lunes, 8 de noviembre de 2021

Clásicos del rock (recomendaciones infalibles)


El rock en general ha dejado un legado impresionante en la cultura global. Muchas son las canciones que se han convertido en himnos de la humanidad, clásicos imperdibles, canciones que ya son patrimonio de la humanidad. Sin embargo, no todas las canciones de esta categoría son hits automáticos, recomendaciones inmediatas para un público que no está acostumbrado a la buena música. Por eso, en esta ocasión me propuse forjar un listado de canciones que amén de ser clásicos definitivos del rock, tuvieran la virtud de ser recomendaciones infalibles o casi infalibles con públicos no especializados ni consagrados al maravilloso rock. La labor no fue sencilla, y bien sé que este listado puede tener varios puntos de ruptura, pero es lo que yo he observado y recogido a lo largo de mi experiencia... ¡Vamos allá!  

Nota: El orden de las canciones no denota ninguna jerarquía o temporalidad, la track list tiene una sucesión de carácter aleatorio. 


Have you ever seen the rain? 
Creedence Clearwater Revival / Pendulum (1970)

Bohemian rhapsody
Queen / A night at the opera (1975)

Another brick in the wall, Part 2 
Pink Floyd / The Wall (1979)

Losing my religion 
R.E.M. / Out of time (1991)

Smells like teen spirit
Nirvana / Nevermind (1991)

Don't let me down 
The Beatles / Get back -single- (1969)

Yesterday
The Beatles / Help! (1965)

Nothing else matters
Metallica / Black album (1991)

Zombie
The Cranberries / No need to argue (1994)

Last train to London 
Electric Light Orchestra / Discovery (1979)

Sweet child o' mine
Guns n' Roses / Appetite for destruction (1987)

Wind of change 
Scorpions / Crazy world (1990)
 
Hotel California 
The Eagles / Hotel California (1977) 

Let it be
The Beatles / Let it be (1970)

Roadhouse blues
The Doors / Morrison hotel (1970)

Every breath you take
The Police / Synchronicity (1983)

Cum on feel the noize
Quiet Riot / Metal health (1983)

Californication
Red Hot Chili Peppers / Californication (1999)

People are strange
The Doors / Strange days (1967)


Parnaso: Varios


La misión de un hombre
José María Memet 

Un hombre es un hombre
en cualquier parte del universo
si todavía respira.

No importa que le hayan
quitado las piernas
para que no camine.

No importa que le hayan
quitado los brazos
para que no trabaje.

No importa que le hayan
quitado el corazón
para que no cante.

Nada de eso importa,
por cuanto,

un hombre es un hombre
en cualquier parte del universo
si todavía respira 

y si todavía respira
debe inventar unas piernas,
unos brazos, un corazón
para luchar por el mundo.


***

Balada de la placeta (1919)
Federico García Lorca

Cantan los niños

En la noche quieta:
¡Arroyo claro,
Fuente serena!

LOS NIÑOS

¿Qué tiene tu divino
Corazón en fiesta?

YO

Un doblar de campanas,
Perdidas en la niebla.

LOS NIÑOS

Ya nos dejas cantando
En la plazuela.

¡Arroyo claro,
Fuente serena!

¿Qué tienes en tus manos
De primavera?

YO

Una rosa de sangre
Y una azucena.

LOS NIÑOS

Mójalas en el agua
De la canción añeja.
¡Arroyo claro,
Fuente serena!

¿Qué sientes en tu boca
Roja y sedienta?

YO

El sabor de los huesos
De mi gran calavera.

LOS NIÑOS

Bebe el agua tranquila
De la canción añeja.
¡Arroyo claro,
Fuente serena!

¿Por qué te vas tan lejos
De la plazuela?

YO

¡Voy en busca de magos
Y de princesas!

LOS NIÑOS

¿Quién te enseñó el camino
De los poetas?

YO

La fuente y el arroyo
De la canción añeja.

LOS NIÑOS

¿Te vas lejos, muy lejos
Del mar y de la tierra?

YO

Se ha llenado de luces
Mi corazón de seda,
De campanas perdidas,
De lirios y de abejas,
Y yo me iré muy lejos,
Más allá de esas sierras,
Más allá de los mares
Cerca de las estrellas,
Para pedirle a Cristo
Señor que me devuelva
Mi alma antigua de niño,
Madura de leyendas,
Con el gorro de plumas
Y el sable de madera.

LOS NIÑOS

Ya nos dejas cantando
En la plazuela.
¡Arroyo claro,
Fuente serena!

Las pupilas enormes
De las frondas resecas,
Heridas por el viento,
Lloran las hojas muertas. 


***

La luna
Jaime Sabines

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.

Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.