá en Las consecuenciasCanto (el mismo dolor) desarrolla una idea entre dolorosa y reconfortante: "Y no hay mejor ni peor, pues con la gente que tropiezo sufren del mismo dolor; Están igual, el mismo dolor... No hay mejor ni peor, si estás quieto o en movimiento sufres el mismo dolor. Estás igual, el mismo dolor..." Triste condición humana. Bunbury tiene razón en estas líneas, no importa las apariencias, no importa la envoltura, a todos nos sobrepasa una desazón confesada o inconfesada; un vacío que llenamos a veces de manera adecuada y las más de las veces de manera nociva. Cuando canto esta rola en el momento adecuado, con suma presteza y con el talante correcto, se me eriza la piel, las lágrimas asoman a mis ojos y se me quiebra la voz, muy en especial en las siguientes líneas: "Canto porque me levanto siempre con las mismas penas, con las heridas abiertas que siguen sin cicatrizar". / "Canto porque me canso de dar explicaciones. No tengo soluciones, ¿para qué tanto preguntar?". / "Canto porque me harto de lugares concurridos, de esquemas aburridos para conseguir seguridad". De la instrumentación también hay mucho que encomiar, pero nos quedamos con ese poderío emotivo y lírico. ¡Pedazo de canción!  

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El tiempo de las cerezas 
(2006)
Valoración personal: 8.4
Este es un álbum sui generis en la discografía de Bunbury. Se trata de un álbum doble, no sólo en el sentido de que contiene dos discos, sino que fue compuesto e interpretado por dos artistas: Enrique Bunbury y Nacho Vegas. Una combinación de estilos muy afines que resultó ser por demás acertada. A la publicación de este álbum, Bunbury ya había hecho un experimento similar con otros artistas, el Bushido de 2004, sin embargo ese trabajo compartido no tiene parangón en calidad y éxito comercial a este grandioso disco. El tiempo de las cerezas siempre me produjo una genuina fascinación, me dejó boquiabierto en ocasiones, contemplativo en otras y extático en tantas más. Es un experimento excelentemente logrado, una joya de la cual han emanado sendos éxitos mediáticos que Bunbury ha incluido en sus setlists, hablo concretamente de Puta desagradecida y Ahora, pero amén de estos hits el álbum me ha ofrecido otras rolitas muy íntimas que son dignas de mi absoluta predilección e incluidas ya en mi antología personal, verbigracia: No fue bueno, pero fue lo mejor y De esclavitud y de cadenas. Aunque el álbum contiene canciones de la autoría de Nacho Vegas, no las incluiré aquí, pues eso lo haré en el espacio correspondiente, aquí nos abocaremos a las composiciones de Enrique.  

01. Puta desagradecida (9.5)
Esta es una de las canciones más directas y viscerales de Bunbury, hasta te desconcierta tanta franqueza: "Estabas advertida, puta desagradecida. La obsesión te precipita y la caída siempre es lo peor..." Para quienes hemos tenido alguna relación en que fuimos timados por una mujer de cascos ligeros, la rolita es ideal para hacer catarsis con un par de tragos y cantar a todo pulmón esta dedicatoria tan acre... "No conozco a nadie que mienta como tú, con tanta disciplina, precisión y sinceridad; te ganaste tu lugar con ingeniosa ingenuidad, aún no entiendo cómo eres capaz de sentirte peligrosa siendo tan vulgar..." Cuando la circunstancia ha llegado, la canción me remueve fibras sensibles y me hace aullarla con amargura y un dejo de altivez. Es una canción cruda y un poco hostil, pero cargada de energía liberadora.  
02. No fue bueno, pero fue lo mejor (10)
Esta no tiene tantos reflectores como uno esperaría (aunque sí tiene su propio video oficial), para mí es una de las canciones que más me han hecho vibrar. La siento muy mía. Es una canción "terriblemente bella", íntima, emotiva. Seguramente habla del cansancio, hastío o spleen que el propio Bunbury ha llegado a sentir pese a ser una celebridad, o tal vez precisamente por eso. La cuestión es que aunque yo no tengo fama ni laureles, esta rolita hace resonancia con mi sentir ocasional hacia la vida, hacia la monotonía y medianía, hacia los lapsus de insustancialidad... "Nunca volverá jamás a pisar un escenario, lo verá si es que lo ve, siempre desde la platea; como un sueño inalcanzable, como la Luna llena, cuando la quiere poner a los pies de su mujer..." Ah, esta parte cómo me llega a lo más hondo e íntimo de mi ser. Y así prácticamente toda la letra refleja algo de mí, da razón de alguna sensación, ideal, experiencia, memoria, sentir... "Todo es horrible o terriblemente bello..." Me permitiré comentar dos cuestiones sumamente curiosas de la letra que en un principio me generaban mucha intriga e incertidumbre, pero que luego que investigué un poco ya me quedaron bien claras. Primero la parte donde hace alusión al Ratoncito Pérez (hada de los dientes), el Scalextric (autopista de juguete en miniatura) y el Ibertren (modelo ferroviario a escala también de juguete); ante estos detalles hago una lectura que apunta a la pérdida de la ilusión, la inocencia y la esperanza infantiles hechas añicos, dejándonos en cierta orfandad y desilusión ante el insoportable fardo psicológico y social de la adultez. Luego viene otra parte que no entendía bien, pero que al menos ya sé que son referencias musicales: "Always", "La Llorona", "Cambalache" y "Over the rainbow"; pues bien, no me queda la menor duda de que Always alude a la popular y relativamente icónica rolita de Bon Jovi; La llorona alude a la famosísima canción del folclor mexicano, eso de rigor; Cambalache es un "tango fundamental" o "tango de oro" del argentino Enrique Santos Discépolo y finalmente Over the rainbow que se refiere a la ínclita canción Somewhere over the rainbow, ícono cultural que emana del legendario filme: El mago de Oz. ¿Qué tendrán en común estas cuatro melodías que en su conjunto forman una tetralogía asaz variopinta y enigmática? No tengo idea, pero las simples referencias a semejantes clásicos, hacen de esta última parte una cuestión muy llamativa e inquietante. Más allá de todo, concluyo en que No fue bueno, pero fue lo mejor es una pieza elemental y muy relevante en mi apreciación de la discografía de Bunbury, la amo.    
03. Látex (7.5)
Esta rolita también sortea de manera atinada la temática que desarrolla. Pero el tema es mucho más mundano y sensual que la rola anterior, es un contraste muy marcado. Esta es una de las rolitas más prosaicas de Bunbury, una letra con intenciones lascivas, con referencias eróticas y sexuales. Lo que más me gusta de la rola es su hermoso riff, además de esta línea: "Al final, para un hombre de mundo es muy exótico volver a casa..." 
04. Ahora (8)
Esta canción fue retomada por Bunbury en su MTV Unplugged: El libro de las mutaciones. Desde ahí recobró mucho protagonismo para la fanaticada, sin embargo, desde mucho antes ya le había encontrado sus encantos, sus puntos altos. Es una canción de madurez, una rolita que expresa serenidad ante la vida, cierto estoicismo, cantada desde una postura elevada, desde un promontorio hecho de aprendizajes y vivencias. "Ahora que el tiempo ha pasado y he dejado de lado la competición, que veo mas claro, que escucho mejor, doy gracias por haber llegado hasta aquí..." / "Ahora que han pasado los años intensamente vividos, exprimidos; sigo en forma, no estoy cansado y tengo decidido retrasar el final..."
Una balada muy lenta que hay que saber gozar en soledad, en una contemplación intrínseca, y saber cantar victoriosos con el agridulce sabor de la derrota... "A mi modo he dado todo lo que soy..."  
05. El rumbo de tus sueños (9)
El rumbo de tus sueños arranca con notas que presagian las atmósferas oscuras, sanguinolentas y brumosas de Las consecuencias. Es un inicio de disco bastante denso en materia lírica, no se espera menos de Bunbury. En este segundo CD, Enrique será el elemento dominante. Los siguientes extractos de la canción son para inmortalizarse: "Hay un estela de ausencia, de coincidencia literaria, de locas armonías, de piel azteca..." / "Y ahora tengo las arterias llenas de etcéteras, y un corazón espartano y unas manos que creen en los milagros. Pero son tan perezosos, son tan impuntuales, como hermosas tus tristezas, como las mías fatales..." / "Al límite de un temblor, de conspiración divina, el rumbo de tus sueños coincide con mis pesadillas..." Sí, este es el bardo de Zaragoza en todo su esplendor. Este es el Enrique Bunbury que todos admiramos y que ellas adoran. Por cosas como esta, merecidamente ha dado por llamársele: El maestro Bunbury.   
06. Welcome to El callejón sin salida (6.5)
Tal vez sea la canción que menos me gusta de todo el álbum, al menos de las compuestas por Bunbury. Se trata de una rolita que por su naturaleza musical y con caprichosa curiosidad personal me remite al viejo oeste. La letra es una letanía de elementos aparentemente inconexos, pero que guardando la contemplación y presteza adecuadas, algo nos darán a entender, cada quien juzgue y haga sus ideas... "Un león enjaulado, un trapecista sin red, un insecto en el ámbar, un payaso en un funeral..." De esta letanía se desprenden un par de alusiones personales harto curiosas: "María Callas cantando en playback..." (María Callas la insigne soprano greco-estadounidense), y esta otra: "¿Qué tal Fidel en Miami Beach?" (seguramente aludiendo al cubano Fidel Castro). 
07. De esclavitud y de cadenas (10)
Es claro que en los tiempos en que Bunbury compuso las canciones de este esplendoroso álbum, atravesaba por cierta pesadumbre emocional y afectiva, lo cual irónicamente es bonanza poética. Cuando un poeta está afligido, hastiado y melancólico, es cuando cultiva sus frutos amargos de la mayor calidad. Para muestra un botón: "Queriéndote como ya no se estila, sin una gota de decencia, me casaré contigo todas la veces, siempre que sea estrictamente necesario, porque eres en mi caso lo que la fe suele ser para los desesperados; quizás superstición, quizás vocación de suicida incandescente sin una gota de cordura..." Pero hay más: "Si pensara menos con la cabeza, menos con el corazón y más con la entrepierna, el triunfo del amor, en estos tiempos de pena y olvido, el vino y la miseria devolvieron a mi casa la flecha arrojada, la palabra ya dicha, la oportunidad despreciada, la vida pasada que no volverá, y es un hecho..." Grandiosa elocuencia lírica la del bardo de Zaragoza. En lo personal este poema (porque eso es De esclavitud y de cadenas mucho más que una canción) es una de las grandes razones por las cuales me convencí de que Bunbury era mi letrista en español favorito de toda la historia. Y es que además de ser un poema digno del parnaso del rock con Ñ, esta canción me queda justa, la canto con total complicidad y empatía, la he dedicado varias veces. No hay en este poema un solo verso que no suscriba, un solo verso ante el cual no me estremezca, un solo verso que no me haga cantarle con un nudo en la garganta. Sí, señores, estamos ante una de las mejores letras de la historia del rock en español, al menos así lo siento y aprecio yo, que es lo que importa en este espacio... "Te fecundaría con un simple pensamiento de amor, para algo ha de servir este dolor que siento, lo siento. Esta pálida tristeza de deseo, de esclavitud y de cadenas, no me importa saber quien soy, si es que soy alguien o aprendiz de puta, o crucigrama sin resolver esta pasión de enredadera, de cumbre o precipicio, de silicio o mansedumbre..." Palabra de Enrique. Amén.
08. En la espina dorsal del universo (6.5)
La letra de esta canción parece ser una sátira social e histórica hacia Occidente. Haría falta redactar una exégesis a este respecto, pero la verdad prefiero saltármela en esta oportunidad, pues la canción de manera general no me entusiasma mucho. Sin embargo, rescato un highlights, el del 3:00, momento que caprichosamente me resulta majestuoso: "Hijos de Descartes y de la razón..."
09. El tiempo de las cerezas (9)
La canción que intitula el álbum; el meollo del asunto. El tiempo de las cerezas es una canción lúgubre y desoladora, terriblemente desoladora, ¡pero produce tanta dignidad!: "Ahora sé que encontrarás por ahí a otros mejores. No te preocupes por mí, soy como los gatos y caigo de pie, y no me duele cuando me hacen daño..." Esta canción ya me ha hecho llorar en un par de ocasiones y la única razón por la cual no le asigno una valoración de diez es porque me parece sumamente escueta en lo instrumental, pero emotivamente es un dechado de canción desgarradora.  

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Hellville de luxe 
(2008)
Valoración personal: 8.4
Con este álbum Bunbury inaugura una nueva etapa en su carrera como músico y cantante, pero también el álbum denota cambios y giros en su vida personal. Con este disco Bunbury cambia de banda, tras la disolución del Huracán Ambulante, conforma a Los Santos Inocentes, banda que le acompañaría en las producciones subsecuentes. Bunbury dedica explícitamente este álbum a su nueva cónyuge: Jose Girl, con quien sigue hasta la fecha; de hecho, Jose va a tener participación en el diseño artístico del Hellville, al menos en cuestiones fotográficas. El Hellville de luxe toma su nombre de la casa-estudio que el cantante zaragozano tiene en El Puerto de Santa María, que es una ciudad y municipio español situada en la provincia de Cádiz, Andalucía, donde Bunbury tuvo o tiene residencia, supongo que ahí se grabó el disco, al menos en parte, o cuando menos ahí se hicieron los bosquejos y la composición base de las rolas que lo integran. Seguramente el concepto general del Hellville es una suerte de tributo a este recinto. Este es uno de mis discos favoritos, es muy regular, me refiero a que no tiene bajones, arranca con intensidad y se mantiene prácticamente todo el track list en ese nivel de intensidad, o cuando menos para mi propia fascinación lo puedo escuchar muy fluidamente y sin hacer omisiones. Es un álbum muy completo, me atrevo a decir que redondo. Un álbum muy fluido y muy ameno, se te pasa el rato muy rápido. 

01. El hombre delgado que no flaqueará jamás (8.5)
Es obvio que Bunbury se identifica como ese "hombre delgado que no flaqueará jamás", es una de sus composiciones con intención autobiográfica o auto-descriptiva. Esta rolita levantó cierta polémica, pues Bunbury fue acusado de plagio por la familia del poeta madrileño Pedro Casariego, quien efectivamente es dueño o al menos primer pronunciador de la frase que da título a la rola, y no sólo eso, sino que a lo largo de la letra, se pueden apreciar una serie de guiños o referencias a escritos o testimonios de Casariego, pero lo que no han entendido los detractores de Bunbury es que el zaragozano nunca ha negado los guiños, por el contrario, siempre ha dicho que son parte del proceso creativo de todos o casi todos los escritores, poetas o compositores, y concuerdo. Mencionaré algunas frases que no fueron acusadas de "plagio" y que me gustan bastante: "Mis deseos no son ya sino nidos abandonados" / "Quería ser libre pero que no te pasara nada" / "Siento una simpatía natural y espontánea hacia las cosas extraordinarias y he debido estar en este lugar sin darme cuenta" (esto me va como anillo al dedo) / "Si no estás dispuesto a todo, no te acerques demasiado a mí" (¡y esto es todo un manifiesto personal!) Esta rolita me la dedico a mí mismo, pero no por esa frase, sino por todo lo que va apuntando la letra, y aunque no estoy precisamente delgado, el punto es otro.
02. Porque las cosas cambian (9.5)
Hubo un tiempo en que este rolón me hacía cantar como poseído, como obseso; una cosa apasionante y desbordada. Y es que al igual que su predecesora, está cargada de frases llegadoras y poderosas, pero también tiene una melodía y vocalización que sin poder explicar los porqués, hace que la cantes acompasado, en bamboleo y con un frenesí digno de un bar playero nocturno en compañía de seres gitanescos, medio locos y bohemios. Hay tres frases en esta rola que son cruciales para mí: "Porque quien encontró el amor, no lo buscaba tanto" (que fue mi caso) / "Porque siempre queda espacio para nuevas libertades" (Un lema que me he apropiado, una suerte de filosofía personal) / "Y cuidado que nos vigila la policía de lo correcto y las buenas costumbres de hoy..." (En cierta ocasión estábamos de juerga en un bar de Calera -La Flor de Loto y yo- cantando apasionadamente esta rolita, la gente nos observaban con algo de recelo y un poco de inquietud, entonces en revancha, en un "muro de expresión" que tenía el lugar, les dejamos escrito este fragmento. Anécdota inolvidable). Esta rolita al igual que la anterior tiene su propio video oficial, fue lanzada como single también y no es para menos, es un hit con todos sus méritos y eso se comprueba en los conciertos y toquines, la fanaticada la ama y el propio Bunbury le rindió tributo en El libro de las mutaciones (MTV Unplugged) en ese curioso dueto con Karla Morrison. 
03. Bujías para el dolor (8)
Empieza la rola e involuntariamente se me escapa un hondo suspiro... ¡Aaaah! una honda nostalgia me invade pues esta canción me remonta a carreteras que ya no transito, episodios de mi vida que jamás volveré a experimentar y que me hicieron tan feliz como no me daba cuenta. Esta rolita no es tan destacada, ni es que le tenga asignados porqués tan significativos, pero sé que me gusta bastante. Esta rolita tiene una estructura musical un poco más intensa y despierta, pero muy agradable, la letra tiene sus highlights, pasajes intensos, como este, que me deja en contemplación dolosa: "...la indefensa necesidad de amor conyugal, en realidad prefiero que sean los demás los que se diviertan y se lo pasen bien..." Una bagatela o curiosidad sin mayor relevancia es la mención siguiente: "¡Virgen del Carmen!" (homenajeada el 16 de julio, mi patrona natal), "patrona del mar..." Luego se menciona esto: "el síndrome de Gilles de la Tourette" (2:31), un trastorno neurológico que se presenta en la infancia y que se caracteriza por una gran variedad de tics nerviosos. Otro detalle sin mayor relevancia, pero que llama poderosamente la atención.
04. Si no fuera por ti (7)
Si acaso hubiera un bajón en el álbum sería en este punto, pero la rolita también se defiende, su lírica asemeja a una telaraña casi imperceptible, pero que al reparar en ella te das cuenta de su tenacidad. Es cosa de prestarle atención y notar que tiene sus discurrimientos vivenciales. Es un claro homenaje a Jose Girl, agradeciendo Bunbury el haberlo reconstruido y reorientado. Pero la rola no es una simple dedicatoria melosa y superficial, también nos ofrece tintes opacos, también nos transporta por ciertos vericuetos a los que el malditismo nos ha acostumbrado... "El triunfo de la confusión, una botella de licor, el único amigo verdaderamente fiel y razonable..." / "Para incendiar el bosque basta con una cerilla..." / "Todos tenemos algo qué esconder ¿o no?"
05. Hay muy poca gente (9.5)
Esta canción me ha significado un himno de amistad. Un canto inspirador para celebrar, honrar y exaltar a la camaradería... "Nada puede dañarme con mis amigos... Nadie puede, nada puede... Las palabras no sirven para nada... Y empiezo a pensar que en realidad hay muy poca gente..."  Creo que sería redundar bastante al explicar o detallar los porqués de esta dedicatoria, todo está claro en el estribillo de la canción. Frases tan sencillamente elaboradas pero con tan alto contenido inspirador y amistoso. La he cantado en infinidad de juergas de camaradería en absoluto frenesí y arrobamiento, son los mejores instantes para cantarla, al lado de los camaradas, de los verdaderos amigos, pocos ("hay muy poca gente") pero leales, sinceros. La rolita llegó, me impactó y se quedó. La lírica es sencilla, no tiene elevada retórica, pero estas rolas funcionan mejor así, habladas a ras de lenguaje, cantadas en el idioma de los camaradas, porque la amistad entre hombres se explica y se demuestra en un lenguaje directo y llano (sin decir que esta canción llegue a tener tosquedad), es mejor así. Allende el fondo lírico, la rolita luce bastante en lo instrumental, es de las mejores melodías del álbum en ese aspecto. Esta también tiene su propio vídeo oficial, fue una excelente apuesta como single y también fue retomada por el maño en su ínclito Libro de las mutaciones
06. El porqué de tus silencios (8.5)
Esta rola cualquier hombre se la puede dedicar a cualquier mujer, pues las mujeres son expertas hacedoras de silencios misteriosos, de silencios marrulleros en veces, de silencios ingratos, y muy pocas veces, de silencios arcanos. Pero sí, este es un asunto lírico-amoroso muy extendido y muy fácil de apropiarse... "El porqué de tus silencios, ¿qué quieres ocultar? El porqué de tanto tiempo sin hablar, Dios te libre de inventar, de mentir o de callar cuando cantas..." Otra vez todo cantado con suma claridad, aunque sin caer en el prosaísmo. Voy a copiar otras dos frases que siempre me han parecido dignas de resaltar: "La gente no cambia, los genes no engañan" / "Qué difícil es poder poner, todos los días, un poco de luz en tus venas..." Celebro también el puente instrumental que inicia al 3:27 con un solito de teclado y de guitarra incluidos alternadamente.
07. Doscientos huesos y un collar de calaveras (9)
Otra grande, destacada y de culto. Doscientos huesos es una rolita de esas que le puedes dedicar a tu chica en un mal momento lo mismo que en un buen momento, y en ello radica parte de su universalidad. La canción es cruda, pero sublime, es amarga y dulce a la vez. Tiene los tintes opuestos coexistiendo en armonía. Esta debe ser considerada como una de las mejores composiciones jamás realizadas por el bardo de Zaragoza. Aquí también rescato y colecciono algunos relámpagos cegadores, y sin necesidad de interpretárselos, ahí se los dejo como testimonio y evidencia del virtuosismo de rolón: "Un buen verso quizá sea el lado valiente de un cobarde...""Y no desaproveches una buena erección..." / "Mi habilidad ejerzo para no mentir más de la cuenta..." / "Y tu mente como una colmena en secreta actividad..." / "Mis pensamientos paralizan mi voluntad y tú regando mi jardín un día de lluvia torrencial...""Y yo que he dormido a tu lado puedo afirma que hasta las pequeñas discusiones fueron contigo algo estupendo..." ¡Pedazo de canción!
08. Irremediablemente cotidiano (7.5)
He insistido con las frases y relámpagos, con los 'highlights' líricos, con el virtuosismo de las letras. Es que Enrique siempre se ha distinguido por sus excelsas y exquisitas letras, ¡pero en el Hellville se soltó la greña!, ¡se excedió! Con esta rola comenzaré con un par de líneas más curiosas que sublimes: "El curso de la historia con paciencia y humor..." (cuestión con la cual comulgo) "...nadie contaba en serio con nuestra astucia y eso es irremediablemente cotidiano..." (no me cabe la menor duda de la hilarante referencia al Chapulín Colorado en esta otra línea). Pero vayamos a una frase más seria, poco elaborada, muy concreta, pero inspiradora: "No volveré a cometer la torpeza de perder la cabeza por una promesa o algo peor..." (Promesa personal). La rolita parece no tener mucho, pero al final de cuentas termino gozándola bastante en las juergas, en los paseos, me trae muy buenos recuerdos. 
09. Canción cruel (7.5)
Desde la introducción se nos presenta como una rolita campirana, para interpretarla guitarra en mano a la luz de la luna y una buena fogata. En El viaje a ninguna parte Bunbury ya nos regaló "una canción triste para los momentos bajos..." ahora nos ofrece esta canción cruel para que "no creáis nunca lo que dicen por ahí..." La rola hace una sátira a la charlatanería intelectual, a las filosofías moralistas de vanguardia que se alzan como verdades absolutas e irrefutables. A los detractores de cualquier ciencia, arte o sistema basándose en "una creencia popular, un refrán o una mentira aprendida..." Tan sólo con eso la rolita ya se gana mi interés. Canción cruel no desentona con este lustroso álbum, no es tan refinada o popular, pero tiene sus luces, sus méritos.  
10. Todos lo haremos mejor en el futuro (8)
Cómo me flipaba eso de: "Y mi destino es el despilfarro y el ahorro jamás... jamás" Y cómo no, si esa era mi realidad juvenil. Y luego estaba esto otro de: "Me encantan las profecías, pero esta no tiene validez para los desobedientes automáticos, ni para los obedientes miedosos... Y aunque todos cambiamos de traje, a solas desnudos vamos..." Eso lo cantaba con una actitud socarrona, esbozando una sonrisa medio malintencionada, lo admito. Pero lo verdaderamente apasionante de la canción era (y sigue siendo) ese canto a coro, literalmente a coro porque se canta a varias voces, exaltando con unanimidad la consigna de hacerlo mejor en el futuro. Añadiré esta frase que siempre me ha inquietado, y ahora que tengo mayor vivencia, la canto con más sentido y propósito: "Encontré en la cárcel tipos con más estilo que en la universidad... Y corremos el peligro de tener mucho miedo..." Un último apunte, la modulación de voz que hace Bunbury para entonar esta rolita, dificulta un poco la empresa, pues así como en el caso de El porqué de tus silencios hay que cantar hacia adentro, forzar la garganta, incomodarla, pero en el estribillo te dejas llevar como toro que sale al ruedo. ¡Gran rolita esta también! 
11. Aquí (9.5)
Sencilla, humilde, apacible, serena, discreta, de bajo perfil, una corza blanca... Así es Aquí. Me encanta, toca fibras sensibles, me llega, me inspira e incluso me ha hecho llorar. La rolita inicia con unos trazos y acordes bien escuetos, y va al grano, sin preámbulos... "Aquí está el fugitivo de siempre, aquí la eternidad que fue un instante, aquí donde ninguno de vosotros se atreve, aquí nuestros besos comunicantes..." Esta canción es el testimonio de mi reclusión amorosa, de mi retiro del mundo para iniciar la gran aventura idílica de mi vida. Sí, le decía al mundo con voz incierta y dudosa: "Aquí me quedo, aquí con ella", después lo dije sin miedo y con absoluto arrojo. El destino quiso que se la terminara dedicando a mi pequeña y hermosa hija Dafne Vanessa. En cierta ocasión incluso rompimos a llorar al unísono. La rolita es un triunfo amoroso, a costa de una derrota individual; es el nacimiento de un universo, a costa del exterminio de un mundo... "Aquí los que vencimos con nuestra derrota... Aquí que ya no salimos a escena..." / "Aquí seguro de hacer lo incorrecto, aquí porque no hay suficientes pruebas, aquí como un inválido en el desierto, aquí me quedo, aquí con ella..." E insisto, la canción expresa maravillosamente esa conformidad y emoción dubitativa de quien va iniciando una nueva vida, porque efectivamente en su tiempo así se sentía, pero actualmente también se canta con la misma emotividad e inspiración, sólo que ahora es una confirmación mucho más estoica, mucho más madura... "Aquí me quedo, aquí con ella". Con esto termina este grandioso disco, uno de los esenciales, un disco de élite, pero viene otro que de igual modo se proyectará a lo más alto de toda la discografía: Las consecuencias

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Las consecuencias 
(2010)
Valoración personal: 9.1
Arribamos al que posiblemente sea mi álbum favorito de esta amplia discografía. Las consecuencias es un hito irremplazable en mi iconografía personal. Está presente en todas mis antologías, recuentos y tops musicales, al menos en lengua hispana. Es un disco terriblemente oscuro, crudo y gélido hasta la médula, un álbum maldito. No es un disco optimista, no es un disco para loquear, para juergas festivas, no es un disco para gozar la vida, asomar arcoíris, contemplar mariposas y margaritas. Las consecuencias es un álbum de penumbras y desolación; plasma la cara mala de la vida (diría Pau Donés), el lado oscuro de la existencia humana. Alguien podría no entender que se goce y celebre tanto un álbum tan melancólico y oscuro, pero la tristeza y la amargura también son sublimes y, a su modo, llegan a proporcionar un aberrante e innegable placer. Si hablamos de canciones que te desgarran las fibras del alma generándote un placer doloroso, este disco es todo un compendio. Si hago un recuento de los álbumes más lúgubres y desoladores que haya escuchado en mi vida, este es el primerísimo lugar. Pero el mérito de Las consecuencias no es sólo en función de su capacidad para hacernos gozar de agonías y sufrimientos; el álbum tiene grandes letras, el lirismo de Bunbury estaba en su apogeo (desde El tiempo de las cerezas hasta este álbum). Hay un concepto elegante e imponente en Las consecuencias, desde la portada puedes anticipar cosas grandes. Las pistas musicales están bien cimentadas y por momentos se desatan en diálogos orquestales de cuerdas y alguno que otro instrumento menos habitual. También encontraremos por ahí algunas canciones con guiños y referencias culturales; un cover bastante bien logrado de una rolita muy conocida, entre tantas cuestiones más. No sé qué acontecía en la vida de Bunbury en la época en que compuso este álbum, pero celebro que haya acaecido, pues de lo contrario no hubiera parido semejante oda maldita, semejante poemario de elegías. Y es que cuando el artista atraviesa por una desazón emocional y afectiva, hay bonanza poética. Vayamos a los detalles de este talismán negro.

01. Las consecuencias (asustar un poco) (9)
Comenzamos fuerte. El álbum no espera un segundo en sacar a relucir su intensidad emotiva y su opacidad psicológica, su malditismo. Las consecuencias, canción que intitula al álbum, es una poderosa melodía que canta, advierte y lamenta la fatalidad de las nefandas consecuencias en todo lo que hacemos y dejamos de hacer; cada vez que algo me aflige o atormenta, me cuestiono con suma autocrítica: "¿fueron mis actos los que me acarrearon este agobio?" si la respuesta es sí, inmediatamente acude esta canción a mi cabeza. Pero esta rola no es moralista, es más bien un lamento de ruina. No es una canción para reconfortarse, es un ritual doloroso, pero balsámico. Esta canción tiene una peculiaridad que pocos pudieron apreciar, y que yo por casualidad pude descubrir (por cuenta propia), resulta que viendo el maravilloso filme El séptimo sello de Ingmar Bergam comencé a notar similitudes muy marcadas en algunos diálogos de los personajes con fragmentos de la letra de esta canción, al principio asumí que era mera coincidencia, pero luego me convencí de que las referencias eran inequívocas. Aquí las evidencias: Apenas rebasado el minuto 15 de película, se inserta este breve diálogo: "¿Por qué hacerlos felices siempre? ¿Porqué no asustarlos un poco?", esto me pareció sumamente familiar, lo vinculé con este verso: "¿Por qué siempre conviene alegrar a la gente? También de vez en cuando está bien asustar un poco." Luego al minuto 28, alguien dice: "Cada uno salva su propio pellejo, es así de simple", esto desde luego que se corresponde con la línea: "Cada uno se dedica simplemente a salvar su propio pellejo..." Al minuto 51 aproximadamente, uno de los personajes del filme exclama: "El verano es mejor que el invierno porque no te congelas, pero la primavera es lo mejor..." Esto anterior lo relacioné inmediatamente con esta parte de la letra: "El invierno es peor que la primavera... y el verano lo mejor e incuestionable...." Apenas unos instantes después, aparece otra escena donde se inserta esta parte del diálogo: "La fe es una carga pesada, es como amar en la oscuridad a alguien que nunca llega, no importa cuánto lo llames..." Esto inspiró los versos siguientes: "La fe es un grave sufrimiento, es como amar a un extraño en vano, que no se presenta por mucho que uno llame desesperado..." Ahí queda este significativo detalle. Para mí fue sumamente gratificante descubrir la relación entre estas dos amadas creaciones que en apariencia no tienen punto de relación y que, sin embargo, lo tienen. La canción tiene una estructura musical relativamente sencilla, y eso ha propiciado que la haya podido ejecutar en solitario y en acompañamiento (guitarra y teclado, o a dos guitarras), lo cual ha significado dos cosas: que sea aun más especial para mí, pero que, al mismo tiempo, le haya desgastado en mi fascinación personal a base de repetirla en ensayos. Con todo, esta canción siempre tendrá mi total gratitud y un cariño muy especial... "Fiel a las imágenes eternas, pero constante en la contemplación... Dispuesto como siempre a la acción, al sacrificio y la recompensa..." 
02. Ella me dijo que no (9.5)
Sin mayor tardanza llegamos a la canción más intensa y llegadora de todo el álbum. Ella me dijo que no es una rola que he cantado en llanto amargo más de una ocasión... "Ella me dijo que no... La decepcioné, no lo hice nada bien... No consigo aprender, soy como un animal extraño devorándote... Ella me dijo adiós... No es posible el amor, como una destrucción..." En algún momento de mi vida llegó ese momento canónico, aunque luego las circunstancias serían casi a la inversa. Quien conoce esta rolita podrá entender lo que significó para mí cantarla en esos momentos de total abandono, en ese periodo de luto conyugal. La canción resulta sumamente dolorosa pues no es un canto de despecho, esta rolita es más bien un auto-reproche, un reclamo a la propia imbecilidad, y ante eso sólo resta lamentar amargamente las consecuencias inevitables de tanta insensatez, de tanta irrefrenable pasión nociva... "Por estar en cualquier parte, salvo aquí, fui un turista de la belleza... Las cosas que uno hace para vivir y no perder la cabeza..." Esta canción denota toda la lobreguez que lo envuelve a uno en la separación, pero además tiene tintes de fatalidad, es decir, conlleva cuestiones de mal augurio y esos presagios tenebrosos que es difícil distinguir entre lo psicológico y lo sobrenatural: "Ella dijo: es el final... Y yo lo soñé la noche anterior... La fatídica raíz del augurio y la premonición..." La canción también tiene gran mérito en lo instrumental, partiendo de esa introducción de cuerdas que suena como el presagio o el anuncio mismo de una tragedia, de un cataclismo, de un naufragio, de un homicidio, de la ruina. Luego esos escuetos pero incisivos arpegios que sostienen toda la estructura de la canción hasta llegar a la parte más lustrosa e intensa que es el solo de guitarra del 3:20; el resto sólo es dejarse llevar por la inercia emotiva y el deleite masoquista del coro... nuevamente: "Por estar en cualquier parte, salvo aquí, fui un turista de la belleza... Las cosas que uno hace para vivir y no perder la cabeza... Ella dijo: ¡se acabó!"      
03. El boxeador (9.5)
Ya habíamos escuchado y visto varias referencias al boxeo en esta discografía (El Flamingos completo es un homenaje al pugilismo), pero ninguna composición hasta ahora había desarrollado tan acertadamente las metáforas del boxeo. La rola se introduce con efectos sonoros del mar, pues a la orilla de la playa entrenando está el boxeador, "lanzando ganchos de izquierda al aire..." Esta imagen es ensueño de un guerrero de la vida, un guerrero ordinario; estampa de un sujeto que se aferra a su propia lucha (aunque el combate esté casi perdido) que no está listo para rendirse, que no se puede morir todavía. La música y vocalización de El boxeador se siente con igual melancolía, pero líricamente es mucho más reconfortante. Me resulta inevitable pensar en mi padre siempre que escucho esta canción. Él ha sido mi "entrenador" desde la infancia, él me impele a seguir en el combate... "Levántate antes de que cuente hasta diez... Cánsate o muérete, no te pares ahora, no pensarás que todo fue una broma... La Virgen de Guadalupe te protegerá..." Estas frases por muy prosaicas que resulten, a mí me generan un efecto sumamente conmovedor, incluso esa alusión a la Virgen de Guadalupe me hace cimbrar el alma, pese a no ser católico. Siento como si mi padre estuviera ahí en cada caída, luego de cada asalto perdido, repitiéndome esas frases con acritud y severidad, así, al modo de un padre, brindando afecto y respaldo pero no con ternura, sino con dureza, de hombre a hombre. Algún día tal vez, cuando perciba que mi padre sienta sus fuerzas desfallecer, buscaré estar ahí diciendo o pensando al menos: "La Virgen de Guadalupe te protegerá..." Mi padre no es fanático religioso, pero sabe apreciar como pocos, los símbolos eternos de la divina bendición maternal. La canción está más allá de una simple composición instrumental y lírica; me significa una oración, una arenga y una promesa.
04. Frente a frente (8.5)
Frente a frente es una composición original del español Manuel Alejandro y Ana Magdalena, interpretada por primera vez por la cantante Jeanette en 1981 y posteriormente versionada por la agrupación mexicana Pandora (y otros tantos artistas más). Se trata de una balada romántica que Bunbury entenebreció exquisita y magistralmente. En esta oportunidad, Enrique armó un dúo sumamente armónico con la cantante española Miren Iza, logrando una espectacular versión. Pudiera hablar sobre los pormenores de la letra, pero como no es una composición original de Bunbury, baste decir solamente que es una rolita que expresa magníficamente el desplome de una pareja que vive sus últimos días soportándose mutuamente, un concepto que cabe muy bien en este tenebroso álbum.
05. 21 de octubre (9)
Tal vez nunca sepamos concretamente qué le ocurrió a Bunbury aquel aciago 21 de octubre de 2006, pero sabemos que le significó una ingente desolación y una culpabilidad desgarradora. Todo parece indicar que luego de una relación amorosa de tres años todo se fue al carajo; "ella" se cansó y se largó de su lado. En ese sentido pareciera que esta rola continúa la historia de Ella me dijo que no, pero esta canción lamenta y auto-reprocha de manera más amarga y trágica... "Eres el ser más culpable e inmoral... La casa en silencio, en soledad..." / "Tendrás que escribir el final de este cuento... Tu mirada tan sucia como un vertedero..." / "Sal de su vida, sal alegría... No hagas más daño a quien todo te dio... No volverá, esta vez no... Perdiste la llave de su corazón" / "La costumbre te hizo bajar la intensidad... Esta noche no estará a la hora de cenar..." Tal vez alguien entienda o suponga que esta rolita no es autobiográfica. Al estar recitada en tercera persona pudiera dejar la posibilidad a que Bunbury aluda una experiencia ajena. Yo no lo creo así, pero como quiera que sea, esta canción es sumamente lóbrega y desgarradora. No he estado exento de cantarla en vinculación a mis experiencias personales y eso la vuelve más especial y significativa. Un detallito curioso que añadiré sobre esta canción es que Bunbury aparece acreditado en este álbum como voz, armónica, guitarra, piano, sintetizador y violín; por lo tanto podemos asumir que él se rifa con el solo de armónica que inicia al 2:51.
06. Lo que más te gustó de mí (9)
Un tango con sabores vinagrosos. La rolita sigue con la inercia de penumbra. "Me dices que soy un poco particular y te estorban esas cosas que adoraste más de mí... Sí, soy así, un poco loco... De todas formas y por suerte... Yo soy otro... Me dices que soy un poco particular... Cuando esas pequeñas bromas te hacían reír hasta llorar... Y ahora las odias... Y aunque no me conozcas... De todas formas y por suerte alegría me sobra..." Francamente llegué a dedicar esta canción con sumo sentimiento, con una arrogancia brutal, más que con dignidad; ahora lo sé, en aquellos entonces no, pero de todas formas me complacía bastante entonando el estribillo, el cual es una mezcla de lamento, dignidad propia, un poco de victimismo, pero sobre todo una última advertencia antes de una eventual separación: "Lo que más te gustó de mí es lo que quieres cambiar... Y hay que estar con las botas puestas, dispuesto a aguantar... Sabes que pienso que una retirada a tiempo es, siempre, una derrota..."
Me encantan los remates de guitarra en cada repetición de estribillo a lo largo de la rolita.
07. Los habitantes (9.5)
Hubo un tiempo en que juraba que esta canción era mi favorita de toda la discografía. Esa ya no tiene tanta vigencia pero Los habitantes es una canción de élite, de antología absoluta; es poderosa, avasallante, demoledora. Tiene una letra que llega hasta lo hondo del ser. Una vocalización que disfruto sobremanera. Hay que ponerle también una palomita a toda la parte instrumental, en ese aspecto es una de las mejores composiciones del álbum. La letra de esta canción tiene varias líneas que me significan puntos de absoluta concordancia con mi sentir y vivencia: "Rompí mi promesa y dicen que un contrato no se puede cancelar..." Cada vez que abjuro o realizo alguna acción o discurso que contraviene a la prédica íntima y sagrada, tanto de mi ideología personal como de mi relación; ahí entra aquella frase. Luego viene una frase que pareciera relatar una vivencia muy íntima en mi andanzas rurales: "No fue la curiosidad lo que me hizo huir con ella, razones personales que algún día contaré..." Un cruce de Rubicón muy personal. Los habitantes me llegó a apasionar como pocas, aunque actualmente haya perdido un poco de frescura. Termino con una bagatela curiosa: "The needle and the damage done" es una referencia a la canción homónima de Neil Young.
08. Es hora de hablar (9)
Otra canción desgarradora que lleva al "aullido vertical". La letra completa es para mirar al cielo con un gesto de fastidio, para mirar hacia dentro y contemplar el alma hecha jirones, para contemplar las ruinas de palacios inconclusos. "Es hora de hablar..." Una expresión que espanta, que incomoda al instante, una invitación poco grata al oído, que muchos rehúyen; que muchos buscan aplazar hasta el momento en que deja de ser invitación y se convierte en demanda, en rendición de cuentas improrrogable. La canción es una letanía de esas cosas que se evaden por comodidad y negligencia, pero que definitivamente hay que hablar: "Es hora de hablar... De la quimera de otra vida, de lo que no supimos expresar, del trapecio que ante la nada oscila, de tragedias y triunfos que duran un segundo..." / "De las cosas rotas que no puedo arreglar; de que este humor no tiene que ver contigo, que hace tiempo que nada acabar consigo, que la fama es el opio del triunfador (¡y más vale suerte que talento!)" / "De la verdad como forma de violencia" / "...De los límites de mi cuerpo y el regateo de mi ficción (¡pura ficción!)" / "Del lento proceso de derrumbe y que nunca hablamos de lo que hay que hablar... De secuencias de presagios que se cumplen..." Pero al final de todo: "De que quiero hacer muchas cosas por ti... ¡Las más posibles! ¡Las más posibles!" Esta canción está maldita, está reservada para quien es capaz de sentirla en la vibración de sus sanguinolentas manos, en el desgarro escarlata de su espalda, en la grieta mal resanada de su espíritu, en la polución de su alma ya marchita, en el escorbuto mental que le ocasiona el hollín de nicotina y neurosis.  
09. De todo el mundo (9.5)
Cualquier seguidor de Bunbury, o incluso quien no lo es tanto, sabe que esta rolita es, de entre el basto cúmulo de canciones oscuras del maño, particularmente virtuosa y llegadora. Un hit automático. Desde que la conocí me impactó. La he cantado con una mezcla de intenso dolor y placer, con absoluta emotividad y con el llanto a punto de estallar. En otro tiempo le hubiera dado el primer lugar definitivo de esta discografía, pero la hemos usado tanto en la ebriedad emotiva, que siento que la sobreexploté. Aún así me puedo dar cuenta en retrospectiva de cuánto significó y de su ingente calidad. De todo el mundo es un canto íntimo, una oración personal... "Que no interrumpa lo cotidiano mis pensamientos""Que no me atrape lo mundano, si prefiero no estar quieto que no me pongan en un aprieto por algo que no está en mi mano..." Después la rola se vuelve un manifiesto individual: "Soy vagabundo, siempre de paso... De aquí, de allá, de todo el mundo... No tengo dueño, no soy tu esclavo... Un poco tuyo y de todo el mundo..." Y en esta parte es donde todos se rompen, donde sale el sentimiento a flote, pues a todos nos abruma algunas veces el fardo del compromiso, el aprisionamiento de la exclusividad. Hay un fragmento de la canción que siento tan mío: "Que no le cause a nadie espanto si yo mismo me acuso..." No creo que sea necesario hacer explícitos los porqués, pero uno de ellos es simplemente que me considero bastante autocrítico. Creo que soy muy consciente de mis yerros, manías y defectos, y no tengo empacho en hacer referencia a ellos. El video oficial de esta rolita es una joya aparte, el arte visual es una belleza, pero lo mejor es el tributo a México y su cultura por aquello del 1:45, donde se puede apreciar el estadio Azteca, los Atlantes de Tula, la pirámide del Sol (en Teotihuacan), la escultura de Xochipilli y el templo de Kukulcán, también conocido simplemente como El Castillo (Yucatán). De todo el mundo es un canto muy íntimo de Bunbury, pero a varios nos resulta tan llegadora, que es otro gran mérito de la canción. 
10. Nunca se convence del todo a nadie de nada (9)
Álbum tan desgarrador, oscuro, denso e intenso no podía culminar de otro modo que con una de las rolitas que mejor pintan el claroscuro psicológico: Nunca se convence del todo a nadie de nada. Esta canción es muy poco popular, no es un hit mediático, ni siquiera entre los fans. Sin embargo, por intimidad y concordancia subjetiva, para mí esta rolita no desmerece con ninguna canción del aragonés. "Nunca se convence del todo a nadie de nada" es una frase muy escueta, pero con un trasfondo psicológico y vivencial muy significativo para mí, tanto que la he tomado como un lema personal. La melodía se anuncia con notas de piano sentenciadoras y pesadas. La letra abre con una analogía de carretera e inmediatamente las frases más intensas y llegadoras, como si yo las hubiera escrito: "Cada palabra que diga sólo irá contra mí... Mi premio de consolación es mi dosis de alcohol insuficiente... La elocuencia me hizo creer en mis propias palabras... Y empiece como empiece todo acaba siendo menos de los que yo esperaba... Y nunca se convence del todo a nadie de nada..." 
Luego de esos versos tan "míos", vienen algunas líneas de mayor malditismo que relaciono con cierta etapa de mi vida : "Todos decían: que te vaya bien... Buenos deseos titiriteros, hacia un lugar sin nombre... Todo parece ahora llevarme hacia la extinción..." ¡Vaya canción! Canto maldito de decadencia, canción de tinieblas, arrullo macabro en una noche de humo, spleen y licor. Eso mismo es este maravilloso y aterrador álbum, uno que elegiría en mis últimas horas si mi muerte fuera necesariamente triste y desdichada.

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Licenciado Cantinas 
(2012)
Valoración personal: 6.7
Aunque este anecdótico disco tiene el estatus de álbum de estudio, realmente se trata de un trabajo experimental basado totalmente en reinterpretaciones de temas folclóricos latinoamericanos. Tal vez Bunbury consideró muy necesario este homenaje, necesario por cuanto se había enamorado de las culturas latinas (particularmente de la de México), culturas que le acogieron en la peor etapa de su carrera como solista. Ahora en la cima del éxito, encontró en esta oportunidad la coyuntura para rendirle un tributo en agradecimiento a América Latina. En fin, este particular disco representa para mí el punto más bajo de fascinación personal en la discografía completa. Para empezar ninguna de las canciones del disco es de su autoría, y aunque no creo que Bunbury lo haya hecho mal, siento una demasía en ese afán por prestarse a las cosas latinas, por corresponder a las bagatelas de nuestra cultura, empapándose tanto que casi permuta su estilo personal. El álbum no me gusta mucho, me parece algo muy difícil de apreciar e incluso de escuchar en ocasiones. Adicionalmente es el único disco de la discografía que no poseo en formato CD. Pero no todo es malo, hay que reconocerle algunas cosillas atractivas, vamos allá.         

01. El mar, el cielo y tú (6)
El disco arranca con un tema instrumental de Agustín Lara, quien es uno de los músicos más destacados que ha dado nuestro país. El tema es bueno, y la versión de Bunbury no está nada mal. Creo que está bien pensado como tema introductorio. Pero hasta ahí queda el asunto.
02. Llévame (6)
Creo que este es el tema menos viejo de todos, y el menos folclórico y tradicional. Aparentemente es de un tal Louie Ortega. La rolita suena interesante, pero no termina por despegar, se me indigesta un poco. Al 2:40 hay un highlight algo atractivo, pero que no acaba por coronar la canción.
03. Mi sueño prohibido (7)
Esta rolita es más interesante. Me remonta a aquellas épocas de romanticismo juvenil, donde sientes que el mundo conspira contra tu amor y sientes que tu pasión amorosa no tiene cabida entre la sociedad, en el mundo. El amor nos llega a hacer sentir fugitivos, proscritos, rebeldes, incomprendidos. Amén de lo que esto implica podemos encontrar también en la rolita una posible alusión a un romance verdaderamente prohibido, una mujer ajena tal vez, o una mujer que por alguna circunstancia no puede formalizar una relación, algún tema tabú quizás. Esta rolita es de José Tejedor Sibate quien fue un compositor, guitarrista y cantante de boleros cubano.
04. Pa' llegar a tu lado (6)
Otro tema no son tan folclórico, sino más bien de evocación folclórica (al igual que Llévame). Este tema le pertenece a Lhasa de Sela (ya fallecida), quien fuera una cantante estadounidense de padre mexicano. La rolita no resulta impactante ni nada por el estilo, pero logra generar una atmósfera entre tétrica y melancólica, la cual contrasta con la letra, que es de agradecimiento amoroso, esto produce un efecto hasta cierto punto llamativo y emotivo.
05. Chacarera de un triste (6.5)
Composición original de los Hermanos Simón, un popular conjunto folclórico argentino. La rola es bastante vieja y está muy arraigada en el cancionero popular del Cono Sur. Luego de una intro con efectos de sonido de contestadora, la rolita arranca con un riff de guitarra muy ácida y algo heavy, lo cual le da un toque especial. Después la canción marcha hacia un concierto de percusiones y tap. La verdad no suena nada mal. La letra es una seguidilla de coplas dolientes que irónicamente suenan bastante hilarantes. Una canción llamativa que he aprendido a escuchar sin tanto empacho.
06. Ódiame (7.5)
Llega una de las canciones que más revuelo causó al estreno de este curioso disco. Es una canción ciertamente agradable, una versión que hay que reconocer. Se nota pulcra, bien trabajada, vertiginosa, amena, versátil, un carnaval de sonidos, un mosaico musical. Palmas para los arreglos de acordeón. La autoría de esta canción no me queda del todo clara, sin embargo todo parece indicar que es del peruano Federico Barreto, aunque su intérprete más famoso fue el ecuatoriano Julio Jaramillo. La letra de la canción está como para cantarla en la juerga en una actitud doliente, aunque no me termina por resultar tan convincente, siendo exigente se vuelve sosa y engañosamente ingeniosa. Por lo instrumental: ¡Muy bien!  
07. Vida (6.5)
Una de las canciones más discretas del álbum. Tiene sin embargo una letra un tanto más compleja que el resto. Creo que se le pueden dar varias aplicaciones o interpretaciones, tal vez dedicada a una pareja sentimental, a una amistad, a un ser especial, etc. Amén de la letra, la instrumentación basada en un discurso de cuerdas no suena nada mal, es bastante amena la rolita en ese aspecto. Por ahí luce algún arreglito de teclados. Esta composición pertenece al peruano Pablo Casas Padilla, quien al parecer es una eminencia en el ámbito musical de su nación.
08. El mulato (Licenciado) (7)
Una canción pensada para protagonizar el álbum, y no sólo porque conlleva la titulación del propio disco, su naturaleza y sus características sui generis dan cuenta de la dedicación puesta en ella, de su realce deliberado. El mulato es una rolita de Richard Ray y Bobby Cruz, ambos puertorriqueños, se trata de una canción bastante rumbera y festiva, con el más puro sabor latino. La versión de Bunbury le da un giro más oscuro y cansino, y eso produce un contraste bastante inquietante. Pero lo mejor de la rolita inicia al 2:51 cuando inicia un súper-mega puente instrumental, un mosaico de sonidos, sones, efectos, pero también un cóctel de estilos y géneros musicales, podemos apreciar tintes y sabores desde lo latino hasta la psicodelia. Pero lo mejor de todo es que esta sección conecta directamente con la mejor canción del álbum que es la que viene a continuación, y ese efecto de continuidad suena precioso, te prepara anímicamente, te entusiasma para un gozo aún mayor...
09. El solitario (Diario de un borracho) (8.5)
Llega así la canción más atractiva del álbum; la más pegadiza, la más apasionante, la más cantable, la más entusiasta, la más prendida. Además de la deliberada continuidad que hay entre esta rolita y su predecesora, creo que se da una interesantísima afinidad entre las temáticas o letras de ambas canciones, incluso podríamos construir o imaginar a un personaje que encarna ambos testimonios, el mulato y el solitario, el Licenciado Cantinas. El solitario es un clásico del vallenato y la cumbia, su autor es el panameño Dorindo Cárdenas, aunque ¿quién no escuchó alguna vez la versión del colombiano Alfredo Gutiérrez? Yo desde la infancia supe de la existencia de esta rola por aquella versión que refiero, y la verdad es que no podemos negar que está muy agradable... "En mi vida yo nunca he sido feliz... Las estrellas me iluminan al revés..." / "Sé que nadie me quiere sólo por mi pensamiento... ¡Ay! con tanto sufrimiento... Así cualquiera se muere..." / "Si yo he venido a este mundo es pa' sufrir... No puedo encontrar la dicha en la mujer... Si me besan y me entregan su querer... Se me alejan para hacerme un infeliz... Vivo tomando porque el trago es pa' los machos... Un desamor me puede causar la muerte... Y si el mar se convirtiera en aguardiente, en el me ahogara para morirme borracho..." Reproducir esta rolita en la "tomadera" es garantía de cantar a todo pulmón y entrar en éxtasis. Es un himno a la borrachera. No hay beodo que se le resista. Un highlight muy especial llega al 4:15: "¡Esta noche es mía... Licenciado Cantinas!" Todo un pronunciamiento. Lo vuelvo a decir: esta es mi favorita de todo el álbum.
10. Ánimas que no amanezca (6)
No tengo idea de quién sea el compositor original de esta canción, sólo sé que desde la infancia la he escuchado por ahí, principalmente en ambientes de borrachos. Otra apología a la ebriedad prolongada. La canción no me gusta, me parece bastante palurda, muy agropecuaria y rural. La versión no es tan mala, de hecho es buena hasta cierto punto, pero yo no puedo hacer clic con ella, no es para mí.
11. Que me lleve la tristeza (7.5)
Muchos intérpretes ha tenido esta rolita. Se supone que su autor original fue el trovador mexicano Marcial Alejandro. Esta canción logra engancharme hasta cierto punto, la tomo más personal. En cierto momento de mi vida sentí en lo hondo de mi alma aquello de... "Que me lleve la tristeza antes que sentir rencor... Que el rencor no me oscurezca el recuerdo de tu amor..." / "Que me lleve la tristeza pero que la rabia no... Me daría mucha vergüenza ver que el odio me gano..." Llegué a cantar esta rolita en completa soledad, derramando un par de lágrimas mientras sostenía una copa de vino. Es una canción sumamente lúgubre, estilo que le viene muy bien al maño.
12. El día de mi suerte (6.5)
Una rolita de la dupla puertorriqueña: Héctor Lavoe y Willie Colón. Es una canción que tiene lo suyo. Para aquellos que nos consideramos desafortunados esta canción pudiera ser un canto de esperanza o de consuelo. "Pronto llegará el día de mi suerte... Sé que antes de mi muerte seguro que mi suerte cambiará..." La rolita no es mala, pero al igual que varias de este disco, simplemente no terminan por convencerme o por apasionarme. 
13. Cosas olvidadas (6.5)
Sin saber la procedencia de esta composición, se sabe que es un tango tradicional argentino o de aquellos lares del Cono Sur. Cosas olvidadas le sienta bien al estilo de Enrique, pareciera que es una composición original suya, hubiera cuadrado bien en El viaje a ninguna parte. Esta rolita es de esas que cantas el estribillo, pero el resto de la letra por más que la escuchas jamás la aprendes ni le prestas atención.     
14. La tumba será el final (6.5)
Esta tiene un arranque muy ameno, de hecho, la estructura instrumental en general es sumamente agradable. Una melodía acariciadora y juguetona que te pone de buen humor. La canción está acreditada a un tal Francisco Vidal, pero yo sólo había escuchado involuntariamente en el pasado lejano una versión de Los Invasores de Nuevo León (cuando vendía discos y cintas). La letra de esta canción no me resulta tan inspiradora. La instrumentación es algo agradable. 
15. El cielo está dentro de mí (6.5)
Atahualpa Yupanqui es un poeta y cantautor celebérrimo en el contexto latinoamericano. Yo lo descubrí gracias a una alusión de Aterciopelados, desde entonces no dejo de recoger referencias y alusiones a él, esta es una más, pues El cielo está dentro de mí es de su autoría. La versión original de la rolita, más que una canción propiamente, es una recitación poética con ambientación de cuerdas. La versión de Bunbury tiene una ambientación un poquito más elaborada que logra una atmósfera medio tenebrosa y gélida. El experimento es interesante, un final de álbum decoroso digamos. Aunque al final todo acaba sin pena ni gloria.  

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Palosanto 
(2013)
Valoración personal: 8.03
A la publicación del Palosanto ya era un ferviente y asiduo seguidor del zaragozano. Ya había concluido la audición de todos sus álbumes hasta entonces publicados, por lo tanto aguardaba con ansiedad este disco que sería el primero que escucharía apenas se estrenara. Dicho en otras palabras, a partir del Palosanto cada álbum publicado sería un estreno. El Palosanto representa para mí un hito musical y vivencial, ambos a la vez. Pasa que el diciembre de 2013 (lluvioso a más no poder) fue un mes sumamente intenso en todos los aspectos de mi vida, pasaron un sinfín de acontecimientos positivos y negativos que impactaron profundamente en cuestiones conyugales, sociales y familiares; el Palosanto, que se había estrenado un par de meses antes, musicalizó ese periodo tan relevante. Fue en resumidas cuentas el soundtrack de un momento muy álgido en mi vida, y como tal, le recuerdo con suma nostalgia y hondos suspiros. Tras el experimento que fue El Licenciado Cantinas, Bunbury vuelve a las cosas auténticas, vuelve a la carga con una producción de peso y consideración. La temática del álbum es variada, pero de modo general está cargada a asuntos de incumbencia social, específicamente tiene tintes de disidencia y revolución de conciencias; cuestión que me tomó por sorpresa, pues Bunbury hasta ese entonces no había sido tan abierto y recalcitrante en estos temas. Pero no todo queda en la arenga social, el disco también nos regala grandes joyas emocionales y cantos íntimos. Diré de antemano que este es uno de mis discos favoritos, sumamente entrañable y muy querido, vayamos pues a la reseña de las canciones para aterrizar en los porqués.

01. Despierta (7.5)
Como ya se dijo, a lo largo del álbum y de manera general, Bunbury busca inspirar un despertar de conciencia; esta canción es el primer y más claro ejemplo de esa intención de sacudida, ese canto de disidencia no tan habitual en el zaragozano... "Pase lo que pase no quedes fuera..." / "¡Despierta, despierta de una vez...!" La melodía tiene algunas pinceladas instrumentales que la hacen inconfundible. En cuanto a la vocalización, es de las rolitas más cantables del álbum.
02. Más alto que nosotros sólo el cielo (8.5)
Me atrevo a decir que este es el máximo hit mediático de todo el disco, y pienso también que así fue previamente concebido. La rolita es harto agradable, pero sobre todo cantable, esta se entona con más pasión que la anterior. Mi línea favorita es la siguiente: "Nunca pensaste que los sueños demandarían tanto de los dos... Para sacarlos de su área de confort, cualquier propuesta desmerece consideración..." Esto en cuanto a lo lírico, pero en cuanto a la vocalización me quedo con la parte del 1:37. Al 2:21 viene un detalle, se hace una regresión a la rola anterior, particularmente al pincelazo de guitarra de la introducción, insinuando una suerte de conexión.
03. Salvavidas (8.5)
Una de las razones más poderosas por las cuales Bunbury siempre será una figura destacadísima en mi propia iconografía, es porque en la mayoría de sus letras me encuentro reflejado. Su sentir y pensar se asemejan bastante a mi persona, o mejor dicho, mi sentir y pensar se asemejan bastante a su ser... "Al frente un precipicio y los lobos a la espalda... En realidad nunca me perdí... Siempre seguí el camino correcto... En algún lejano de nuestra memoria antigua se decidió traernos hasta aquí sin explicación alguna..." Amén de lo bien que comprendo estas líneas, de lo bien que las asimilo a nivel ideológico y vivencial, quiero señalarlas como un claro ejemplo de ese malditismo lírico que tanto aplaudo y celebro en el bardo de Zaragoza, eslabón más reciente de la estirpe de 'los poetas malditos'. "Todo lo que necesito hoy, quítamelo... Y déjame seguir atrapado en este bote salvavidas, navegando a la deriva y sin timón..." Esta rolita me fue seduciendo poco a poco, no fue un gusto automático, pero cuando llegó a su clímax casi me hace llorar de tanta emotividad que me generó. Esta fue la canción de apertura en un tributo de Bunbury (Cristo Bunbury), cuando la escuché como canción de arranque, sólo pensé: "si con esta van a arrancar, ya me imagino el resto", y eso es porque esta canción no es una rola popular o muy gastada del zaragozano, es muy especial, casi una rola de culto.
04. Los inmortales (8)
Esta rolita guarda similitud con la anterior en el sentido de que le considero de gran calidad sin ser un dechado de popularidad. También es una rolita para una audiencia selecta, son de esas canciones que hay que irles encontrando la exquisitez a cada escuchada, pero eso sólo es para aquellos que han catado y refinado su gusto a través de los años en esta ascendente discografía. También aquí hay versos que me llegan a lo más hondo: "Te clavaste tú solo a la cruz y te quedaste definitivamente quieto..." / "Un camello sediento en el desierto no se hace ni versos ni ilusiones..." / "Como memoria de una ciudad cuyo dolor ya no te concierne..." Más allá de lo lírico y vocal, esta canción tiene un lustre despampanante en la instrumentación y en los coros femeninos, la verdad es que está muy pulida, ideal para un recital. 
05. Prisioneros (9)
Pero si hasta aquí ya había valido la pena el disco, la cosa no para, pues esta canción es incluso más llegadora y desgarradora que las anteriores, esta ya es para ponerla en otro costal. Aquí encuentro incluso más frases de antología personal... "No puedes cometer dos veces el mismo error, la segunda vez será por elección..." Fácil, una lección de vida que hasta el más lerdo puede comprender y asimilar con todo su espíritu y entendimiento, pero referida con singular inspiración. "Ningún mar en calma hizo experto a un marinero..." Aaahh, esta frase cómo me reconforta, me renueva la fe en mí mismo... "En el viaje: compañero, y en la vida: compasión" Esto anterior ya es un manifiesto personal. Bunbury tiene un alma muy afín a la mía. "El eco es anterior a la voz que pronunciamos" Seguimos, casi toda la letra es subrayable, no cabe duda que esta es una de las letras más densas y sustanciosas de toda la discografía para mí... "Quiero ser galante y paciente a la vez..." ¡Otra! Y desde luego, el meollo del asunto: "Cuanto más participamos más nos precipitamos, el brillo se apagó, la infancia ha terminado, más prisioneros estamos..." Palabra de Bunbury.
06. Habrá una guerra en las calles (7.5)
Comentaba en la introducción que de manera general este disco tiene una temática orientada a la exploración y análisis de temas sociopolíticos. Habrá una guerra en las calles es una de las rolas con mayor contenido de esta índole; es un canto de disidencia, con una advertencia poco más directa... "Habrá una guerra en las calles... Ya lo advertimos... Ahora está en peligro tu seguridad... No te pongas a tiro, te cruces en mi camino o vuelvas por aquí..." Esto pareciera ir dirigido a un dictador o a un político o regente deshonesto. En fin, buena rolita para cantar con el puño izquierdo bien en alto.   
07. Destrucción masiva (7)
La rola anterior ya nos preparó para esta nueva "consigna de protesta". Esta lleva un tono más agresivo y elevado... "Es mejor que no te detengas... He decidido acabar contigo... Puedo dejarte escoger, si quieres, entre una muerte consciente y lenta, o si es tu elección te daré la satisfacción de acabar contigo y tus semejantes en un sólo acto de destrucción masiva..." Una de dos, o es una amenaza hacia una figura pública, o es un sarcasmo que insinúa que esa figura pública lo dice pensando en nosotros, el pueblo. La letra inserta un juego de palabras: "destrucción masiva" / "destrucción más IVA", ahí se las dejo.    
08. El cambio y la celebración (9.5)
Esta sí ha logrado arrancarme las lágrimas. ¡Desgarradora a más no poder! Esta rolita hace un difuminado entre temas sociales y cuestiones más íntimas. Comienza lamentando... "mientras veías la porquería del mundo" y se va a sentimientos más íntimos... "Ves el potencial en la pérdida, muere un poco para nacer mejor, de un parto doloroso es el cambio y la celebración..." En aquellos ayeres, el tema me impactó demasiado por cuestiones conyugales, pero no sólo por la naturaleza lóbrega de la melodía, sino por las circunstancias vividas, por ese "parto doloroso" que deviene en "el cambio y la celebración..." Cambios sumamente dolorosos y abruptos necesarios para el renacimiento personal y conyugal. Esta canción es como un "misterio doloroso". Me ha acompañado en momentos de muy honda emotividad.  
09. Hijo de Cortés (7.5)
Mucho se ha hablado de la Conquista de México, algunos indigenistas y/o americanistas lo han tomado muy a pecho, pero también algunos europeístas se han enfrascado en un debate innecesario. Para mí es claro que actualmente nadie le debe nada a nadie, fue un episodio histórico lamentable en lo general, con algunos puntos rescatables, y ya, hasta ahí queda. Hijo de Cortés es un tema bastante atípico en Bunbury, no sé qué motivos tuvo para trazar esa letra tan defensiva y un poco subida de tono. Es como si le hubiesen abrumado con acres reproches por el sólo hecho de ser español. En fin, esta canción no me llega a fascinar ni a disgustar, pero la temática y las alusiones históricas, así como el análisis cultural que plantea, la hacen un caso sui generis.   
10. Mar de dudas (7.5)
Es difícil explicar el agrado que causa esta rolita, simplemente gusta, aunque tiene sus limitaciones. Me agrada, no tengo problema en escucharla con beneplácito, y más con la inercia del buen ritmo que lleva el disco, pero tampoco es un caso sumamente llamativo. Mar de dudas me pone meditabundo respecto de las dudas que me genera mi andar y proceder en asuntos vivenciales y conyugales.
11. Miento cuando digo que lo siento (7.5)
Esta canción se nos presenta un tanto oscura y lóbrega. Se siente como una ruptura, como un adiós amargo con algo de auto-reproche por no haber podido ceder a las elevadas demandas de una relación, sin embargo, hay un aire de dignidad y un poco de socarronería que se materializa en la frase irónica que intitula la canción. Mi parte favorita (1:41): "Otra vez será... No volverá a pasar... No debí consentirlo... Un poco de control racional de los sentimientos no vendría mal... Y no volver a vernos jamás..." La rolita tiene su grado de exquisitez, a alguien le podría parecer cansina, pero yo afortunadamente le he encontrado su fascinación aguardentosa, un sabor amargo etílico muy plácido. 
12. Nostalgias imperiales (7.5)
El inicio con sonidos evidentemente prehispánicos me emociona al instante. Este detalle y el propio título nos hace creer que la letra va a tener un trasfondo muy próximo al esplendor mexica o de cualquier otra civilización amerindia, y tal vez no esté lejos de serlo, pero cuando vemos la letra en su complejidad vemos que el análisis o la tesis va mucho más allá... "De plumas de quetzal recaudadas en ofrendas, sacrificios de tu propia sangre..." No hay tesis a favor o en contra, simplemente un poema de evocación prehispánica que roza temas sociales milenarios y modernos, la interpretación está abierta. Buena rolita sin duda.     
13. Plano secuencia (7.5)
Entiendo que un plano secuencia es una técnica de filmación donde se mantiene la secuencia fílmica sin cortes durante una escena en movimiento, lo cual demanda mucha coordinación y movilidad de los instrumentos de filmación. Claramente la letra de esta canción hace la analogía de esta técnica de filmación con la percepción de alguna situación vivencial, o simplemente es una idea o perspectiva de ver la vida... "Cada esquina nos devuelve nuestra historia... La avenida y el bulevar filmados en plano secuencia... La gloria hasta el amanecer... Con cuidado, no se fuera a romper..." Esta imagen me arroba y me hace extraviar la mirada. Nuevamente es complicado exponer los porqués específicos del gusto hacia esta rolita, pero me gusta.   
14. Causalidades (7.5)
Hasta aquí el álbum ya se maduró en un nivel de fascinación de medianía, desde mi perspectiva, obviamente. Pero eso no es malo, habla de una regularidad que hace que el álbum sea grato y fluido en cada escuchada de corrido. Causalidades es un poema que te pone en una actitud sumamente reflexiva y meditabunda. Haces autocrítica, balance de fe y racionalismo, calibras tu percepción general de las cosas, haces recuento de tu andar hasta ahora, avizoras tu camino por recorrer. En fin, es una canción que en un momento de suma contemplación y soledad te puede causar vértigo existencial.    
15. Todo (10)
Vamos a cerrar con una canción especial en extremo, una canción que desde las primeras escuchadas en aquel lejano y entrañable 2013, ya figuraba como una de las estrellas más relucientes de este firmamento llamado Palosanto, manteniéndose siempre como la gran favorita del disco, y con el tiempo convirtiéndose en una canción tan relevante que bien puede ser considerada como mi gran favorita de toda la discografía. Empieza al son de la ranchera, pero pronto se desmiente el falso tributo regional con una letra que asemeja una letanía existencial, amén de unos arreglos instrumentales bastante etéreos y espaciales, incluido ese solo de sintetizador tan sublime y evocador del 1:44, algo que me hace flotar fuera de aquí. Todo es una canción que he presentado a un sinfín de personas y que a nadie le es indiferente, incluso ha gustado y/o impactado a personas de contextos rurales que no tienen la más mínima conexión con el pop o el rock. Otra de las razones por las cuales Todo es una rolita sumamente especial, es que en mis proyectos musicales (música en vivo) esta rolita ha sido todo un hit y se ha vuelto habitual en nuestras setlist; hemos logrado una versión bien pulida y aderezada (guitarra y teclado). La ejecución que hemos logrado en conjunto mi hija Dafne y yo ha llamado poderosamente la atención y recibido críticas y comentarios muy positivos. Esta rolita, por muy sencilla que llegue a parecer, es una pieza esencial en la discografía y en mi vida.     

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Expectativas 
(2017)
Valoración personal: 8
Cuatro años tuvieron qué transcurrir para que Bunbury lanzara nuevo material de estudio, cierto es que en 2015 lanzó su MTV Unplugged (El libro de las mutaciones) y en 2016 sus compilatorios de material inédito, versiones y demás, los famosos Archivos, pero ni uno ni otro material es un álbum de estudio. Así pues el periodo de espera desde el Palosanto de 2013 hasta el Expectativas del 2017 implica el ayuno más largo que la fanaticada del maño tuvo que soportar, aunque hay que decirlo, en últimos años Bunbury ha sobre-compensado este ayuno. En fin, el punto es que cuatro años de espera tenía con ansias a los fans y, desde luego, con las expectativas muy altas. Recuerdo que se lanzaron algunos adelantos, pero no quise inmiscuirme mucho, yo quería comprar el CD recién publicado y así ponerme a escucharlo fiel a mis usanzas y rituales; así fue. En un principio el álbum fue polarizado por un par de hits indiscutibles: Parecemos tontos y La constante. lo cierto es que eso no cambió jamás, pero al menos conforme le iba escuchando una y otra vez, fueron despegando algunas rolitas que en un primer momento estaban rezagadas, en gris. Este disco no es de mis grandes favoritos, pero tengo algunas querencias que tampoco debo dejar de aplaudir y valorar. Vayamos pues a lo que nos ocupa.

01. La ceremonia de la confusión (7.5)
Una canción que desde el título sirve bastante bien como apertura del disco, también su naturaleza instrumental es muy ad hoc a la introducción del álbum, sí se siente como si algo fuera arrancando. La ceremonia de la confusión es un tema con altísimo contenido social; pone en tela de juicio varios aspectos que aquejan a la sociedad actual... "Educación para la programación..." / "Paradigmas de armas tomar..." / "La religión de la fabulación y la medicina como acto de fe..." Pero lo mejor de todos estos versos es: "La opinión a mano alzada..." pues efectivamente en la sociedad actual las opiniones cada vez se vierten con mayor rabia, intolerancia y violencia (especialmente en redes sociales). La parte netamente musical de esta rolita es suculenta, verbigracia: 2:43. Buen inicio.   
02. La actitud correcta (7.5)
Cuando escuchaba esta canción las primeras veces, creía que Bunbury hacía una sátira de algunos artistas baladíes y frívolos de la actualidad; o de una artista consagrado que vino a menos. Conforme pasaron las audiciones de esta rolita (y prestando atención al video oficial), me fui dando cuenta que en esta rolita Bunbury se auto-satirizaba. Sí, a mí no me queda duda, Bunbury se satiriza y se critica en cierto tono acre pero también desembarazadoa... "Tienes la actitud correcta... La mirada ante la cámara... Las palabras bien escogidas... Y una sensatez abrumadora... No es cuestión de credibilidad... Ni tampoco de autenticidad... Es el resultado final... El que me parece insuficiente..." Como si Bunbury estuviera en un discurso íntimo y lamentara con buen talante la insatisfacción que le genera sus propias producciones. Esta sería la auto-crítica o sátira chancera más llamativa: "Citas grupos que están de moda... Y tu nuevo disco será la hostia... Más guitarra y más sintetizador... Seguro que me suena la misma canción..." Sea como sea, esta canción fue concebida como un hit mediático, o al menos fue una de las apuestas fuertes del disco, aunque a mí en lo personal no me pareció despampanante o destellante, pero tampoco me parece mala canción. Tiene buen ritmo y tiene su luminaria.
03. Cuna de Caín (8)
Todos conocemos el mito de Caín y Abel, hijos ambos de Adán y Eva. El primero asesinó por envidia al segundo. El mito se convirtió en un paradigma de esta conducta humana que no es para nada inusual, sino todo lo contrario. La rolita homónima de Bunbury claramente retoma este mito y lo desglosa desde la perspectiva de dos camaradas, dos allegados, o incluso dos seres amados que no pueden superar sus diferencias... "Cuna de Caín y guerra civil... entre hermanos, de la mano, nos hacemos daño siempre que nos encontramos... El exilio es mejor que nuestra prisión de mediocridad y vulgaridad... De envidias e ingratos juegos de villanos..."  ¡Muy interesante el trasfondo y el talante de la rola!
04. En bandeja de plata (8)
Esta es una canción profética... "¿Qué tipo de evento dará? Comienza el verdadero horror... Tendremos alguna clara señal, alguna sucesión de acontecimientos... Será una suave brisa nuclear que nos dejará en los huesos, o una bacteria que se expandirá y contagiará sin darnos cuenta... Perderemos el tiempo intentando curar, invirtiendo millones en pastillas que no salven a nadie... El día del lazo saldremos a la calle por una buena causa que no depende en absoluto de nosotros..." Inevitable pensar en el presente desalentador que vivimos en plenos albores de la segunda década del siglo XXI. Esta rolita fue compuesta antes de la crisis de pandemia y otras situaciones de actualidad. En fin, hay otra línea que me hace pensar en retrospectiva en los pésimos gobernantes mexicanos: "Parece que si hay que elegir, dejar en las manos responsabilidad... Pudiendo escoger entre dos o tres, preferimos al más subnormal..." La rolita es amena y nos deja hondos análisis sociopolíticos.  
05. Parecemos tontos (10)
Llegamos a la que es sin duda la mejor canción del disco. Es la rolita que desde el día uno de la audición del Expectativas se disparó a lo más alto y jamás perdió ese sitio de privilegio, por el contrario, cada vez se fue consolidando más, y hasta la fecha sigue en la cúspide. Me atrevo a decir que este es el último gran himno de Enrique Bunbury, algo a la altura de temas como De todo el mundo, ...Y al final o El viento a favor. En este poema, Bunbury despliega una lírica que yo interpreto en dos líneas, la primera tiene qué ver con cuestiones sociopolíticas, la segunda con el tema de las mujeres (respecto de nosotros). Ambas posturas toman como piedra angular el verso más sonado: "No conseguirán engañarnos a todos, aunque a veces parecemos tontos..." ¿Quiénes? ¿Quiénes no conseguirán engañarnos a todos? ¿La élite que domina el mundo? ¿Los políticos que conforman la mafia del poder? ¿Los charlatanes que han querido arrebatar las riendas de la moral y el significado cultural del mundo? Seguramente Bunbury se refiera a cualquiera de estos anteriores; sin embargo, persiste en mí la otra lectura que yo le doy a la rola, que aunque pueda estar lejos del trasfondo real, es un asunto muy mío, muy subjetivo, pero muy sólido y enraizado hacia mis adentros, ¡ellas! ¡Ellas no conseguirán engañarnos a todos! He aquí el fragmento lírico que más me apasiona y hace cimbrar el alma de tanta emotividad y dignidad como hombre (3:17): "¿Qué ruido hace un hombre que se quiebra en soledad? ¿Qué cobijo encontrará en la sombra de un mal pensamiento?" Mucho se habla del sufrimiento generacional y milenario de la mujer, del atropello a su dignidad humana... ¿Pero quién se preocupa por el atropello a la dignidad humana de un hombre que ama, que se entrega y que es vilipendiado, sobajado, vejado, reducido a un mamarracho de los caprichos ideológicos y traumas de un sector rabioso del género femenino? Esta es una lectura personal que no precisa réplica ni retroalimentación. Parecemos tontos ha sido un hit mediático, una canción dignísima que no amerita mayores elogios, se ha sabido ganar por méritos propios el reconocimiento y cariño de los fans y los no tan fans. Recuerdo que hace un tiempo fui a un tributo a Bunbury, y esta era la rolita que más esperaba, y la que canté con mayor devoción. Canción top, un hito de la discografía sin lugar a dudas, y lo diré de nuevo: el último gran himno del zaragozano.
06. Lugares comunes, frases hechas (8)
La rolita empieza con ritmo y sonido bastante juguetones. Pareciera una canción chancera, sin embargo, la letra nos va a sumergir nuevamente en temas serios, temas de análisis, de reflexión sociocultural... "Escucha a todo el mundo repetir la misma opinión leída en la prensa de la reality - ficción..." / "Insistir en un término y terminar creyéndonoslo... Pensamiento único donde quepamos todos..." / "Y señalar con el dedo a quien no diga lo mismo que yo..." Como es evidente, Lugares comunes, frases hechas establece una sátira hacia el pensamiento gregario, la mediocridad de ideas y opiniones, la superficialidad en la cultura popular, la intolerancia hacia las opiniones ajenas, etc. La temática contrasta un poco con el son casi festivo de la instrumentación, pero ese contraste hace más interesante y llamativa la rolita.  
07. Al filo de un cuchillo (7.5)
Esta rolita habla de la necesidad imperiosa de decir ciertas cosas que nos pueden meter en líos, pero que alguien las tiene que decir. Y es que aunque el silencio es sabio y prudente, hay ciertas cosas que uno simplemente no puede callar... "No sé callar, sólo obedezco a lo que tengo que decir al filo de un cuchillo..." La lírica no es tan sencilla, tiene sus vericuetos y bemoles, sin embargo es sustanciosa y precisa. Hay un par de frases que me gustan bastante, me hacen sentir reconfortado: "Las reglas del juego son: caerte y levantar..." / "Cada lección aprendida merece el precio pagado..." Canción discreta pero meritoria, hay que escucharla con atención para poder encontrar sus diamantes.
08. Bartleby (Mis dominios) (7.5)
Esta rolita tiene algunas peculiaridades, lo primero es que en ella Bunbury nos abre las puertas de su casa, nos permite husmear en su vida privada. Luego se manifiesta como contribuyente del sistema tributario, y lo hace de una forma severa: "De mala gana haré lo que me pidas, no esperes que siga tus designios con sumisión..." O dicho en mexicano: "Pinche gobierno rata, toma mi dinero, pero chingas a tu madre". En la siguiente estrofa hay una expresión en italiano: "Preferiría no hacerlo, no levantarme de la cama, dedicarme a la contemplación y al dolce far niente" (algo así como el "dulce no hacer nada"). "Cumplí con mi deber como ciudadano y marido pagué mis impuestos contra mi voluntad..." Esta parte me gusta demasiado, y la canto con dignidad ante los malos gobiernos. Una última peculiaridad de Bartleby, es que toma su nombre de Bartleby, el escribiente, que es un relato breve del escritor norteamericano Herman Melville; claramente esta canción tiene su inspiración en el argumento de esa obra, quien la haya leído lo comprobará.  
09. Mi libertad (7.5)
Esta canción no tiene mayor misterio, todo es muy claro, exalta la libertad y la dignidad propia ante la separación respecto de una persona que no te ha sabido valorar. Hay un par de líneas que son highlights en mi experiencia auditiva: "Siempre se duda del juicio del que se va" y "La calle va por dentro... Y no tienes ni puta idea de Rock and Roll".
10. La constante (9)
La constante es una canción muy linda, conmovedora, enternecedora, cálida. Paternal o maternal. Se vuelve más emotiva cuando la cantas pensando en el amor de tu vida o en tu hijo o hija, en ese ser que te tatúas en el corazón, en ese ser que se funde en ti de manera indisoluble... "Hoy te elijo a ti para estar en mi vida... Te elijo cada día consciente y libremente... Mi amor no será un problema jamás... El problema jamás..." La Flor de Loto me la dedicó primero, después yo se la interpreté totalmente en vivo un 19 de enero; velas de noche, ambiente ceremonioso, luna bohemia. Años después fue la dedicatoria para nuestra pequeña Dafne. Sí, esta canción es sumamente especial, está fuera de lo ordinario. Si bien comentaba que Parecemos tontos es para mí el último gran himno de Enrique, esta canción fácilmente puede considerarse de igual modo, pues tiene todos los atributos y cualidades de un himno bunburiano. Sin embargo, por gusto personal aquella primera me es más grata e íntima. Nadie se resiste a La constante, es poderosamente emocional, tiene una instrumentación muy dulce y placentera, una vocalización irresistible, imposible no cantar el estribillo con un nudo en la garganta. Un hit mediático, pero también una canción virtuosa, un clásico inmediato. "Si algo no sale bien serás mi constante..."    
11. Supongo (7.5)
Hay un poema celebérrimo de Jaime Sabines: "Yo no lo sé de cierto...", empieza así: "Yo no lo sé de cierto, pero supongo / que una mujer y un hombre / un día se quieren, / se van quedando solos poco a poco, / algo en su corazón les dice que están solos..." Y termina así: "...Cualquier día despiertan, sobre brazos; / piensan entonces que lo saben todo. / Se ven desnudos y lo saben todo. / (Yo no lo sé de cierto. Lo supongo.)" ¿Y por qué cito este poema?, porque es evidente que esta rolita tuvo su inspiración en él. Al menos en el estribillo: "Nada lo sé de cierto, todo lo sé de supongo..." En fin, eso sólo es una bagatela tal vez, pero hay que volver a insistir en el asunto de que Bunbury hace referencias culturales como cualquier músico o artista, guiños, tributos, versiones libres de una canción ya existente, etc. Motivo por el cual, un grupo de detractores han acusado de plagio a Bunbury en múltiples ocasiones, todo porque no entienden la diferencia entre plagio y guiño, entre robar y tributar. Cosas opuestas. En fin, la rolita tiene sus puntos fuertes, la letra es uno de ellos, aquí quiero señalar un fragmento que me produce un curioso efecto psicológico que va del miedo a la contemplación: "Volverás a interpretar la misma película en bucle y olvidarás el guion original y te asustarás con el mismo plano de siempre..." Buena rola de cierre.

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Posible
(2020)
Valoración personal: 7.5
A partir de este álbum, Bunbury inició un periodo de actividad muy intenso, tanto que daba la impresión de que estaba produciendo a sobremarcha y que necesitaba un descanso para volver a inspirarse. Tomemos en cuenta que en ese mismo 2020, publicó otro disco (Curso de levitación intensivo) y apenas un año después el EP intitulado El puerto. Esta etapa de suma prolijidad dejó serias dudas sobre la calidad encima de la cantidad, pero vamos, tampoco es que estas obras más recientes hayan sido bodrios, claro está que hay canciones que merecen ser aplaudidas, celebradas y desde luego cantadas con pasión. Entiendo que la fanaticada espera hits mediáticos, himnos y clásicos instantáneos, pero muchas veces, como lo fue en este caso, el artista busca producir algo que vaya más en el sentido de su inspiración íntima; crear arte más en función de las necesidades e inclinaciones propias que en función de las apetencias del público. Sea como haya sido, debo anticipar también que este álbum no es precisamente de mis favoritos, me gusta moderadamente, pero eso no tiene qué ver con prejuicios o predisposiciones negativas. Mero gusto personal. Lo que sí noté a partir de aquí fue un enfoque muy marcado hacia la figura de Jose Girl, actual pareja de Bunbury, los himnos de crudeza y oscuridad emocional del zaragozano ahora se van a tornar himnos personales sumamente melosos para enaltecer a su amada Jose, quien dicho sea de paso, no sólo funge ya como musa, sino como colaboradora cada vez más presente en los trabajos de Bunbury, particularmente en fotografía y videos. Vamos con los detalles del disco.

01. Cualquiera en su sano juicio (6.5)
Comenzamos con la primera declaratoria de amor exaltada en loor de Jose. Rolita un poco pasada de miel, y ligeramente exagerada en su discurso: "...Y estoy dispuesto a todo por ti... No fue ningún sacrificio perder la cabeza así... Cualquiera en su sano juicio se habría vuelto loco por ti... Si puedo rechazar y elegir y no echar marcha atrás... Conmigo podrás contar hasta el final..." Cuando uno está perdidamente enamorado de una chica, derrama miel y canta versos color de rosa a diestra y siniestra, pero sobre todo uno enaltece demasiado los atributos de su mujer, y cuando digo demasiado, es como decir: "Cualquiera en su sano juicio se habría vuelto loco por ti..." En fin, es su canción, Bunbury sabrá a quien se la dedica y todo lo que quiera decir. A mí en lo personal esta rolita se me indigesta un poco. 
02. Hombre de acción (7.5)
Esta canción es una encrucijada de trasfondos líricos. Empieza con un reproche hacia una ex (tal vez), luego se va a cuestiones de auto-reproche (tal vez), enseguida se va a cuestiones de índole social (aquí sí estoy seguro). Debo decirlo, esta lírica no me pasa, la siento una canción muy desparpajada y dispersa, aunque tampoco voy a negar que tiene algunos destellos esporádicos. Me quedo con la parte musical y el estribillo, aspectos en los que la rolita compensa bastante bien. Pero definitivamente lo mejor es el vídeo oficial, lo recomiendo sobremanera.  
03. Deseos de usar y tirar (6.5)
Desde el título asumí que la canción iba a abordar el asunto del consumismo compulsivo de nuestra frívola sociedad moderna. Pronto me di cuenta que no así, o al menos no era la esencia. El inicio de la rolita nos plantea un fresco retórico interesante: "Tus ojos espadas dentro de mi carne... Me llenan de sonido en la sombra y en la luz... En un estado permanente de emergencia... De ciencia y juventud..." Hasta ahí vamos bien, pero en seguida vuelvo a sentir un tanto empalagoso eso de: "No soporto perderte de vista cuando te desnudas... Nunca renuncio a la rima de tu respiración..." Pero es cuestión personal. Al final lo mejor de la canción van a ser esos efectos electrónicos y medio psicóticos que se insertan en los últimos 20 segundos de rola. Ah y eso de: "En estos tiempos en los que todo es tan fugaz y pasajero... Deseos de usar y tirar..." Que a final de cuentas sí se vincula con mi suposición primigenia del trasfondo de la canción.
04. Mis posibilidades (Interestellar) (8.5)
Esta sí me gusta. La melodía es una balada rítmica que te incita a dar un paseo con un talante de ánimo y entusiasmo. Los arreglos de guitarra te envuelven en un bamboleo lúdico. La atmósfera electrónica que envuelve la canción también es un punto a destacar. Sí, lo instrumental es algo sumamente ameno en esta rolita. La letra por su parte también nos va a ofrecer algunos relámpagos y una frase a subrayar y transcribir: "Las cosas por su nombre... Responsable sólo soy de lo que escribo y digo... De lo que entiendas no..." Esta frase en concreto la siento casi como un manifiesto.   
05. Las palabras (6.5)
Otra rolita que me genera serias dudas en la correcta direccionalidad de la lírica. Máxime si se toma en cuenta que el tema de "las palabras" es un asunto riquísimo del cual se han hecho poemas/canciones tan memorables y extremadamente sustanciosas. Verbigracia: El poeta Halley de Love of Lesbian. Pero de forma aislada hay algunos destellos, por ejemplo: "Las palabras escogen el momento, prefieren el silencio a tanto ruido..." Como quiera que sea, esta rolita nos pone a reflexionar someramente sobre el impacto de las palabras mal escogidas, las palabras dichas precipitadamente; las palabras no pronunciadas y las palabras infértiles del soliloquio que mueren en soledad.
06. Arte de vanguardia (7.5)
Esta rolita me fue seduciendo poco a poco. Pacientemente se iba desnudando escuchada tras escuchada. Más que la melodía en sí, lo que me empezó a llamar la atención fueron algunas frases, que sirvieron de asideros para ir contemplando de frente la rola y hacer la contemplación adecuada: "La gente es como es... y no se hable más..." / "Habrá que vencer con resistencia la decepción..." / "Un corazón es un cazador solitario..." / "La adversidad nos inspirará y lo demás será un buen decorado..." Finalmente una estrofa que si bien no tiene un "contenido", me retribuye en un lamento o cuestionamiento muy personal: "Quizás no haya vivido como debiera... Quizás haya bebido de más..." La rolita es muy discreta, pero sí me logra convencer. 
07. Mariachi sin cabeza (8.5)
Es complejo establecer interpretaciones concretas para esta canción. Puede tener una lectura muy específica, o puede abrirse a un piélago de posibilidades metafóricas, pues por un lado tenemos elementos bastante específicos como la figura del "mariachi" o "las noches del Tenampa" (el Tenampa es una cantina tradicional enclavada en la mismísima Plaza Garibaldi, santuario del mariachi en la Ciudad de México); hasta ahí podemos quedarnos con la idea de que es un simple tributo al mariachi, o a uno en particular. Pero si no queremos conformarnos con esa interpretación, podemos añadir algunas, cada quien poniendo imaginación y emotividad. Este es mi caso concreto: Cada vez que escucho esta rolita, pienso en un gran amigo, un camarada de corazón. Los puntos clave de esta dedicatoria son: "Quien siembra agitación al anochecer, recoge deslumbramientos al amanecer..." Muchas noches de juerga vivimos y en todas cosechamos cosas valiosas. Recuerdo en particular una ocasión que acabamos en los separos, arrestados. Vivencia amarga que luego se tornó en refuerzo de amistad ingente, en deslumbramiento. Luego eso de: "Mariachi sin cabeza, pero con harto corazón..." Este camarada no es un intelectual ni pretende serlo, pero tiene un corazón gigantesco que no le cabe en el pecho. También tenemos esta línea: "Siempre dispuesto a departir y combatir..." Siempre dispuesto a pistear, a sacar de un apuro, a convivir sanamente, a conversar a la distancia. Finalmente: "El sagrado desorden de tu espíritu conoce a ciencia cierta lo que tiene que saber..." Es una persona que no tiene muchos conocimientos; arte, historia, filosofía, política, ciencia. Pero conoce lo suficiente y necesario para encarar la vida con entereza y rectitud, pero también con sazón. Conoce lo que tiene qué conocer, y saber conocer sólo lo que en verdad hay que conocer, es otra suerte de sabiduría. Este es un gran atributo que yo admiro bastante en personas como él, pero muy especialmente en él. Finalmente le digo: "Y hoy te canto porque lo mereces... Las noches del Tenampa no se pueden olvidar..." Y aunque nunca hemos estado en el Tenampa, hemos estado en muchos lugares y situaciones que nos han hermanado de una forma casi indisoluble.       
08. Como un millón de dólares (7.5)
Aquí también resulta algo complicado y aventurado establecer una lectura concreta y específica de la letra. Sin embargo, mi tesis es que satiriza la banalidad de la fama y el dinero; la obsesión por tener riquezas o aparentar tenerlas. En contraparte, también se deja entrever una invitación inocua a lucir como un millón de dólares; ser tan atractivos como un millón de dólares. Esa proyección de valor personal por mero porte, apostura, estilo, personalidad y distinción, asemejarse a un millón de dólares de tan atractivo que se proyecta uno mismo en su propia seguridad. "El mundo a tus pies, así es como debe ser y lucir como un millón de dólares..."
09. Indeciso o no (7.5)
La canción inicia con una ingeniosa e intencionada ironía: "No sé si estoy indeciso o no..."; ergo sé que lo estoy. Lo más exquisito de esta canción es su letra profundamente reflexiva. Me hace recordar un extracto de El trabajo intelectual de Jean Guitton: "El peso más abrumador para el alma es ignorar lo que se debe hacer. Quien ha tomado una decisión puede sufrir la pérdida de sus bienes o la resistencia de las voluntades que le son hostiles, pero ya no se debatirá en la incertidumbre". De eso habla poco más o menos la canción. Mi parte favorita es desde luego esta: "Cuando ya no sabes navegar a qué puerto... Da igual de qué lado sople hoy el viento..." 
10. Los términos de mi rendición (8.5)
Esta es la que considero la mejor canción del álbum, se percibe claramente como la mejor, fue diseñada desde sus cimientos para ser la mejor. Los términos de mi rendición suena a himno bunburiano, canción oscura, tétrica, emotiva, personal, sufrida, llegadora; lamento y dignidad. Desde el inicio la canción es un acierto con esos desgarradores y a la vez celestiales "uhuuhh" de fondo. Luego la canción se sostiene sobre un piano suave y evocador que el propio Bunbury hace sonar, enseguida una letra sumamente emotiva, poderosa y brutalmente íntima: "Ahora que uno se explota a sí mismo y cree que está realizándose..." La canción se va en esos términos hasta llegar al clímax de la letra: "Sé que el romper de una ola no puede explicar todo el mar... Y he renunciado a demasiado en los últimos años... Realizando un esfuerzo total para un modesto resultado..." Finalmente un relámpago, un fragmento de antología: "Sin desviarse de la norma, el progreso no puede avanzar, pero ningún placer parece que dure lo suficiente..." Hay que ver este video oficial, sumamente recomendado.

***

Curso de levitación intensivo 
(2020)
Valoración personal: 7.5
Ni tiempo dio de asimilar el álbum anterior cuando Bunbury lanzó casi de manera inmediata su segundo álbum de estudio en un año. Desde su anuncio, se habló de un disco conceptual o temático. El asunto: "Bunbury vs El Nuevo Orden Mundial". Pronto viene a la mente la teoría conspirativa que afirma que el mundo ha caído en manos de una cúpula, de una élite de poderosos que controla los hilos que mueven al planeta y sus sociedades. Es difícil creer que una celebridad afirme esto de manera abierta y menos aun que los vaya a confrontar (en el dado caso de que sea verdad esta teoría), por tanto, no quise ser tan ingenuo. Y no, no fue así, no desafió a ninguna élite, a ninguna cúpula de poderosos, reptilianos, iluminatis y cuanto se pueda uno imaginar. Sí, hay una gran cantidad de referencias a estos asuntos conspirativos, pero vamos, son meros andamios retóricos para desarrollar otros asuntos más personales que le aquejan a Bunbury, por ejemplo la charlatanería de sus detractores. Esa persistencia en los críticos y los fans por quererle decir a Enrique qué hacer y qué no hacer, qué es bueno y qué es malo para su carrera artística. Ese es el verdadero trasfondo del álbum, y ese es el asunto más frecuente en las composiciones del maño en esta etapa. Pese a no haberme fascinado el disco anterior, me entusiasmó este nuevo proyecto, y aunque de inicio no anduvo muy bien la cosa, poco a poco le fui encontrando mucho sentido. Tampoco es que éste sea uno de mis álbumes favoritos, pero ya le he encontrado sus encantos y aciertos. Vamos pues con los detalles.

01. N.O.M (7.5)
"Artículo de opinión, comenzamos..." Esta primera melodía nos va aclimatando a un ambiente misterioso, enigmático, inquietante. Suena a música de teorías conspirativas, de asuntos clasificados de estado, de encuentros del tercer tipo, de avistamientos en los cielos, de archivos ocultos, etc. Como ya lo adelantaba en la introducción, Bunbury hace alusión directa al Nuevo Orden Mundial, pero no, definitivamente no se refiere a esa supuesta élite de iluminatis o reptilianos. Bunbury usa esa figura conspirativa para satirizar de una forma muy sarcástica a las personas, periodistas, fans y detractores que se han dedicado a denostar, injuriar y censurar al zaragozano. Cosa que le ha llevado al hartazgo y que él mismo ha declarado abiertamente en redes y otros espacios... "Bebe de los sermones de los oradores que saben lo que te sienta bien..." / "El Nuevo Orden Mundial sabe lo que hace y no lo sabes apreciar..." Nótese el nivel extremo de sarcasmo que hay en las líneas anteriores.
02. El día de mañana (7)
Esta canción se plantea como una letanía de "buenos consejos": "Ahorra un poco... No gastes tanto... Resérvate para un por si acaso... Prepárate para lo peor... Cuidado a qué árbol te arrimas que esas compañías no son de fiar... Cuida el carácter que gastas... Sé razonable... Mejor no hables... Ponle riendas a tus disparates..." Nuevamente Bunbury satiriza las burdas posturas de sus detractores y otros charlatanes que intentan adoctrinar a diestra y siniestra. No es que Enrique esté brindando a sus oyentes una canción pueril con un bonito mensaje, es más bien un sátira. Independientemente de todo lo anterior, la rolita no me convence del todo, me parece algo plana y opaca.   
03. El precio que hay que pagar (7)
Esta rolita fue concebida como una de las apuestas mediáticas del disco, y aunque no tuvo gran éxito, no es mala opción. La canción es hasta cierto punto amena y pegadiza. Cada quien puede hacer su lectura personal, yo a esta canción no le he asignado una muy en particular, pero definitivamente me salta al oído y a la vista eso de: "¡Si vuelves y vuelves a hacеrlo pagarás el precio, el precio quе hay que pagar...!" Es una advertencia para uno mismo, y un recordatorio para los demás. Algo para mí: "Preferiría no tomar decisiones, pero mi naturaleza es así..." Y para quien no me haya captado aún en esta "dedicatoria" constante de Bunbury a sus detractores a lo largo del disco, ahí les dejo esto (2:15): "Preferiría no tener que explicarme delante de una audiencia hostil..."
04. El momento de aprovechar el momento (7.5)
Al principio no me convencía, pero con el tiempo y cierta complicidad afín, se convirtió en un clásico de carretera. La rolita tiene algunos highlights y relámpagos líricos como este: "Dentro de una pecera nos bebemos todo el mar..." Hay una parte que me sigue dejando pistas de lo que Bunbury quiere dejarles bien en claro a los mojigatos charlatanes: "Qué temeridad no caer en la mediocridad... Qué elegancia y que genialidad... Una enmienda a la totalidad..." Una nueva sátira.     
05. Malditos charlatanes (7.5)
"Malditos charlatanes... Demasiadas bocas que cerrar... Ahora se les olvido leer más allá de un titular y comprender de verdad sin agarrarse al clavo que arde más... Criticar por criticar y opinar de cualquier cosa..." Algo que el propio Bunbury ya había advertido y profetizado en su ínclita canción Porque las cosas cambian del entrañable Hellville de luxe: "Y cuidado que nos vigila la policía de lo correcto y las buenas costumbres de hoy..." Lo cual vinculo con la siguiente línea de Malditos charlatanes: "Vigilando que nadie se salga del cerco... Como gallinas en el corral..." Pero lo mejor de la letra, donde Bunbury arremete de manera firme, lo tenemos aquí (3:01): "Escribiré contra el olvido, porque mientras yo escribo otro habla de lo que hago o digo con aires de superioridad moral y una incapacidad total para crear algo de belleza... Si sólo puede desarrollar destreza para destrozar..." Críticos van y críticos vienen, algunos son de verdad, otros son de mentiritas, pero unos y otros siempre llevarán una vida parasitaria. Bunbury pasará a la historia, ellos se alimentan de su historia. ¡Malditos charlatanes! Cuando canto esta rolita, en la parte del estribillo me viene a la mente de forma paralela a los detractores de Bunbury, esa otra ralea de charlatanes como lo son los progresistas radicales.
06. Tsunami (6.5)
La letra de esta rolita es más intrincada, turbia y hermética. Lo poco que le puedo atribuir es una sesgada referencia al uso de psicoactivos para alumbrar partes de la psique que habitualmente permanecen en penumbras. También hay un trasfondo socio-político, que a estas alturas del álbum ya es tema habitual. La rolita pasa sin pena ni gloria. 
07. El pálido punto azul (8.5)
Esta rola es exquisita. Desde lo instrumental se entrega apacible y apetecible. La letra es sustancial y la vocalización muy incitadora. La lírica nos invita a hacer una honda reflexión sobre nuestra insignificancia como humanos ante el pleno y abismal infinito del universo. El ser humano en su soberbia asumiendo ser el centro de la creación, el centro del universo; la razón de ser de todo cuanto existe. Asumiendo con falta de humildad ser la obra magna del universo. Enrique nos invita a reflexionar un poco sobre lo insignificantes que somos ante el piélago del cosmos: "Una mota de polvo suspendida en un rayo de sol."  En nuestra miopía egotista tenemos: "la falsa ilusión de tener la mejor localización, ser el centro de todo el espacio exterior..." Reitero, esta canción es exquisita en todos sus elementos: musical, lírico, y vocal.    
08. Ezequiel y todo el asunto del Big Bang (9)
Llegamos a la que considero la mejor rolita del álbum, la que más me apasiona. Ezequiel es uno de los profetas más afamados del Antiguo Testamento. En el libro dedicado a sus profecías, se mencionan vaticinios y visiones muy interesantes y enigmáticas, todas interpretadas como mensajes divinos, encuentros con Dios Yahvé. Una de las visiones de Ezequiel refiere el misterioso avistamiento de Dios en un carro luminoso, una quimera del firmamento. ¿Y eso qué?, pues que este suceso ha despertado la curiosidad de algunos estudiosos como Josef F. Blumrich quien, en su libro Las naves espaciales de Ezequiel, inserta la posibilidad de que el afamado profeta en realidad no vio a Dios y sus ángeles, sino a seres de otro planeta, un avistamiento OVNI quizás. Quisiera ahondar más en el tema, pero este espacio no es el adecuado. Baste decir que el trasfondo de la rolita que nos ocupa, refiere este asunto y, en concreto, lo que pone sobre la mesa es la posibilidad cada vez más latente de ver finalmente en los cielos lo que vio el profeta Ezequiel; establecer de una vez por todas contacto real con aquellos misteriosos viajeros del espacio, buscar respuestas en ellos o repelerlos con "nuestras pistolas de rayos y centellas", mera "reacción por prevención, somos civilizados..." Sí, es mi gran favorita. Y no sólo por el enigma y la intriga, también por la emotividad inexplicable que transmite. Se canta con mucha devoción y eso es igualmente algo difícil de entender, pues el tema no pareciera ameritarlo.
09. La gran estafa (7.5)
Esta rolita es de paciencia. Al principio parece no traer nada, luego le vas encontrando algunos detallitos curiosos, medio juguetones, chistosones incluso. Luego esos detallitos se vuelven pinceladas, y cuando menos acuerdas, ya te gusta la rola. Tiene un estilo musical muy cargado al jazz, y eso me gusta. El outro es exquisito. Respecto a la letra tengo poco qué aportar, nuevamente veo una amplia gama de interpretaciones, sólo copiaré dos highlights muy íntimos y personales: "Me cortan la lengua antes de comer..." Así se siente cuando el azar, el hado o las personas te privan del placer que otros gozan sin mayores esfuerzos, cuánto cuesta hacerse de un placer intenso, de esos que hacen que el estómago se convulsione. Luego: "Después de todo, uno vive en soledad y siempre estuvimos solos tú y yo..." Alg que suena a fatalismo o pesimismo, pero que impacta. Ya lo dijo el propio Enrique: "Cada uno se dedica simplemente a salvar su propio pellejo".    
10. Tenías razón en todo (7)
No sé a quién le pueda decir Bunbury eso de "Tenías razón en todo", quién será digno de semejante concesión. Me queda la incógnita, aunque sospecho que se lo dice a Jose Girl, como de habitual... "Me regalaste la suerte... Cuando hacía ya 1000 años que vivía en un caos permanente y nada conseguía acabar... Tenías razón en todo..." En fin, esta rolita culmina de manera discreta el álbum. Uno esperaría una canción un tanto más intensa o sustancial, tal vez incluso mediática, pues Enrique suele cerrar fuerte sus discos. Aunque si se presta atención, Tenías razón en todo tiene un outro instrumental muy sublime para rematar con: "Y esto es todo por el momento... Muchísimas gracias por atenderme".

***

El puerto
(2021)
Valoración personal:
Apenas estábamos reponiéndonos del atascón musical que vino en 2020 con el Posible y el Curso de levitación intensivo cuando Bunbury lanza inmediatamente El puerto, un EP muy especial. Aquí encontramos un cover muy especial a José José, tres hits muy gratos (El ritual del alambre, Antes de desayunar y Despropósitos) y una re-edición de un tema viejo (Un hombre en el espacio). La producción es concisa y agradable. Digan de consideración y valoración. 

01. El triste (7.5)
Un cover de la canción homónima del afamado y fallecido José José. Un clásico de la música mexicana. Bunbury suele hacer excelentes covers de los cantautores latinos, aquí uno más. No son fan de José José, pero esta rolita, o cuando menos esta versión sí logro disfrutarla en ocasiones.
02. El ritual del alambre (8.5)
Una canción muy personal, pero con una profunda exploración del papel del artista ante la sociedad, entre otros asuntos sociales. El estribillo es irresistible, se canta a todo pulmón. Es una rolita de gran envergadura. Creo que es el hit más importante del EP, al menos a mí me gusta bastante.  
03. Antes de desayunar (8.5)
Esta canción se catapultó instantáneamente a la colección de canciones de pareja. Es un himno de relación no sólo por su contenido en general, sino porque todo cuanto refiere la letra hizo resonancia con momento de suma adversidad. De confrontación con ciertas peripecias. Reiteraré: este es un himno de relación. 
04. Un hombre en el espacio (7)
Esta es una canción que ya había sido presentada en un formato distinto. Fue publicada previamente como complemento de un single. Esta es la versión 2001. Una rolita que queda en la medianía en todos sentidos.
05. Despropósitos (7.5)
Una rolita bastante agradable y emotiva. Ideal para despedir un año y encarar el inicio de uno nuevo... "Otro año va a comenzar lleno de buenos propósitos y abierto de par en par a despropósitos..." El estribillo es irresistible. Esta canción es un tema obligatorio en nuestras ceremonias de año nuevo.

***

Greta Garbo
(2023) 
Valoración personal: 7.7
En este álbum Bunbury decidió prescindir de un grupo fijo de músicos (Los Santos Inocentes). A lo largo del álbum se nota un Bunbury creativo y libre, en veces un poco despotricado, dicho en el buen sentido. El álbum es regular, agradable y atractivo en general. Llama poderosamente el homenaje que Bunbury hace a Greta Garbo con la titulación de este álbum y alguna referencia en una canción. Sólo por no dejar de mencionarlo, Greta Garbo fue una actriz sueco-estadounidense de la época del cine mundo que es considerada como una de las mejores actrices de la historia. Este álbum me acompañó en una época muy sombría y calamitosa de mi vida y eso le convirtió en una especie de bálsamo. Se impregnó de esa emotividad melancólica y tenebrosa que te toca fibras del alma pero que al mismo tiempo te ayuda a mantenerte en pie. Buen álbum en general y hay que celebrar su mejor canción: Desaparecer, el cual yo considero el último gran himno del zaragozano.


01. Nuestros mundos no obedecen a tus mapas (7.5)
La rolita que inicia el Greta es bastante rítmica y atractiva, aunque no llega a lo despampanante. Una frase de colección: "El que se va sin que lo echen, volverá sin que le llamen". Simultáneamente a esa frase se escucha un teclado muy agradable. La canción en general está muy bien aderezada en lo instrumental.
02. Alaska (7.5)
Una de las apuestas mediáticas del Greta Garbo. La rolita funciona bien, pero a mí en lo personal no logra apasionarme demasiado, aunque recuerdo que en cierta época me fue muy grata y ad hoc a mi vivencia del momento. 
03. Invulnerables (7.5)
Otra canción que se puede considerar un himno bunburiano de relación. Debe ser muy especial para Bunbury y Jose. Esta no logró cuajar para mi repertorio de rolitas con temática conyugal, pero es buena rola.  
04. Desaparecer (9)
Esta hermosa y emotiva canción me acompañó en uno de los momentos más desoladores de mi vida. Me ayudó a bogar por un momento de transformación dolorosa. La letra refiere precisamente mi vivencia tan atroz... "Tuve que escoger entre el flechazo o el rechazo... Mundo raro de ideas locas... Morir de miedo o vivir con él..." Toda la letra de la canción pareciera estar hecha acorde a mi situación de ese momento. Desaparecer se convirtió en uno de mis himnos personales y como ya lo anticipé: le considero el último gran himno del zaragozano. La canción hace una alusión directa a la consabida Greta Garbo: "Tuve que ceder a la presión de la ocasión, salir del paso a lo Greta Garbo, sin ofrecer una explicación..." Definitivamente es la canción más especial del álbum.
05. Para ser inolvidable (7.5)
La tesis de la canción es sencilla y significativa: "No hace falta ser una celebridad para ser inolvidable". Otra línea que me resuena: "Ya empecé a caer con estilo de tantas veces que tropecé". La rolita es agradable y un tanto reflexiva.
06. De vuelta a casa (7.5)
Más que sentirla como mía, la veía desde la perspectiva de quien se fue y volvía a casa. Otra circunstancia pretérita que marcó mi vida. "Vamos adelante, no te olvides de mí, aquí nada termina, es la lección que aprendí, el futuro es brillante, me pondré mis gafas de sol..." Al final la rolita me significó un canto de esperanza. 
07. La tormenta perfecta (7.5)
Una canción que lamenta la involución humana. La sátira se hace ingeniosa en esta inolvidable frase: "Todo se está transformando de mariposa a gusano". La tormenta perfecta aplica a una situación global, social. Pero también logro establecer significados íntimos y personales: "Cuando desaparezca lo considerado básico en un acuerdo tácito, lo que fue sólido se disuelva".
08. Autos de choque (8)
Esta rolita logró meterse en mi cabeza para crear pasillos de memorias permanentes. Cómo disfruto cantar el estribillo: "Nos hacen sudar sangre en autos de choque sin volante... Monsergas moralizantes, vigilantes de las costumbres, manuales de urbanidad" Esta rolita la gocé con cierta complicidad y curiosamente al volante. Qué gratos paseos de carretera con esta rolita. 
09. Armagedón por compasión (8)
Desde el título se inserta un juego retórico muy llamativo, pero la letra completa está cargada de frases poderosas: "La bendición de la mala suerte" / "Tengo un núcleo de hierro fundido a tempo lento forjado en el averno de capas de dolor moderno" / "Llevo la furia contenida de lo que pudo haber sido" / "Con el temor de no hacer todo el daño que sea necesario para sanar". Sí, definitivamente esta rolita es muy densa en lo lírico, ahí encuentra su prime, aunque la instrumentación no está nada mal, una balada con sabor a danzón.
10. Corregir el mundo con una canción (7)
Esta canción también tiene una letra relevante. "Aprendí la lección cuando no sirve para nada ya. El recuerdo del dolor conteniendo la respiración. Un incendio mental y cámaras de eco y reverberación". El resto de la canción son destellos de relámpagos líricos igual de llamativos. Sólo que esta melodía es mucho más apacible y un poco monótona salvo por los vientos del outro.

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● Bonus tracks:

Azul (8.5)
Aunque esta rolita es de los Elefantes, tiene una muy marcada y patente colaboración de Enrique. La canción es preciosa, emotiva, irresistible. Insisto, la voz y la esencia bunburiana están muy presentes a lo largo de toda la canción.

Obra de arte (8.5)
Otra colaboración destacadísima. En este caso tenemos el dúo Draco Rosa / Bunbury. La canción es sublime a más no poder. Desde el inicio ya te envuelve en un esfera de sentimientos inefables. La letra refuerza esa impotencia de poder expresar lo bello: "De los cuarenta colores que yo sé pintar eres ese color que no lo puedo ni soñar. Ven aquí necesito imaginarte... Ay, amor, paso el día pintándote y qué difícil copiar el aire de tu piel". Una rolita muy especial que he dedicado a dos seres amados.

Dos clavos a mis alas (8)
Una canción que Bunbury originalmente compuso para el cantante Raphael. Luego la incluyó en el famoso MTV Unplugged: El libro de las mutaciones (2015). Una rolita bastante agradable que tiene un estribillo poderoso e inevitable al canto.  

Nana de los peces muertos (8)
Esta rareza fue incluida en los famosos Archivos (Vol. 1). Se trata de una emotiva y tierna canción con acompañamientos corales infantiles que he interpretado como una canción de cuna hacia todas la víctimas de la destrucción ambiental humana. Es una canción sencilla y escueta, la he podido incluir en mis proyectos musicales. 


● Sumario de álbumes:

01. Las consecuencias (9.1)
02. Hellville de luxe (8.4)
03. El tiempo de las cerezas (8.4)
04. Flamingos (8.2)
05. Palosanto (8.03)
06. Expectativas (8)
07. Pequeño (7.9)
08. El viaje a ninguna parte (7.7)
09. Greta Garbo (7.7)
10. Curso de levitación intensivo (7.5)
11. Posible (7.5)
12. Radical sonora (7.2)
13. Licenciado Cantinas (6.7)

● Top de canciones:

01. Todo (10)
02. Parecemos tontos (10)
03. Hermosos y malditos (10)
04. No fue bueno, pero fue lo mejor (10)
05. De esclavitud y de cadenas (10)
06. Ella me dijo que no (9.5)
07. Los habitantes (9.5)
08. El boxeador (9.5)
09. Porque las cosas cambian (9.5)
10. Aquí (9.5) 
11. Puta desagradecida (9.5) 
12. Hay muy poca gente (9.5)
13. De todo el mundo (9.5)
14. El cambio y la celebración (9.5)
15. Mundo feliz (9.5)
16. Desaparecer (9)
17. Nunca se convence del todo a nadie de nada (9)
15. Las consecuencias (asustar un poco) (9)
16. El rumbo de tus sueños (9)
17. Es hora de hablar (9)
18. El viento a favor (9)
19. La constante (9)
20. Doscientos huesos y un collar de calaveras (9)
21. Ezequiel y todo el asunto del Big Bang (9)
22. Robinson (9)
23. ...Y al final (9)
24. Prisioneros (9)
25. El club de los imposibles (9)
26. Carmen Jones (9)
27. El tiempo de las cerezas (9)
28. Canto (el mismo dolor) (9)
29. 21 de octubre (9)
30. Lo que más te gustó de mí (9)
31. Palo de Mayo (8.5)
32. El pálido punto azul (8.5)
33. Mis posibilidades (Interstellar) (8.5)
34. Azul (8.5)
35. El ritual del alambre (8.5)
36. Salvavidas (8.5)
37. Lady Blue (8.5)
38. Obra de arte (8.5)
39. El porqué de tus silencios (8.5) 
40. Más alto que nosotros sólo el cielo (8.5)
41. Los términos de mi rendición (8.5)
42. Infinito (8.5)
43. Si (8.5)
44. Ciudad de bajas pasiones (8.5)
45. El solitario (Diario de un borracho) (8.5)
46. San Cosme y San Damián (8.5)
47. El hombre delgado que no flaqueará jamás (8.5)
48. Mariachi sin cabeza (8.5)
49. Antes de desayunar (8.5)
50. Sácame de aquí (8.5)
51. La chica triste que te hacía reír (8.5)
52. Frente a frente (8.5)
53. Contradictorio (8.5)
54. Trinidad (8.5)
55. Encadenados (8.5)
56. Alicia (Expulsada al país de las maravillas) (8.5)
57. Autos de choque (8)
58. Todos lo haremos mejor en el futuro (8)
59. Bujías para el dolor (8)
60. Cuna de Caín (8)
61. En bandeja de plata (8)
62. Dos clavos a mis alas (8)
63. Nueve (8)
64. La señorita hermafrodita (8)
65. Los inmortales (8)
66. De mayor (8)
67. Ahora (8)
68. En la pulpería de Lucita (8)
69. Nana de los peces muertos (8)
70. Alfa (8)
71. El aragonés errante (8)
72. ¿Dudar?, quizás (8)
73. El rescate (8)
74. Voces de tango (8)
75. No me llames cariño (8)
76. Lugares comunes, frases hechas (8)
77. Los restos del naufragio (8)
78. Armagedón por compasión (8)


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